Jorge Sharp: El Frente Amplio es como un cheque a fecha”
Política

Jorge Sharp: "El Frente Amplio es como un cheque a fecha”

El alcalde de Valparaíso, aquel que dio el mayor triunfo al Frente Amplio en las municipales, advierte que el conglomerado no debe perder su foco: “Las elecciones son un medio y no un fin en sí mismo”. Y, agrega, “tenemos el desafío de pasar esta coyuntura electoral lo más consolidados y maduros posibles”.

Por Nancy Castillo E.

La entrevista comienza 50 minutos más tarde de lo acordado. El alcalde Jorge Sharp (Movimiento Autonomista) viene de una jornada de conversación en el Liceo Marítimo de Playa Ancha, una de las tantas que se desarrollaron en los establecimientos públicos de la comuna entre el jueves y viernes, y que son parte de uno de sus proyectos: el plan comunal de educación participativo. Un modelo de trabajo en el cual padres, alumnos, profesores y directivos priorizan sus necesidades, discuten sobre las mallas curriculares y esa conversación luego se incorporará al plan municipal en la materia.

Esa manera de construir acuerdos para lograr un cambio democrático, como él lo llama, es lo que Sharp destaca como uno de los activos del Frente Amplio. Algo que el movimiento no debe olvidar, dice varias veces en esta entrevista, pese al avance que han tenido en las encuestas presidenciales.

- ¿Tu gestión en Valparaíso es una prueba para demostrar gobernabilidad por parte del Frente Amplio?

- Valparaíso no es conejillo de indias de nadie. Es una ciudad que tiene al frente un gobierno local que sabe lo que quiere para la ciudad, que está demostrando liderazgo, haciéndose cargo de los temas que antes nadie señalaba, como planificación, aseo, vivienda, seguridad ciudadana. Ahora, sí la experiencia de Valparaíso le permite al FA contar con un conjunto de conocimientos, experticia, aprendizaje de lo que supone estar al frente de una labor ejecutiva. El FA debe tener como referencia lo que estamos haciendo.  

"La gobernabilidad por años en Chile ha estado situada en la capacidad que tiene el gobierno de turno en llegar a acuerdo con los grandes empresarios, o sea con el 1%. Y nosotros tenemos la lógica inversa"

- ¿Qué análisis te provoca cuando ves las encuestas y Beatriz Sánchez, candidata del FA, aparece con un crecimiento sostenido?

- En primer lugar, una expectativa y esperanza de que el mensaje de cambio del FA está calando en los chilenos y chilenas; pero también una reflexión a la responsabilidad que supone estar jugando el rol político que hoy juega el FA. Debemos estar sumamente conscientes de la responsabilidad que tenemos, porque se puede abrir la posibilidad de tener la oportunidad de gobernar Chile y eso sería un desafío muy importante.

- ¿Qué tan maduros están como conglomerado político para ofrecer gobernabilidad al país?

- La pregunta de la gobernabilidad es bien complicada, porque por años en Chile ha estado situada en la capacidad que tiene el gobierno de turno en llegar a acuerdo, por ejemplo, con los grandes empresarios, o sea con el 1%. Y nosotros tenemos la lógica inversa. Desde una perspectiva social, el FA tiene que tener la capacidad de llegar a acuerdos, pero con la ciudadanía, con las organizaciones y movimientos sociales que han impulsado distintas demandas. Ahí hay una oportunidad para madurar una base social de apoyo a un programa de transformación que Chile requiere. La otra perspectiva es desde los actores políticos: el mapa político está cambiando a pasos acelerados. El bipartidismo en Chile comienza a llegar a su fin, y eso le pone al FA grandes desafíos, pero también grandes oportunidades.

- La gobernabilidad también se relaciona con la capacidad de un conglomerado para gobernarse a sí mismo. ¿Cómo se ponen de acuerdo 13 movimientos? Y ¿en qué etapa de desarrollo están Uds.?

- El FA es un cheque a fecha. Todavía nos queda mucho camino por recorrer, estamos en proceso de constitución y formación. Llevamos muy pocos meses de vida. Ahora, hemos demostrado una capacidad de ponernos de acuerdo que en los tiempos que vive la política en Chile es envidiable, contrastable a lo que sucede en la Nueva Mayoría. Acá hay un conjunto de fuerzas políticas y sociales que se han puesto de acuerdo en un programa de transformación democrática.

"El desafío que tiene hoy el FA es convertirse y demostrar que es una alternativa política a la mentalidad de derecha que está anidada tanto en Chile Vamos como en la Concertación"

- Pasar a segunda vuelta parece más bien un riesgo para el proyecto político del FA.

