Síguenos

Deportes13

Las trampas más ingeniosas de la historia del deporte

Cápsulas con sangre falsa, guantes con yeso y hasta un pene falso. A lo largo de los años distintos deportistas han ideado ingeniosas técnicas para ganar rompiendo las reglas.

Las trampas más ingeniosas de la historia del deporte

1-El pene falso para camuflar el control anti doping

Devis Licciardi, atleta de 28 años, eludía los controles anti dopaje con una ingeniosa técnica: Un pene falso que se guardaba al interior de sus calzoncillos contenía orina limpia de sustancias prohibidas. El fondista fue sorprendido por el Comité Italiano luego de varios meses de sospecha.

2-Cápsulas de sangre en el rugby

Tom Williams, jugador de rugby de los Harlequins , simuló una herida falsa en un pleno partido de la Premiership inglesa. Mediante cápsulas de sangre en su boca, Williams buscaba ser reemplazado por un compañero de su equipo mejor preparado para patear un tiro de castigo. La trampa le costó una sanción de tres años al jugador y un año al entrenador.

3- Autoaccidente en la Fórmula 1

Piquet AFP

La Fórmula 1 no se queda fuera de los tramposos. Durante una carrera en el 2008, Nelsinho Piquet provocó un accidente intencionalmente desviando su Renault en contra de un muro. La idea de Piquet era beneficiar a su compañero, Fernando Alonso, quien ganó la carrera porque salió el coche de seguridad. El truco fue descubierto por la FIA, que logró que Piquet denunciara el acto. Debido a esta trampa, la entidad expulsó de la Fórmula 1 al jefe del equipo de Renault.

4-Yeso en los guantes de boxeo

Billy Collins era un reconocido boxeador cuando se enfrentó a quien era considerado un desconocido en ese deporte: Luis Resto. La sorpresa fue grande cuando este último ganó la pelea con sus demoledores golpes. ¿Cuál era la técnica de Resto? Yeso en sus guantes para liquidar a su rival puestos por su entrenador, Carlos Lewis. Cuando la trampa fue descubierta, Lewis recibió una sanción de un año de cárcel. 

5-Maratón en el metro

La atleta Rosie Ruiz logró un tiempo récord de 2 horas, 31 minutos y 56 segundos en la maratón de Boston de 1980. Su inédito logro levantó sospechas desde un principio, al notarse su poco cansancio tras el término de la maratón. Ruiz no tuvo que sudar siquiera, pues viajó en metro.

Lo más visto en Deportes13