Larroulet: Se está preparando con mucha seriedad el ingreso al gobierno
Política

Larroulet: "Se está preparando con mucha seriedad el ingreso al gobierno"

Tras haber sido el único ministro del comité político de La Moneda que sobrevivió los cuatro años de mandato de Sebastián Piñera, actualmente colabora desde un segundo plano en la campaña del ex mandatario. Si bien dice que aún falta ganar, está dispuesto a colaborar donde sea en una eventual segunda administración.

Por Juan Diego Montalva

Cristián Larroulet estuvo en todos los equipos programáticos de las candidaturas de la derecha tras el retorno a la democracia hasta que finalmente participó del triunfo del sector en las elecciones del 2010. En ese momento entró a ocupar en La Moneda el sillón de ministro de la Secretaría General de Presidencia (Segpres) durante todo el período del primer gobierno del presidente Sebastián Piñera. Desde su nuevo puesto en la academia, como vicerrector de postgrados de la Universidad del Desarrollo y participando “desde un segundo plano” -según sus palabras- en el nuevo programa para buscar la reelección de Piñera, Larroulet aprovecha su experiencia para contar las lecciones y los errores que la derecha aprendió en su primer gobierno y cuáles serán los desafíos del posible retorno de Piñera.

-¿Están preparados para volver al gobierno?

-Creo que se está haciendo un trabajo bien notable.

-¿Por qué?

-Debe haber hoy en día entre 40 grupos de trabajo programáticos en distintas áreas y en sub conjuntos de áreas. Incluso diría que la masa crítica que está trabajando en el programa es mayor que la que había el año 2009. Hay gente investigando y produciendo en todos los temas.

-¿Están mejor que el 2009?

-Creo que se está preparando con mucha seriedad el ingreso al gobierno.

"Los que somos más vieja guardia, tenemos que dar un paso a los nuevos grupos"

-¿Usted tiene pensado volver al gobierno? ¿Dónde se ve trabajando?

-No es el caso hacer esa pregunta porque falta ganar. No se habla de responsabilidades de gobierno mientras no se cuente el último voto. Eso es una norma general, especialmente para el presidente Piñera. Ahora el tema es preparar el detalle del programa de gobierno y en función de eso se verá.

-Pero en la eventualidad de un triunfo.

-Si me pregunta, creo que obviamente uno siempre tiene que estar disponible a colaborar, pero hoy los que somos más vieja guardia, tenemos que dar un paso a los nuevos grupos.

-¿Ellos son los que están haciendo el detalle del programa?

-De hecho, yo estoy colaborando en el programa de gobierno. En el pasado fui muchas veces jefe programático, hoy día los jefes son Susana Jiménez y Gonzalo Blumel (ex jefe de división de estudios de Segpres durante la gestión de Larroulet).

-Pero en la eventualidad que lo llamaran ¿Qué cargo le interesa?

-Colaborar, ojalá sin cargo.

PIÑERA 2.0

-Se habla mucho de que Piñera cambió ¿Lo ve distinto a cuando fue presidente?

-Me han hecho muchas veces esa pregunta. No hay duda que una persona cambia después de la experiencia de ser Presidente de República por cuatro años y que enfrentó situaciones muy difíciles con el terremoto y maremoto, luego las protestas sociales para terminar exitosamente.

-¿Cambió por esas experiencias vividas?

-Ese cambio está asociado a la sabiduría de ser ex presidente.

-¿Coincide con quienes dicen que está más humano, sensible?

-Nunca he sido amigo personal del presidente, pero trabajé cuatro años con él y soy el único ministro que estuvo los cuatro años en La Moneda. Creo que es una persona querible, muy querible.

-Usted lo puede querer, pero ¿él está más afectivo que antes?

-Él es muy afectuoso conmigo.

SEGUNDA PARTE

-¿Qué se hizo mal en el primer gobierno que podría subsanarse en la eventualidad de un segundo gobierno de Piñera?

-Sin lugar a dudas, se requiere una mirada con mayor proyección. Y por eso me gusta mucho lo que están haciendo el propio presidente y los coordinadores de programa al pensar el país con una mirada de 8 años.

-¿Un poco soberbio apostar a ganar dos elecciones seguidas?

