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Desencanto y necesidad de renovación marcarán elecciones de la Sofofa

En 2015 la entidad gremial deberá elegir presidente, en medio de voces que, tras la coyuntura, piden un cambio.

El primer trimestre del próximo año la Sofofa enfrentará la elección de su timonel, en un ambiente que al menos hasta hoy, se ve complicado. Lo más lógico siguiendo la tradición de Sofofa, es que Hermann von Muhlenbrock salga reelegido y cumpla los cuatro años al mando de la entidad gremial. Sin embargo, las cartas no están jugadas al 100%.

Así como en las elecciones pasadas surgió una lista disidente -que pronto fue disuelta-, fuera del ámbito del círculo de hierro de Sofofa, estas elecciones estarán marcadas por una falta de consenso dentro del grupo que históricamente se junta para consensuar el candidato y que está compuesto por los antiguos consejeros y los past president (Bruno Philippi, Felix Bacigalupo, Juan Claro, Rafael Guilisasti, entre otros).

Consejeros de la entidad señalan que incluso, podría haber “una elección de verdad” y que surja un liderazgo dentro del área que discrepa sobre cómo Sofofa se ha manejado este último tiempo. Todo puede suceder, pero lo claro es que al interior de la entidad se siente la necesidad de un cambio, de renovación y hay varios que ya están trabajando en eso, la pregunta es si los dejarán.

Renovar Sofofa

Para varios consejeros Sofofa ya no puede seguir actuando y operando como ahora. Señalan que está frente a un momento crucial, como el que se vivió en la década de los noventa cuando Felipe Lamarca, Juan Claro, Bruno Philippi y Andrés Concha se "tomaron la Sofofa" y dieron un vuelco en la forma de manejar la entidad.

¿El problema?, es que la generación llamada a hacer estos cambios, los empresarios sub 55, no se han involucrado con la entidad y, quienes lo han hecho, como Alfonso Swett, Claudio Muñoz y Pablo Bosch, han salido trasquilados, lo cual les ha quitado las ganas de seguir en el plan de introducir las modificaciones que se requieren.

Hace dos años, el hecho de que existiera una lista paralela gatilló diversos cambios en los estatutos, los primeros que se hacían en dos décadas. Estos permitieron sumar en sus filas a nuevos dirigentes y a mujeres, así como ampliar el peso de las empresas en el consejo pasando de 45 consejeros electivos a 60 representantes, ajuste que debutará en 2015, una vez que se concreten las renovaciones del consejo.

Hoy lo que se espera es un cambio mucho más profundo, "el problema es que los cinco o seis consejeros más tradicionales, a quienes algunos de los miembros del gremio se refieren como los ‘sofofos’, quieren introducir cambios, pero en los no cedan cuotas de poder, es decir, quieren directivas que sean manejables", explica uno de los consejeros.

Entonces, ¿cómo se pueden introducir estos cambios? Otro consejero explica: "Al interior de los consejeros hay una corriente de gente que quiere un cambio de estilo, de imagen, que se comunique de otra forma, que se busquen asesorías que hagan cambios radicales para que este mundo empresarial sea bienvenido y no maltratado".

Explican que el cambio no es fácil porque las nuevas generaciones de empresarios no están en Sofofa, prefieren estar en otras entidades. Ante ello, señalan que lo más probable es que Hermann von Muhlenbrock se repita el plato, "si no lo hace sería uno de los pocos o el primer presidente que no es reelecto en la historia de Sofofa", manifiestan. La idea es que si sigue exista una renovación en las dos vicepresidencias, con gente nueva y en la parte gerencial de Sofofa, para que lleguen ideas frescas. "Sería esperable que la vocería no sea única, que sea repartida entre quienes lideran los diversos comités y que el presidente del gremio hable en los temas más gremiales. Asimismo, sería muy bien recibido que uno de los vicepresidentes sea una mujer", opinan.

Uno de los temas que ha estado rondando en los últimos días es la necesidad de que Sofofa migre a una Sofofa 2.0, con una estructura menos compleja, más liviana, en definitiva demanda una reinvención. Las nuevas generaciones de empresarios han planteado este punto, ya que no se sienten interpretados con la Sofofa actual.

