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¿Es realmente más difícil un partido de fútbol contra 10 jugadores?

Es la excusa que se suele repetir cada fin de semana cuando un club no puede sacar ventaja de la expulsión de un futbolista del equipo contrario. Pero ¿hay pruebas de que esa afirmación sea cierta?

Crédito: BBC Mundo
John Terry fue expulsado en la semifinal de la Champions League en 2012, pero Chelsea pudo remontar para eliminar al Barcelona.

Las matemáticas no cuadran, pero en el fútbol no siempre dos más dos termina siendo cuatro si se siguen al pie de la letra todas las declaraciones de entrenadores, jugadores y analistas.

Es algo así como si fue o no fue penalti. En fútbol, una jugada o hecho es capaz de generar un sinnúmero de interpretaciones y puntos de vista.

Eso ocurre también cuando un equipo se queda con 10 jugadores al sufrir una tarjeta roja o expulsión.

Hay quienes dicen que eso podría ser incluso una ventaja, como expresó el mes pasado el entrenador del Arsenal, el francés Arsene Wenger.

"Siempre es más difícil jugar 11 contra 10 de visitante", dijo el técnico cañonero después de que su equipo venciera al Newcastle 1-0.

La afirmación es algo que suele repetirse con cierta frecuencia en el mundo del fútbol, pero ¿qué tan cierta es?

¿En verdad es más difícil jugar con ventaja numérica contra 10 futbolistas?

Cuestión de percepción

La teoría es que un equipo con menos jugadores se suele replegar frente a su arco para reducir los espacios y, por ende, hacer que sea más difícil para el conjunto atacante encontrar el camino hacia el gol.

Dos de los casos más famosos ocurrieron frente al todopoderoso Barcelona en su estadio, el Camp Nou.

Barcelona ha sido la víctima más famosa al ser eliminado de la Liga de Campeones dos veces jugando contra 10 hombres como cuando ocurrió frente al Inter de Milán.

En 2010 el Inter de Milán defendió con 10 hombres la ventaja que había obtenido en el partido de ida y, pese a perder el encuentro 1-0, logró clasificar a la final de la Liga de Campeones.

La historia se repitió en 2012, con el Chelsea. El capitán del equipo inglés, John Terry, fue expulsado en el minuto 37 y tras estar por debajo en el marcador 0-2 el Chelsea logró empatar para avanzar al partido decisivo frente al Bayern Múnich.

Fernando Torres celebra el segundo gol del Chelsea en el empate contra el Barcelona.

Ambos equipos ganaron en la final el título de la Champions.

Lo que pasa, es que esos casos, fueron más la excepción que la regla.

11 es más que 10

Según una investigación llevada a cabo por Adam Greenberg, graduado de economía y econometría en la Universidad de Nottingham, los equipos que se quedan con un jugador menos anotan considerablemente menos goles y ganan menos puntos.

El estudio de Greenberg, que analizó 1520 partidos de la Liga Premier entre 2009 y 2013, se publicó en la revista Significance.

"La investigación muestra que la diferencia en puntos entre un equipo con 11 jugadores y otro con 10 puede llegar a ser de medio punto", dijo Greenberg.

Otros estudios similares sobre el fútbol internacional también concluyeron que no hay sustento a la popular frase y Greenberg desarmó aún más la teoría de Wenger.

"El equipo que juega de local sufre mucho más cuando es el conjunto visitante el que ve la tarjeta roja".

Según el estudio, los clubes suman en promedio 1,69 puntos cuando juegan en sus casas teniendo en cuenta los partidos que finalizan 11 contra 11.

Cuando el visitante sufre una expulsión, los locales suman en promedio 2,05 puntos, un aumento de 0,36 puntos.

Pero si es el local el que pierde un futbolista ese número se reduce a 0,83 puntos, es decir 0,86 puntos menos.

Una de las razones es que el jugador siente la presión de no querer perder cuando está jugando frente a sus propios aficionados.

A esto se añade que el equipo visitante normalmente plantea un partido conservador fuera de su casa, pero cambia su actitud cuando se siente en superioridad numérica.

Si es roja, en el medio por favor

Otro factor es la posición en la que juega el futbolista que es expulsado.

Si es un defensa del equipo local el que recibe la tarjeta roja, el club suele perder en promedio un punto, levemente por encima si el expulsado es un delantero (0,9 puntos).

El español del Arsenal, Santi Cazorla, fue expulsado por primera vez en su carrera frente al Chelsea.

Menos indispensables son los mediocampistas, ya que el equipo sólo pierde 0,6 puntos cuando salen del campo.

Con la evidencia en la mano sobre el debate de 10 contra 11, ahora Greenberg quiere comprobar la veracidad de otros dos populares clichés en el fútbol: "el 2-0 es el marcador más peligroso" y el que dice "que uno es más vulnerable cuando recién has marcado".

 

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