Qué son las doulas, las parteras que generan controversia

Son mujeres que acompañan y apoyan a otras durante el embarazo, el parto y el posparto. Pero la labor no está regulada y un informe recién publicado en España advierte sobre los peligros de la mala práctica de las doulas.

Qué son las doulas, las parteras que generan controversia

Para unos son mujeres que apoyan a otras durante el embarazo, las asisten a la hora de dar a luz y apoyan durante el posparto; para otros, un colectivo no regularizado e "intrusista" e incluso una secta canibalista.

La de las doulas es una profesión cada vez más extendida, pero que, a su vez, genera polémica.

El término tiene su origen en la Antigua Grecia. Las doulas eran esclavas o sirvientes que también ayudaban a la señora de la casa durante el parto.

Según la Red Mundial de Doulas, una organización que engloba a profesionales de todo el mundo, existen jeroglíficos, frescos y relieves que dejan registro de esta labor en la civilización egipcia y en otras culturas antiguas.

Más recientemente, en 1980, el concepto se rescató a raíz de un estudio desarrollado en Guatemala y publicado por The New England Journal of Medicine.

Un grupo de médicos lo utilizó para designar a las mujeres que acompañaban a las parturientas en el país centroamericano y cuya labor ayudó a minimizar el número de cesáreas, de acuerdo a la investigación.

Sin embargo, esta semana ese término se ha relacionado con el intrusismo laboral, con riesgos para la salud pública, incluso con una "secta" que fomenta la pacentofagia, el alimentase de la propia placenta, entre otras prácticas.

De ello habla el Informe Doulas, publicado esta semana por el Consejo General de Enfermería de España.

"Riesgo para la salud"

El presidente del Consejo General de Enfermería, Máximo González Jurado, resumió en una rueda de prensa el contenido del documento: las doulas en España se extralimitan en su labor reconocida de acompañamiento a la embarazada.

"A diferencia de la profesión de matrona, que está regulada por la Comunidad Europea desde 1985, la actividad de la doula no está regulada y está vulnerando las competencias de las matronas", señaló.
La OMS recomienda que el cuidado perinatal sea multidisciplinar.

La figura está contemplada en la Estrategia de atención al parto normal en el Sistema Nacional deSalud, realizada por el Ministerio de Sanidad de España en 2007 y revisada en 2010.

El documento describe "la permanencia en forma continua de una persona acompañante elegida por la parturienta (pareja, familiar o amiga) o personal sanitario (partera, doula, enfermera) que brinde apoyo personalizado durante el parto".

En esa línea, la Organización Mundial de la Salud también recomienda que el cuidado perinatal sea multidisciplinar, con la participación de profesionales de la salud como parteras, obstetras, neonatólogos, enfermeras y educadores del parto y de la maternidad. Aunque no menciona directamente a las doulas.

Ante esto, González Jurado subrayó que en muchos casos la práctica de éstas genera "riesgos importantes".

Los peligros concretos los mencionó Gloria Boal, vocera de la Comisión Nacional de Especialidades de Matronas de España: "Parto prematuro por no detectar las contracciones en la gestante, infecciones maternas en el posparto, mala oxigenación del bebé por aconsejar posturas erróneas en el parto", entre otras.

E inclusó advirtió que un asesoramiento equivocado por parte de las doulas puede "poner en riesgo la vida de la madre y del niño".

A estas conclusiones llegó el consejo tras una investigación de "varios años". En ese tiempo los investigadores identificaron 20 centros de formación de doulas en España y un total de 547 personas que ejercen como tales, "aunque habrá muchas más".

El informe ha sido enviado a la Dirección General de Salud Pública del Ministerio de Sanidad y al Fiscal General del Estado para que "se tomen las medidas nacesarias", ya que el colectivo "crece cada año".

Figura creciente

Pero no sólo en España. La de la doula es una figura cada vez más conocida en varios países, y existen organismos nacionales y supranacionales que agrupan estas profesionales, como la Red de Doulas de Latinoamérica y El Caribe, la Red Circular de Doulas o la Red Mundial de Doulas.

Este último, además de informar sobre cómo obtener el certificado de "educadora prenatal" o cómo acreditar una escuela, entre otras cuestiones, también incluye un código ético específico para la profesión; lo que pueden y no pueden hacer las doulas.

Entre las funciones que desarrollan, según la red, están: apoyar emocionalmente, dar masajes y aplicar calor en la espalda, acompañar con la respiración durante el parto, tomar de la mano a la parturienta y ofrecer agua o comida, sugerir posturas y aplicar técnicas para aliviar el dolor.

Mientras, las prácticas que no deben llevar a cabo son: utilizar el monitor fetal; hacer tactos vaginales; aplicar rutinas médicas o de enfermería tales como romper membranas, colocar sueros y administrar medicamentos; imponer su visión del parto y/o la lactancia; opinar acerca de las decisiones del médico o la matrona; y emitir juicios sobre la conducta del médico, del personal o de la parturienta.

"Una barbaridad"

"Lo que dice el informe (del Consejo Nacional de Enfermería) es una barbaridad", le dice a BBC Mundo Maite Carnes, quien ejerce como doula en Madrid.

"Cuando leí lo que dice me quedé de piedra", añade Carnes quien recalca que su colectivo pide que la profesión se regule.

Carnes comenzó a interesarse por la práctica cuando fue madre. "Después del parto, cuando me dieron el alta y llegué a casa, me vi totalmente sola", especifica.

Así que decidió formarse. "Hice un curso de nueve meses en Madrid, con profesionales médicos muy reconocidos, como el ginecólogo Emilio Santos", cuenta.

Y empezó a ejercer hace siete años. "Soy doula posparto", aclara. Eso significa que no asesora a embarazadas ni asiste a las mujeres cuando dan a luz. Su apoyo comienza al nacer el bebé y de forma coordinada con las matronas.

"Solemos ir al hospital cuando las madres ya están en planta, y a sus casas cuando les dan de alta", explica. "El principal caso con el que nos encontramos es el de mujeres con problemas con la lactancia", con dificultad para dar de mamar.

"Y lo que hacemos es derivarlas a consultoras de lactancia, profesionales especializadas, ya que muchos médicos o matronas no tienen la suficiente formación específica y dicen a las mujeres que es normal que tengan los pezones agrietados, por ejemplo. En muchos casos, en situaciones como esa se termina por abandonar la lactancia".

Además, ofrecen a las recién paridas apoyo en el funcionamiento de la casa.

Más allá de estas prácticas, para las que no se requiere formación sanitaria, asegura que no sabe de ninguna doula que fomente la placentofagia. "He visto a matronas dar de comer un pedazo de placenta a las madres, pero nunca lo haría una doula. Además, eso siempre es decisión de la madre".

 

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