Muchos de ellos señalan en el anonimato que se debe reformular. "Muchas instituciones lo han hecho, porque han surgido otras organizaciones más exitosas, como por ejemplo la de emprendedores. En Sofofa deben acostumbrarse a que el empresariado está representado por sectores más diversos".

Aseguran que estos aires de cambio no tienen que ver con el gobierno actual y la coyuntura, señalan que es una tendencia estructural más liberal. "Lo que hizo Juan Pablo Swett y las plataformas como la de Bernardo Fontaine, son cosas que se activaron muy bien y que tuvieron un efecto positivo. Ellos hicieron tres cosas coherentes: entraron al debate público, conversaron con el gobierno y también fueron activos en influir en líderes de opinión, esas tres aristas no pueden estar descuidadas".

Asimismo, hay quienes agregan que los gremios más tradicionales no han logrado tener una presencia pública inteligente, moderna. "A veces parecen ser muy críticos, a veces muy condescendientes, por tanto el desafío de los gremios es enfrentar y entender un mundo con mucha más fragmentación y que el contar con diversas plataformas es mucho más rentable que todo se concentre en una sola institución. Esto requiere una actitud distinta, porque eres uno más, un miembro más de la sociedad. Deben entender que la CPC y Sofofa se deben bajear de ese pedestal, porque eso genera rechazo ciudadano", explica un empresario.

Las fuentes agregan que Sofofa debe ser más activa en el debate público. Explican que los tiempos de Juan Claro, de encerrarse a hacer la Agenda Pro Crecimiento, la cual luego lanzaban con altos grados de legitimidad, hoy no es posible, "al revés, sería catalogada como una cosa entre cuatro paredes, en el fondo hay que compatibilizar el trabajo permanente con las autoridades con el discurso público".

Para las nuevas generaciones de empresarios, los gremios han perdido la brújula de donde se deben hacer las críticas: "¿En la cena de la energía, en la cena de la industria?, eso hay que pensarlo estratégicamente. Los tiempos actuales requieren una reflexión estratégica de los gremios, una reflexión de cómo lograr compatibilizar este camino de ser más activos en el debate público, diálogo con la autoridad y penetrar en distintos actores, en los medios de comunicación, no sólo en los tradicionales, sino también en los digitales. Se deben plantear si deben ser activos en las redes sociales", aseveran.

La crítica no sólo apunta a la oportunidad de los discursos, sino también al contenido de éstos. En este sentido, las fuentes consultadas señalan que, por ejemplo, en el tema de la reforma tributaria los gremios se plantearon como que estaban disponibles en función de cómo sean utilizados los recursos. “No había una comprensión cabal de que el tema no eran los recursos, sino que la Reforma Tributaria era intrínsecamente justa”, agregan.

Recuperar influencia

Ante este crudo análisis de las nuevas generaciones, los dardos apuntan a que tanto Sofofa como CPC deben replantearse, ser una entidad 2.0, ya que con ello podrán retomar la influencia que han perdido estos últimos años.

El tema es más crucial para Sofofa, la cual ha perdido el peso específico que tenía en la actividad gremial. Antes era quien lideraba el discurso, hoy otros gremios han ido ganando terreno, ahora otros llevan el pandero.

Asimismo, destacan otro tema no menor: la distancia no sólo ideológica, sino que generacional entre el gobierno y los gremios. "Hoy los ministros de Estado tienen un promedio de edad de 50 años, los actores sociales, las instituciones están siendo ocupadas por personas de otra generación y eso facilita el diálogo, salvo los gremios empresariales, eso es una señal clara".

Algunos consejeros de Sofofa entienden estas demandas, pero también agregan que es importante que las nuevas generaciones de empresarios y ejecutivos tomen las riendas, ingresen a Sofofa y hagan ellos los cambios, que se tomen la entidad gremial. “Los “sofofos” no entienden estos cambios, no lo harán, deben hacerlo las nuevas generaciones, pero tampoco se han insertado en Sofofa”, agregan algunos consejeros.

Efectivamente, estos grupos han preferido buscar otras plataformas que los interpretan más, como Icare, los think thanks y algunas plataformas y fundaciones, porque a juicio de ellos son más dinámicas y logran efectos que las entidades gremiales no están logrando.

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