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Cómo operaba Garay para lograr la confianza de sus inversores

El ingeniero comercial ofrecía buenos márgenes de ganancias, pero nada exorbitante, lo que generaba confianza en sus clientes. A eso le sumaba su reconocimiento público.

Crédito: Agencia Uno
Cómo operaba Garay para lograr la confianza de sus inversores

El reconocimiento público alcanzado por sus participaciones en distintos medios de comunicación y su relación con la organización Felices y Forrados fue la puerta de entrada que utilizó Rafael Garay para proceder en la obtención de fondos para sus estafas piramidales.

El ingeniero comercial, siempre bien vestido y con una creciente reputación mediática, se vinculaba con sus clientes haciendo gala de su cartera de clientes, en la que tenía a destacados empresarios con importantes patrimonios.

Según comentó el periodista Iván Núñez, cara visible del escándalo, Garay “no ofrecía nada exorbitante”, lo que hacía más creíble la oportunidad que presentaba.

Garay contaba con varias opciones de inversión.

Uno de ellos era el network marketing, que resultaba muy atractivo para las personas con montos pequeños que querían involucrarse en emprendimientos con buen retorno. Se pagaba una entrada de 200 dólares y después se recibían comisiones por recomendar a más gente.

Otra alternativa era colocar dineros a través de Bourse Up, dirigida a reunir inversionistas para empresas con dificultades para conseguir financiamientos formales. A ellos les ofrecía una renta fija un 30% mayor a la de los bancos, que varía entre 0,21 y 0,24 por ciento, además de señalar que se trataba de algo 100% seguro.

El mismo sistema proponía la posibilidad del Investment, que describía como una especie de mercado forex (compra y venta de divisas), donde la diferencia estaba en que no se cobraban comisiones. Esta la hacía a través de la moneda virtual Boursecoins y se trataba de una fórmula que le permitía moverse al filo de las normas legales.

Un rostro conocido

Cuando se conoció parte de la carpeta investigativa que le entregó la Brigada Investigadora de Delitos Económicos Metropolitana a la Fiscalía Regional Metropolitana de la Zona Centro Norte, entre las razones entregadas por los denunciantes sobre los motivos que los llevaron invertir con Garay resaltaban el buen retorno que ofrecía y su condición de figura pública.

Una de las víctimas fue Paula Avendaño, ex compañera de colegio del ingeniero comercial, a la que comunicó a través de Facebook para ofrecerle condolencias por la muerte de su padre y que después volvió a contactar al enterarse que había recibido una herencia de 93 millones de pesos.

"Invertí con Rafael, porque el porcentaje de ganancia que me ofrecía superaba con creces lo ofrecido por los bancos tanto en depósitos a plazos con en fondos mutuos"

“Finalmente, dadas las investigaciones que realicé, invertí con Rafael, porque el porcentaje de ganancia que me ofrecía superaba con creces lo ofrecido por los bancos tanto en depósitos a plazos con en fondos mutuos”, contó en la investigación.

Mauricio Orleans, con quien trabajó en la Caja de Compensación La Araucana, relató lo siguiente: “En cuanto a mi llegada a la empresa fue en el mes de octubre del año 2015, debido a un llamado telefónico de Rafael Garay, con el que me junté a tomar un café en un Starbucks. En ese lugar conversamos diferentes cosas, una de ellas fue de su empresa Think & Co, de la que me señaló que era una empresa sólida, ofrecía una renta mejor que los bancos y que mi dinero iba a estar seguro con él. Decidí invertir ya que tenía mucha confianza en él, ya que habíamos trabajado juntos en la caja de Compensación la Araucana. Hice una entrega de un cheque por la suma de $ 150 millones”.

Rubén Barril se acercó al ex candidato a senador a través de su padre. Para tomar su decisión, cuenta que fue muy importante que Garay fuera una persona conocida.

“Se conocieron en Concepción y mi papá le consultó en qué podía invertir, dado que él era economista y salía en la televisión. Rafael le señala que tenía una empresa de inversiones y que podía invertir con él, ya que tenía mayor rentabilidad que los bancos. Por lo cual mi padre invirtió $ 200 millones. Mi llegada fue producto de ese acercamiento”, dijo.

La misma situación influyó en Víctor Mellado, quien aportó $ 40 millones, seducido por la rentabilidad ofrecida de 18%: “Conocí a Garay Pita por intermedio de mi hijo de nombre Gustavo, quien a su vez lo conocía por las apariciones que Garay registraba en las diferentes medios de comunicación audiovisual. Cabe hacer presente que yo también lo ubicaba de vista, ya que este individuo en el año 2012 o 2013 se presentó como candidato a senador por este distrito, razón por lo cual estuvo realizando campaña en esta ciudad”.

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