Deja vu, por Aldo Schiappacasse

Deja vu, por Aldo Schiappacasse

Yo no entiendo a la FIFA. En serio.

Cuando lo único que queremos es –perdón por el lugar común- romper la historia, olvidar la estadística, borrar el pasado, iniciar una era distinta, a ellos se les ocurre repetir el árbitro y a toda la terna que dirigió el mismo partido en Sudáfrica. Mentecatos, insensibles, funcionarios abyectos sin imaginación ni sueños, deciden arruinar el primer y gran argumento del duelo frente a Brasil: hay que hacer borrón y cuenta nueva.

Además, discúlpenme, ¿no atenta contra la imagen del fútbol mundial que la historia se repita tanto? ‘Que todo parezca un deja-vu, un día de la marmota, un loop insufrible? ¿Qué no baste con que cada vez que llegamos a octavos se nos crucen los verde- amarelhos para que además nos pongan a los mismos árbitros?

Una razón más para motivarse. Porque no hay mejor estrategia que crear un enemigo externo. Los de la red Globo, que hicieron sobrevolar un helicóptero para captar los movimientos tácticos de Sampaoli nos hicieron un favor. Yo en esto del espionaje soy claro: si tú espías, debes aceptar el ser espiado, pero la falta de disimulo y la impudicia agrava el pecado, porque podrían haber sido más discretos, usar un dron, un satélite espacial, cámaras previamente escondidas en Toca de Raposa. Un helicóptero es demasiado ostentoso, ruidoso, parafernálico como para pasar inadvertido.

En fin. Para demostrar que todo es igual, siempre, Cristiano Ronaldo se fue para la casa sin pena ni gloria, Alemania enfrentaba un partido bajo sospecha de arreglo y Ghana –otro africano- protagonizó un papelón de aquellos. Después que el entrenador echara a dos de sus principales figuras (Kevin Prince Boateng y Moutari) los jugadores decidieron que si no les pagaban los premios antes del match contra Portugal no se presentaban. Y, además, en dólares y en efectivo. Como los dirigentes dijeron que plata no había mientras la FIFA no les pasara lo que correspondía (y seguramente en cheque cruzado nominativo), hubo amenaza de huelga.

Debió intervenir el Presidente de Ghana, John Dramani Mahama, para hacer un adelanto (casi digo factorizar) tres millones de dólares. Contaron los billetes, los subieron a un avión, hablaron con las autoridades de aduana brasileñas para explicarles que iba una remesa especial y recién ahí, cada uno con su sobre, se pusieron la camiseta y saltaron al campo, para perder frente a Cristiano (en una pata) y sus deslavados compañeros.

África hace un triste papel en lo futbolístico y papelonazos en lo directivo en los mundiales, habitualmente. Las parejas ya están armadas y veo el cuadro sólo para constatar que todo me parece fácil, menos lo que nos tocó. Pero el fútbol es una ilusión permanente. Y cada cual es dueño de sus sueños. Y esas cosas que se dicen en estos casos, cuando uno quiere que todo sea distinto. Por más que se esmeren en ponernos la misma escenografía.

Lo más visto en T13