Pérdida de viviendas es el principal impacto de desastres naturales en adultos mayores

Un informe que revelará a fin de año la Pontificia Universidad Católica, revela la problemática de ancianos que han sobrevivido al terremoto de 2010 en el Biobío, a la erupción en Chaitén en 2009, a la contaminación en Puchuncaví y al último gran incendio ocurrido en Valparaíso a principios de este año.

Crédito: A. UNO
Pérdida de viviendas es el principal impacto de desastres naturales en adultos mayores

El Centro de Investigación para la Gestión Integrada de Desastres Naturales (CIGIDEN) liderado por Ingeniería de la Pontificia Universidad Católica (UC), busca medir por primera vez en el país el impacto de las diferentes catástrofes registradas en los últimos años sobre la población de adultos mayores.

Los expertos del proyecto, revelaron a T13.cl, que de las entrevistas efectuadas a la fecha, la pérdida de vivienda para los adultos mayores constituye el impacto más fuerte ante un desastre natural, “porque hay un sentir general de que perdieron todo y que por su edad avanzada, difícilmente volverán a recuperarla”, aclaran.

Se trata de un estudio multidisciplinario de académicos, que abarca a los grupos que han enfrentado terremotos y erupciones volcánicas, con el propósito de contribuir a la comprensión de los efectos de los desastres en la vida familiar y comunitaria, entre otros, el cual será expuesto en cifras a fin de año.

A través de encuestas, se ha analizado el testimonio de tres grupos de adultos mayores que viven en situación de pobreza y que se han visto afectados por desastres naturales.

Los expertos comenzaron por considerar a quienes se han visto afectados tras la erupción volcánica en Chaitén, en febrero de 2009. Se ha considerado además a los afectados tras el terremoto del 27 de febrero de 2010 (en la Región del Biobío), a los adultos mayores que habitan en la zona saturada por contaminación ambiental en la localidad de Puchuncaví y se ingresarán también los registros de la población de tercera edad que se vio afectada por el último gran incendio que destrozó los cerros en Valparaíso.

El estudio comprende también el valor afectivo en la vivienda, "dado que su destrucción parcial o total, no sólo constituye una pérdida material, sino una pérdida afectiva que no se sustituye ni con dinero ni con otro inmueble", explican. 

La investigación se suma a las acciones emprendidas por las Naciones Unidas para aumentar la inclusión de las personas de la tercera edad ante el riesgo de catástrofes.

Políticas públicas

El estudio de la PUC analiza la situación de un público que cada vez constituye un espacio más importante en la población, considerando que Chile está envejeciendo.

“Es un grupo silencioso, que tiene menos posibilidad de reintegrarse y menos vitrina mediática también”, considera Rodrigo Cienfuegos, director del CIGIDEN.

Para el especialista, “quienes crean las políticas públicas deberían acoger esta información que es necesaria para hacerse cargo del tema”, indica.

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