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Economía circular: Tres ejemplos prácticos para ayudar a cuidar el medio ambiente

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Chile Sin Basura
Cada persona genera cerca de 2 kilos de basura diaria. En #EmprendedoresWorkCafé presentamos distintas alternativas para poder reducir el número de desperdicios.

Reducir al máximo los desechos. Esa es la premisa de la Economía Circular, un modelo económico que tiene como base las denominadas cuatro “R” (reducir, reciclar, reparar y reutilizar) y que a raíz de la crisis sanitaria sumó más adeptos.

Y es que la cantidad de desperdicios que se generan de forma diaria -se estiman en 2 kilos por persona- además de la baja reutilización de los productos preocupa a las autoridades medioambientales. Sólo un 1% del total de los recursos extraídos son empleados en los productos que nosotros consumimos. Sin embargo, hay empresas y ejemplos concretos para que desde tu posición puedas contribuir a darle un mejor uso a las cosas. 

En T13.cl/emprendedores te mostramos un listado:

Segunda vida a los envases universales para líquidos

Bebidas, jugos o productos líquidos de aseo vienen almacenados en recipientes de plástico de un solo uso, generando elevadas cantidades de basura. Por ejemplo, se calcula que en EE.UU. se tiran cada año 35.000 millones de botellas de este tipo. Una forma de darle segunda vida a los productos es reutilizar el soporte, repararlo y darle una vida en tu huerto, o como soporte de bicicleta.

Reutilizando las hojas de palmera

Cada año acaban 34.000 toneladas de hojas de palmera procedentes de las podas en el vertedero de la ciudad de Phoenix (EEUU). La empresa Palm Silage, ha desarrollado un proceso para transformar este residuo vegetal en un producto altamente nutritivo para alimentar el ganado. La iniciativa además ha generado un buen número de empleos nuevos en la zona. 

Empaquetado universal

Detergente, lavaloza o, en general los artículos de aseo, son comercializados en bolsas o productos de plástico. Una forma alternativa de reducir la generación de desperdicios es reutilizando el soporte donde se almacena el producto, o bien, optando por servicios alternativos como los que ofrece la compañía chilena Algramo, que entrega recargas a domicilio de este tipo de productos.