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El prestamista de escándalos

El fallecido jefe de Adidas Robert Louis-Dreyfus apoyó a sus importantes amigos en el fútbol alemán con millonarios préstamos personales que a la vuelta de los años serían el epicentro de escándalos de gran magnitud.

Crédito: AFP
Robert Louis-Dreyfus

La rectitud de la forma en la que Alemania obtuvo la sede del Mundial 2006 está en entredicho por culpa de 6,7 millones de euros suministrados por Robert Louis-Dreyfus al comité organizador del evento. El verdadero destino de esa suma aún se mantiene entre sombras, y esclarecer los motivos por los cuales se recibieron -y devolvieron- por conductos irregulares, es el principal reto de los investigadores del escándalo.

Pero este dinero no es el único préstamo personal que Louis-Dreyfus le hizo a importante gente del fútbol alemán durante su gestión como jefe de Adidas. El expresidente del Bayern Münich, Uli Hoeness, quien actualmente cumple una condena penal por evasión de impuestos, también trastabilló y terminó en la cárcel por culpa de una millonaria suma que le cedió el empresario francés que antes de su muerte, en el 2009 por culpa de leucemia, ya había invertido cientos de millones de euros en la gran pasión de su vida: el club Olímpico Marsella.

Los deudores de Baviera

En 1993, cuando a través de su firma Matinvest Robert Louis-Dreyfus adquirió el 15 por ciento de Adidas, la multinacional deportiva alemana había perdido el liderazgo en el mercado internacional, que pasó a manos de Nike y Reebook. El frances, sin embargo, reformó Adidas y le devolvió el brillo del pasado, y también las ganancias que había dejado de percibir al despuntar la década de los 90.

En apenas cuatro años Louis-Dreyfus duplicó la rentabilidad de Adidas, en parte gracias a alianzas estratégicas con importantes protagonistas del fútbol mundial. En Alemania la más importante la cerró con el Bayern Múnich, que en el albor del nuevo siglo rechazó una jugosa oferta de patrocinio de Nike para serle fiel a Adidas, marca que luego pagaría de vuelta el gesto convirtiéndose en accionista del club.

Curiosamente por esa misma época el directivo del Bayern, Uli Hoeness, recibiría del jefe de Adidas, a manera de crédito privado, aproximadamente 10 millones de euros (20 millones de marcos alemanes) para especular en la bolsa, una actividad financiera que por no haberla declarado al fisco hoy lo tiene en prisión.

Tampoco es casualidad que el sólido contacto de Louis-Dreyfus con el club bávaro desembocara -también en el 2002- en el préstamo personal al Comité Organizador del Mundial 2006 de 6,7 millones de euros. Al fin y al cabo el presidente de ese comité, y el encargado de solicitar el dinero, era Franz Beckenbauer, a esa fecha también presidente del Bayern Múnich y jefe del órgano de control y fiscalización del club.

Peculiares inversiones

Robert Louis-Dreyfus -también en el año 2002- invirtió dinero en la compra de los derechos de mercadeo del Mundial 2006 y de la Bundesliga en sociedad con el exfutbolista alemán Günter Netzer, cuya firma Infront Sport & Media AG heredó el lucrativo negocio tras la bancarrota del consorcio KirchSport AG.

El jefe de Adidas le dedicó gran parte de su tiempo a su otro amor: el Olímpico Marsella, club del cual se convirtió en el máximo inversionista y presidente. Su forma de administrar el equipo le valdría en el 2007 una condena a 10 meses de prisión bajo libertad condicional, y una multa de 200.000 euros, luego de que la corte francesa lo encontrara responsable de participar en el irregular fichaje del entrenador Rolland Courbis.

Hasta la fecha de su muerte Louis-Dreyfus administró el fondo de sus negocios particulares, los cuales quedaron en manos de su viuda, Margarita, de quien se espera pueda suministrar información que sirva para aclarar el escándalo desatado por su fallecido marido al prestar los millones con los que presuntamente se compró la sede del Mundial de Alemania 2006.

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