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Banqueros centrales revelan estrategia frente al alza de tasas de la FED

Los presidentes de los bancos centrales de Brasil, México, Canadá y Chile abordaron cómo pretenden enfrentar la política.

En el escenario estaban reunidos cuatro presidentes de Bancos Centrales quienes fueron entrevistados por un ex presidente del instituto emisor como es José de Gregorio. Este tipo de encuentros se ven pocas veces en países como el nuestro, ya que es un encuentro reservado para grandes foros como Davos.

Lo interesante es que se reúnen justo en momentos en que las economías emergentes deben prepararse para un período de alta volatilidad, donde los flujos de dinero pueden circular de un lado a otro con mayor rapidez debido a que Estados Unidos probablemente comenzará a subir su tasa de política monetaria. Una medida ampliamente anunciada, pero por mucho tiempo postergada en busca del momento oportuno.

¿Qué implica este movimiento al alza? En primer lugar que la economía estadounidense está lo suficientemente robusta como para crecer sin necesidad de un dinero barato. Si la tasa rectora de la economía se eleva, lo más probable es que comience a salir más caro endeudarse en el mercado financiero, por lo tanto, las empresas deberán presentar un balance más sólido a la hora de pedir un préstamo ya que tienen que demostrar capacidad de pago. A su vez, los dineros que por un período largo han optado por colocarse en los países emergentes en busca de rentabilidad, seguramente volverán al mercado norteamericano porque se torna más atractivo.

¿Cómo afrontar este movimiento masivo de capitales?

Fue la pregunta que los banqueros centrales de Brasil, Alexandre Tombini, de México, Agustín Carstens, de Canadá, Stephen Poloz, y de Chile, Rodrigo Vergara, acompañados del director de Estudios del FMI, Olivier Blanchard, trataron de contestar porque saben que está en ellos gran parte de la responsabilidad de la marcha de la economía de sus países.

La idea principal que todos ellos enunciaron fue el uso del tipo de cambio como elemento amortiguador de las fluctuaciones, es decir, si salen capitales de la economía o simplemente no ingresan más, la moneda local sufriría una depreciación. En el caso de Chile, el peso frente al dólar ha bajado un 17% en lo que va del año. Eso trae como consecuencias que se incentivan las exportaciones y pierden atractivo las importaciones.

El segundo planteamiento es que esperan que el proceso de alza de tasas en Estados Unidos sea suave y ordenado. Sin embargo, están conscientes que los bancos de inversión pueden hacer impredecibles el flujo de capitales, si es que interpretan de una forma distinta a la FED.

El tercer punto lo levantó Chile que ha tenido una política monetaria expansiva, cosa que los otros países no pueden llevar y que tiene el sentido contrario de lo que llevará a cabo la Reserva Federal. Sin embargo, Rodrigo Vergara señaló que durante la crisis subprime Chile también se desacopló del resto de los bancos centrales y la fórmula rindió frutos.

La cuarta conclusión fue sacada por Tombini, quien argumentó que los banqueros centrales desarrollados deben considerar los impactos extraterritoriales de sus políticas. “Ellos deben velar por su propios intereses, pero no es muy saludable tener las ventas generalizada en los emergentes porque terminarán por afectar después de los países desarrollados No creo que las repercusiones se estén tomando en cuenta por temas altruistas, sino porque hay fundamentos para ello y se van a tomar en cuenta”.

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