Vidal, la Jennifer y un plan maestro, por Aldo Schiappacasse

Vidal, la Jennifer y un plan maestro, por Aldo Schiappacasse

Yo soy de la teoría de que es parte de un plan maestro. Que hay un experto en comunicaciones detrás. Que si la idea era confundir a todo el mundo (y sobre todo a los rivales) la estrategia está plenamente lograda.

Saturados, hiperventilados, a ratos al borde de la histeria con el tema, nos dimos vueltas y vueltas, como un perro que persigue su cola, sin llegar a ninguna conclusión válida.

A un día del debut, no sabemos si Arturo Vidal está lesionado, si juega de titular, si lo hará sólo unos minutos, si estuvo a punto de ser devuelto a casa o si en Toca da Raposa se siguen riendo de la broma. O del éxito del plan.

Estamos a pocas horas de saberlo y recién ahí, con la certeza de la cancha, de la formación titular, de la alineación impresa, sabremos si este ejercicio periodístico valió la pena. Si el ardid de Sampaoli tuvo éxito no sólo en la confusión generada, sino también en el éxito del plan. Si juega el de la Juventus, tendrá que hacerlo en un nivel que justifique tanto apuro. Y si lo reemplazan, el llamado a hacerlo tendrá que estar a la altura de tanta expectativa.

Casi como una cruel mueca del destino, lo de Belo Horizonte fue demasiado parecido a lo de Nelspruit hace cuatro años atrás, con Marcelo Bielsa como protagonista y Humberto Suazo como centro del debate previo. En mi opinión –que no fue compartida por muchos- tanto desgaste en torno a la presencia de Chupete terminó debilitando la búsqueda de una forma eficiente de llegar al gol. Sampaoli, fiel discípulo de esa escuela, siguió la estrategia de manual y la aplicó este 2014, sabiendo que sólo un triunfo ante Australia justificará las titubeantes respuestas de médicos y técnicos como una fórmula certera a la hora del balance.

Si no es así, nada de todo esto habrá tenido sentido.

El Mundial comienza hoy con más interrogantes. Brasil ha ganado 15 de sus 19 partidos en sus partidos de debut en las Copas del Mundo. Y debería, en casa, ganar sin problemas. Más me inquieta la ceremonia inaugural, cuando los organizadores tratarán de pagar una deuda cultural evidente en Copa Confederaciones y el show del sorteo: la falta de grandes ídolos de la música local. Historia y estrellas les sobran. ¿Apelarán a alguna de ellas o se conformarán con Pitbull y Jennifer López, otra que no se sabía si venía o no venía? Se subía y se bajaba de la ceremonia, al punto que habrá que verla para convencerse. Grande Jennifer. Debería ser amiga de Sampaoli.

Lo más visto en T13