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La mujer a la que despidieron de su trabajo por mostrar el dedo medio a Trump

Juli Briskman, de 50 años, hizo el gesto a la caravana de automóviles del manadatario mientras iba en bicicleta en Virginia (EE.UU.) en octubre. La mujer publicó la foto en las redes y su empleador la echó del trabajo.

La mujer a la que despidieron de su trabajo por mostrar el dedo medio a Trump

Despedida.

Así terminó una mujer luego de que fuera fotografiada mostrando el dedo medio a la comitiva del presidente Donald Trump el pasado 28 de octubre, en Virginia, Estados Unidos.

Juli Briskman, quien fue identificada como la ciclista en la imagen, alega que fue despedida por los responsables de la empresa Akima LLC después de que publicó la foto en sus perfiles de redes sociales.

La compañía no respondió a la solicitud de comentario de la BBC.

Briskman dijo a medios de comunicación estadounidenses que la empresa la había convocado a una reunión un día después de informar a su departamento de recursos humanos que ella era la protagonista de la imagen que fue ampliamente difundida.

Según le confió al sitio web Huffington Post, sus ahora exjefes le dijeron que calificaban la imagen como "obscena" o "lasciva", y por lo tanto consideraban que violaba las políticas de redes sociales de la empresa después de haberla publicado en sus cuentas de Twitter y Facebook.

Sin embargo, Briskman se defendió diciendo que eso no ocurrió durante el horario de trabajo y que no había mencionado a sus empleadores en las redes sociales.

Briskman también informó que en otro hecho, a un colega masculino se le permitió mantener su trabajo después de que eliminara una publicación considerada ofensiva.

Por lo tanto, ella cuestiona la razón por la cual fue despedida inmediatamente de su puesto.

Las protestas contra comitivas presidenciales no son infrecuentes: esta fue tomada por el el fotógrafo Mike Smialowski en el mismo día.
Las protestas contra comitivas presidenciales no son infrecuentes: esta fue tomada por el el fotógrafo Mike Smialowski en el mismo día. AFP/GETTY

Sin remordimientos

Briskman tiene 50 años, es madre de dos hijos y había estado trabajando en la empresa contratista del gobierno durante seis meses en el área de comunicaciones.

A pesar de perder su trabajo, Briskman dijo que no lamentaba haber hecho el gesto.

"De alguna manera, estoy mejor que nunca", le dijo a The Huffington Post.

"Estoy enojada por dónde está nuestro país en este momento. Estoy consternada. Esta fue una oportunidad para decir algo".

El fotógrafo de prensa Mike Smialowski le dijo a la agencia AFP que es común ver a personas protestando o haciendo gestos obscenos a los presidentes mientras pasan con sus autos.

Explicó que le había impresionado la "tenacidad" de Briskman después de que ella hizo el gesto varias veces y trató de aumentar la velocidad para alcanzar la caravana de automóviles.

 

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