Oposición toma el control del Congreso en EE.UU.

Temas como la construcción de un oleoducto y la inmigración serán clave a partir de hoy.

Oposición toma el control del Congreso en EE.UU.

Tras vencer en las elecciones legislativas de noviembre pasado, la oposición republicana controlará desde hoy el Congreso estadounidense, dispuesta a ejercer resistencia a Barack Obama, con iniciativas económicas y leyes que buscan contrarrestar varias reformas del Presidente.

Los republicanos tienen la más amplia mayoría en la Cámara de Representantes desde 1930, y por primera vez desde la presidencia de George W. Bush, también tienen mayoría republicana en el Senado.

CONSTRUCCION DE OLEODUCTO

La prioridad de los republicanos es aprobar una ley que autorice la construcción del oleoducto Keystone XL entre Canadá y Estados Unidos. La obra debe contar con la autorización del Ejecutivo estadounidense, pero Barack Obama tiene serias dudas, a causa de la oposición de muchos demócratas y ecologistas, según señala la agencia France Presse.

Así, mañana habrá una audiencia en el Senado y el nuevo jefe de la mayoría de la Cámara Alta, Mitch McConnell, prometió una votación rápida. Para los republicanos, el crecimiento económico pasa por el desarrollo de los hidrocarburos. Así, también están a favor de aumentar las perforaciones petroleras, particularmente en Alaska, y a levantar las restricciones a la exportación de gas natural licuado y de crudo (la gasolina y los productos refinados ya pueden ser exportados).

En la década del 70, y en reacción a la crisis petrolera, el Congreso había prohibido las exportaciones de crudo estadounidense, pero la reciente explosión de la producción estadounidense ha hecho de la prohibición algo obsoleto.

REFORMA DE LA SALUD

La ley de la reforma de salud, emblema del primer mandato de Barack Obama también está en la mira de los republicanos. Los líderes opositores quieren programar por ahora una votación que elevaría de 30 a 40 horas semanales el requisito mínimo a partir del cual un empleador debe proponer a sus trabajadores un seguro de salud, en una estrategia de lentos pasos para anular un aspecto central de la reforma. Sin embargo, queda por verse si el Congreso podrá superar un posible veto presidencial.

El mandatario sólo ha recurrido dos veces al veto en seis años contra 12 veces de George W. Bush (en ocho años) y 37 de Bill Clinton (también en ocho años), según estadísticas del Senado. Pero ahora, frente a un Congreso completamente controlado por sus adversarios políticos, podría usarlo más a menudo, según señala France Presse. 

INMIGRACION

La inmigración también será otro tema de conflicto entre el Presidente y los republicanos. El Congreso sólo aprobó el presupuesto del departamento de Seguridad Interior hasta el 27 de febrero y entonces volverá a votar sobre el financiamiento de esa secretaría, en una decisión que podría estar condicionada a que se dé marcha atrás a la regularización de inmigrantes sin papeles.

El 20 de noviembre, Barack Obama anunció que legalizaría por algunos años y por decreto a unos cinco millones de inmigrantes ilegales. Los republicanos pretenden hacer fracasar ese plan a través del arma presupuestaria, una estrategia que podría conducir a una nueva parálisis de varios organismos federales.

El intento de los republicanos de aprobar en el Congreso sanciones preventivas contra Irán antes de concluir las negociaciones sobre el programa nuclear de ese país también podría enfrentarse a la amenaza de veto. Para levantar dicho veto, se necesitan dos tercios de los votos en cada cámara del Congreso, un quórum que no tiene el Partido Republicano. 

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