-No, creo que los problemas que tiene Chile están muy asociados a esa mirada cortoplacista. Esto ha deteriorado la unidad del país, el espíritu de los acuerdos, los consensos porque se mira lo inmediato, los más fácil como solución. Cuando se plantean las cosas a largo plazo existe más necesidad de conversar, dialogar.

"La quema de camiones en el gobierno actual ha sido varias veces superior a la quema de camiones que ocurrieron durante el gobierno del presidente Piñera"

-¿Existen otras cosas que cambiaría?

-También creo que es muy necesario hacer más énfasis en la comunicación, en el contacto con la ciudadanía para responder a las necesidades del nuevo Chile. Lo tercero, es combinar el tema del progreso con la seguridad.

-¿Seguridad ciudadana?

-Hoy día la clase media se ha multiplicado por tres en los últimos 25 años. Hay que darle oportunidades, algo que no le ha dado el gobierno de Bachelet y eso explica el alto rechazo de la gente. Hay que darles seguridades y el programa por eso habla de “clase media protegida”. Es clave enfatizar esto en el próximo gobierno.

-¿Cuáles considera los principales obstáculos o cuellos de botella que enfrentaría un gobierno de Piñera?

-El primero es la inversión, que se ha caído, derrumbado. No puedes tener crecimiento, aumentos de productividad si no priorizas la inversión. Otro problema es la modernización del Estado, tenemos un Estado que no puede abordar temas claves de la época en que estamos viviendo. En algunas materias es un Estado del Siglo XIX, en otras del Siglo XX. No tenemos un Estado del Siglo XXI. Otro obstáculo, es que hay que lograr recuperar la confianza en las instituciones públicas y ese espíritu de unidad y de acuerdos que nos permitieron avanzar. Es fundamental hacer eso desde el primer día.

ESTUDIANTES Y MAPUCHES

-¿Teme el renacer de las movilizaciones sociales que enfrentó Piñera el 2011?

-Estos movimientos no tienen signo ideológico, son producto del cambio de la sociedad, que ahora es mucho más educada, exigente y que está aprovechando un cambio tecnológico espectacular que permite a las personas organizarse más fácilmente que en el pasado. Eso pasa en Europa, Estados Unidos, con un gobierno de izquierda o uno de derecha. Eso es un hecho para todos. Hay que saber enfrentar esa realidad.

-El dirigente mapuche Héctor Llaitul que el triunfo de Piñera en las elecciones de noviembre próximo “agudizaría el conflicto”. Usted estuvo a cargo de este tema en Segpres, ¿Cómo ve la situación del conflicto mapuche?

-Está probado que eso no es así, porque si uno mira la quema de camiones en el gobierno actual ha sido varias veces superior a la quema de camiones que ocurrieron durante el gobierno del presidente Piñera. Esa frase es más bien oportunista, sin embargo, tengo claro que es un tema lo que está pasando en la Araucanía.

-¿Cómo lo enfrentaría?

-Nosotros tenemos experiencia en cómo abordarlo y no solamente por lo que hicimos, sino también por el aprendizaje que tuvimos de las cosas que no hicimos.

-¿Cuáles son esas cosas que no hicieron y considera que hay que implementar?

-Hay que corregir y mejorar varias. Por ejemplo, poner más énfasis en el tema cultural, en el reconocimiento de la cultura indígena como un activo del país, como lo propio. Lo segundo es avanzar mucho más rápidamente en el mejoramiento de las condiciones sociales de los pueblos originarios.

-¿Qué le pareció la aprobación de las 3 causales para el aborto? ¿Estuvo a favor o en contra?

-Soy partidario de la vida en todo sentido y, por lo tanto, no me pareció bien. Es una decisión tomada, pero no me pareció bien. Uno tiene que proteger la vida en todas las instancias.

-¿El tema valórico será un elemento que amenaza con dividir a la derecha en un eventual nuevo gobierno? ¿Qué lugar ocupa en el programa?

-No tengo detalles de esa discusión a nivel programático, yo estoy concentrado en el tema de la modernización del Estado. No podría referirme al respecto.

-Viendo lo que ocurrió con aborto y ahora matrimonio igualitario ¿Puede ser motivo de división en su sector?

-Sin duda que pueden utilizarlo para dividir.