¿Cuáles son los cambios necesarios para transparentar el financiamiento de la política?

Variados analistas coincidieron en que el país enfrentará una crisis para implementar un nuevo sistema para financiar la actividad.

Crédito: Agencia Uno
¿Cuáles son los cambios necesarios para transparentar el financiamiento de la política?

El panorama para la política chilena aún es incierto. La semana pasada los ministros Rodrigo Peñailillo y Ximena Rincón, se reunieron con autoridades de la UDI y RN para dialogar sobre el proyecto de financiamiento que ingresó el pasado 15 de diciembre a tramitación en el Congreso. En ese sentido, distintos expertos hicieron sus proyecciones para evitar un nuevo caso similar a Penta.

Para el analista político, Guillermo Holzmann, en primera instancia, es indispensable que Chile se haga cargo de la democracia, la cual tiene un costo elevado si se quiere asegurar participación y representación. “No sólo se necesita financiamiento, sino que los organismos sean capaces de evaluar y controlar justamente lo que son las campañas políticas y los partidos”. 

“Hacerse cargo supone financiamiento a los partidos, a las campañas tanto a nivel nacional como regional, e imponer las regulaciones necesarias para que sea el Servicio Electoral u otro organismo especializado, el que audite la gestión de los partidos”, indicó.

En la práctica, esto significa que el financiamiento de los partidos tendría que contar con un importante componente del Estado –que sería pagado con los impuestos de todos los chilenos- y también un componente en términos privados que debe ser realizado de forma transparente y con un límite de recursos, para que no se generen asimetrías entre lo que las instituciones y las empresas puedan entregar.

Esta visión se contrapone con la del analista político, Roberto Méndez, quien indicó “que el Estado financie las campañas tiene mucho riesgo porque los gobiernos nunca se van a poder sustraer a la tentación de beneficiar más a los candidatos de su sector, cualquiera que éste sea”, y agregó que ve más riesgo que beneficios en el aporte estatal ya que “la historia nos muestra eso”.

Con respecto al aporte por parte de privados, el académico de la Universidad Andrés Bello, Felipe Vergara, señaló que le parece mucho más sano para las empresas, para los parlamentarios y para el país, que las empresas no participen de los procesos electorales. “Cuando una empresa está entregando aportes a una campaña, lo que se está esperando posiblemente, es que en realidad, esto va a tener una vuelta de mano. Eso es lo que debemos evitar”.

En ese mismo sentido, explicó que el aporte por parte de las empresas, tiene un efecto que es bastante importante, si se tiene en cuenta que sin sus aportes, “la cancha empezará a ser competitiva, pero de manera justa para todos”. Y agregó que la mayoría de las empresas en Chile tienen una tendencia política y como tal tendencia, apoyarán a determinadas candidaturas.

“Hay que buscar regular el financiamiento a través de sanciones pecuniarias –de dinero- o penales (…) la vía penal es la única forma en la que se puede generar un real sensación de confianza, de que por un lado, quien aporte plata vaya a la cárcel y quien pide la plata, también vaya a la cárcel”.

Holzmann por otro lado, indicó que se debería prohibir además, el financiamiento con recursos extranjeros y debería permitirse algún incentivo tributario para aquellos que aportan a los partidos políticos, de tal forma que si las personas quieren apoyar a un partido, “esto tenga un incentivo porque están cooperando para que la democracia funcione”.

En ese sentido, Méndez coincide explicando que el sistema ideal, consistiría en que las personas aportaran cifras moderadas, con tope y en forma abierta y transparente, pero cree que para eso, “lamentablemente falta mucho”.

“Creo que va a haber un cambio muy radical. La política no va a contar con recursos como han tenido en el pasado todos los sectores, porque de cierta manera, hasta las donaciones legales hoy son vistas con sospecha (…) yo veo una crisis muy grande en la política en los próximos años”.

Para Holzmann el panorama es bastante similar, ya que cree que el escenario que se va a ir dando va a dejar zonas grises en términos de que “no vamos a saber qué cosas pasan”, porque prevé que se va a dar un enfrentamiento entre los que piensan la política debe ser regulada por el mercado, los que plantean que debe tener una amplia regulación por parte del Estado y los ciudadanos que piensan que no puede haber corrupción. 

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