- Más que un riesgo, es un desafío. El desafío que tiene hoy el FA es convertirse y demostrar que es una alternativa política a la mentalidad de derecha que está anidada tanto en Chile Vamos como en la Concertación. Pero también tenemos el desafío de pasar esta coyuntura electoral lo más consolidados y maduros posibles. Nuestro desafío no está puesto simplemente en ganar una elección, sino en proponerle una sociedad distinta al país y eso trasciende, la elección y cuatro años. Nunca debemos perder de vista que buscamos mirar más allá. Si esto fuera una carrera de atletismo no sólo debemos preocuparnos de los 100 metros, tenemos que correr la maratón entera. Tenemos que ser capaces de mirar más allá; pero siempre estamos en la cornisa, siempre estamos a un paso de replicar aquello que decimos que queremos superar. Eso requiere un proceso de autocrítica y revisión constante.

"Yo pienso que siempre estamos muy cerca de replicar lo que queremos superar"

- Sobre ese punto de no replicar los caminos considerados como las antiguas prácticas de la política…

- Yo pienso que siempre estamos muy cerca de replicar lo que queremos superar. Hay tres temas ahí: primero, tenemos que entender las elecciones no como un fin, sino más bien como un medio, no podemos perderlo de vista. Segundo, creer que lo generacional es condición de exclusividad para tener una visión crítica o de cambio o de transformación profunda en Chile cuando son muchas las voluntades políticas y sociales que durante años han estado luchando por lo mismo que nosotros. El FA tiene que ser un punto de encuentro de la sociedad, tiene que parecerse lo más posible a la sociedad chilena y ésta es diversa, tiene contradicciones y tiene anidada una voluntad de cambio. Lo tercero, el FA debe desarrollar una genuina voluntad de coalición. Hoy hemos avanzado, pero vamos a tener múltiples desafíos que enfrentar. Por ejemplo, una segunda vuelta sea pasando o no, el FA tiene que desarrollar una respuesta unitaria y común a esos momentos que vamos a vivir en los próximos meses. Esa voluntad de coalición tenemos que madurarla, alimentarla, tenemos que tenerla, porque solo unidos y construyendo mayorías es que vamos a poder cambiar Chile.

- Hablas de pluralidad y mencionas a generaciones que se las jugaron por un cambio, ¿significa tener la capacidad de diálogo con esas generaciones? Te lo pregunto porque a ratos suenan como ‘somos los primeros que llegamos a cambiar la sociedad’ y ahí parecieran cerrarse o no reconocer a un sector que luchó antes.

- Ahí hay dos cosas. En primer lugar, debemos ser más claros, más convocantes a esas generaciones, a esas voluntades políticas y sociales que por años y en otros momentos de la historia política de nuestro país estuvieron luchando por lo mismo que nosotros. Nosotros estamos luchando por profundizar la democracia en Chile, por profundizar las transformaciones. El año 88 muchos creyeron ver eso en la Concertación. Debemos conectar con esos anhelos de cambio que existen en la sociedad y que expresa a múltiples generaciones. Pero también creo que es importante reconocer el aporte generacional que tiene este grupo de jóvenes que ha jugado un rol de renovación en la política en Chile, de darle vitalidad, de ponerle nuevos colores, nuevas ideas, de expresar también lo que muchos están demandando por mucho tiempo. El aporte hay que ponerlo en su justa medida, no hay que marearse.

"Debemos ser más claros, más convocantes a esas generaciones, a esas voluntades políticas y sociales que por años y en otros momentos de la historia política de nuestro país estuvieron luchando por lo mismo que nosotros"

- En el marco de aquello de que no se deben repetir prácticas antiguas, ¿cuál es tú opinión de la decisión de Revolución Democrática (RD) de no llevar de candidata a diputada a Javiera Parada por haber chocado en estado de ebriedad?

- Ese es un tema bien complicado y que entiendo ha tensionado a RD y a mí no me gustaría ponerle más pelos a la sopa. RD toma esta decisión y creo que como miembro de otro movimiento, el Autonomista, uno tiene que aprender a respetarla. RD tendrá que evaluar dentro de sus órganos de partido si fue correcta o no.

- ¿El apoyo a Beatriz Sánchez o al FA viene también de los desencantados de la izquierda?

- Cuando hablamos de encontrarnos con otros, dialogar con otros, estamos hablando de esas bases, esos ciudadanos independientes que creyeron en 1988 en la Concertación y que creyeron en Michelle Bachelet y que se vieron decepcionados por la Nueva Mayoría para impulsar en uno u otro momento cambios en el país, y hoy ven en el FA una oportunidad. Es sumamente interesante eso y ahí tenemos que ser lo suficientemente maduros y convocantes para encontrarnos con esos sectores. Eso no va a ser de la noche a la mañana, van a haber dudas, van a haber desconfianzas, pero vamos a tener que ser maduros para ir rápidamente ligando. Al final lo que necesitamos en Chile es hacer mayoría política y social para hacer una transformación democrática y a eso están invitados todos y todas. Eso tampoco es patrimonio exclusivo del FA (...) Lo importante de esta campaña es nuestra capacidad de  llegar a aquellos que no están organizados, aquellos que no han votado y a aquellos que quizá una vez votaron, pero dejaron de creer.