7 claves de 'Allende en su Laberinto', según Daniel Muñoz

El actor, quien señala que fue escogido para el papel por el parecido del ex presidente con Juan Herrera, revela algunas claves del filme dirigido por Miguel Littin en entrevista con T13.cl.

7 claves de Allende en su Laberinto, según Daniel Muñoz
Fueron dos años de preparación y varios meses de estudio los que necesitó el actor Daniel Muñoz para preparar uno de los personajes más importantes de su carrera: Salvador Allende . Y es que grabar Allende en su Laberinto no fue fácil. La película dirigida por Miguel Littin tuvo varios giros, cambio de actores y un lugar de locación a miles de kilómetros de distancia, ya que el filme se grabó en Venezuela tras la prohibición de poder filmarla en el Palacio de La Moneda durante el Gobierno pasado. Sin embargo, ad portas de finalizar las grabaciones, pudieron acceder al lugar para rodar las últimas escenas.

"Que venga otro país a ayudarnos a contar nuestra propia historia es muy simbólico. Quiere decir que hay algo que no está resuelto todavía."

 

“Costó sacarla, mucho, fue un tema difícil, espinudo, complicado y aún queda mucho por hacer (…).El sábado pasado terminamos de filmar las últimas escenas gracias a la autorización de este gobierno para poder entrar dos días a La Moneda. Pero casi todo se grabó en Venezuela. No es un hecho menor. Que venga otro país a ayudarnos a contar nuestra propia historia es muy simbólico. Quiere decir que hay algo que no está resuelto todavía”, comenta el actor en entrevista con t13.cl.

El, actor asegura que fue contemplado para este rol porque “pensaron que Allende tenía mucho de Juan Herrera de Los 80”, conversó con t13.cl y adelantó siete claves de la película que estará el próximo año en cartelera. 

1 Las últimas 7 horas

Daniel Muñoz explica que el filme está inspirado en el 11 de septiembre y que la trama de la historia girará en torno a las últimas siete horas de vida del ex presidente chileno, aunque no siempre estuvo pensada de esa forma.

"Es una visión reflexiva sobre el propio Allende y Payita sobre lo que ocurrió. La película es muy personal, él es quien dará la última lectura."

“Empezó como una película en la cual el protagonista no era directamente Allende sino uno de sus amigos personales que iba contando la historia. Un muchacho que era de investigaciones y que llegaba ese día a La Moneda. Ahora es una visión reflexiva sobre el propio Allende y Payita sobre lo que ocurrió. La película es muy personal, él es quien dará la última lectura”, comenta.

2 Un Allende más coloquial

El filme será una reflexión de los acontecimientos desde lo más íntimo y personal del político. “Él irá reflexionando sobre su punto de vista de las cosas, por qué ocurrió todo esto. Irá pensando sobre lo que está ocurriendo, por qué, viviendo los momentos trágicos, la soledad, el temor, frente a lo que le pasa a sus amigos, a sus hijas, a su amor la Payita, a su mujer que no está con él en ese momento. Se han dicho muchas cosas en torno a su carrera pero no a su vida más íntima. Hay mucho material sobre su parte humana pero verlo en una película, con un Allende más coloquial fue todo un desafío”.

"Se han dicho muchas cosas en torno a su carrera (Allende) pero no a su vida más íntima."

3 La interpretación personal de los cabos sueltos

A diferencia de otros papeles que ha debido interpretar Muñoz, esta vez no había material visual histórico que fuera suficiente para su papel. “Para prepararte tienes el guión, libros, videos, documentales. Pero casi todo era material de discurso, la visión del el estadista, el político… no está su diario de vida. Hay bastantes libros sobre su biografía pero material visual muy poco. Entonces decidimos hacer una visión muy personal y llenar con nuestra opinión los cabos sueltos, los espacios vacíos que necesitaba el guión. Hay una opinión muy personal de quien hizo la película, de Littin y mía y de lo que creemos que ocurrió en esas horas”.

4 Allende y Juan Herrera

El papel llegó a las manos de Daniel Muñoz por una petición directa de Miguel Littin. ¿Cuál fue la razón? “Los motivos de por qué yo y no otro actor fueron porque habían visto la serie Los 80 y pensaban que Allende tenía mucho de Juan Herrera. A ellos, lo que los motivó a contar conmigo para representarlo fue que vieron que este Allende que ellos querían hacer se parecía a este padre de familia capaz de dar la vida por su gente. Absolutamente consecuente con sus objetivos e incondicional, en eso se parecen bastante”, sentencia.

"Los motivos de por qué yo y no otro actor fueron porque habían visto la serie Los 80 y pensaban que Allende tenía mucho de Juan Herrera."

5 Las complicaciones durante el rodaje

Para Muñoz, este trabajo se corona como un esfuerzo de dos años de trabajo una vez que empezaron las conversaciones. Reconoce que costó sacarla, especialmente por los viajes a Venezuela, y porque pasaron “muchos actores bajo el puente”. Y no sólo eso, porque la historia fue cambiando y hubo varios proyectos que quedaron en el camino en torno al tema. “Somos los únicos que quedamos en pie. Fue un tema difícil, espinudo, complicado, aún queda mucho por hacer”.

El sábado pasado terminaron de filmar las últimas escenas gracias a la autorización de este Gobierno para poder entrar dos días a La Moneda. Pero casi todo se grabó en Venezuela.

6 Los últimos días en La Moneda

“Fueron escenas con Aline Kuppenheim (Payita) quien no pudo grabar en Venezuela. Hubo que grabar una referencia femenina para poder trabajar muchas escenas. En eso ocupamos el tiempo en La Moneda, en incluirla a ella como personaje, quien fue a gran sobreviviente de estos acontecimientos. Estuvo casi hasta el último momento en La Moneda así que pudo presenciar muchas cosas”, dice Muñoz.

"Trabajamos duro y se repitió mucho para conseguir lo esencial de cada escena."

7 Las expectativas del público

Sobre las expectativas que pueda tener del público está tranquilo, ya que reconoce que si bien no sabe si es lo que la gente espera, “si me pongo a pensar en eso no voy a poder dormir. Siempre quieres más, necesitas más tiempo, crees que podrías mejorar la escena. Pero trabajamos duro y se repitió mucho para conseguir lo esencial de cada escena. Se trabajó bastante. Estoy satisfecho de que pudimos dar el máximo. Ahora le queda a Miguel Littin resolver, apretar todo, darle forma a esta película. Lo que venga después es una gran incógnita ”, concluye.

 

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