Carlos Larraín: “Este gabinete de Piñera no depende tanto de su personalidad”
Política

Carlos Larraín: “Este gabinete de Piñera no depende tanto de su personalidad”

El ex senador se refiere por primera vez al equipo de ministros -que se estrenará el 11 de marzo- al que califica de sólido y fogueado. A su vez, critica las diferencias valóricas al interior de la coalición, que volvieron a la palestra en los últimos días: “Las prioridades son otras. Tendrán que hablar con Piñera si quieren hacer olitas en esos temas”, asegura desde su trinchera conservadora.

Por Michelle Chapochnick

Aunque formalmente el ex presidente RN no está en la  primera línea política, les proporcionó apoyo activo y monetario a los candidatos al Parlamento de ese partido y ha sido uno de los principales interlocutores entre la colectividad -que dirigió ocho años- y el círculo íntimo del presidente electo con miras a la formación del gabinete. En esa línea, le entregó a Andrés Chadwick una lista de nombres para todos los ministerios.

La definición final difirió mucho de su propuesta. Sin embargo, se muestra conforme con los nombramientos y toma distancia del estilo díscolo, que caracterizó su relación con el primer mandato de Piñera. “Él sabe que lo he ayudado y, por mi parte, le agradezco su coraje en la presidencial. Hace como 20 días, estuve en su oficina y hablamos del Congreso de las Ciencias y, además, comí en su casa hace unos meses”.

En esta oportunidad, sus ácidos comentarios -que lo caracterizan- apuntan a la DC: “Muchos ahí están colonizados por el marxismo”.

Se encuentra a punto de partir a sus tierras en Magallanes. En el intertanto, divide su tiempo entre el trabajo en el jardín de su casa de Las Condes y su estudio jurídico. Además, hace unas semanas, al abogado católico practicante -que, incluso, tiene una pequeña capilla en su residencia- lo conmovió la visita del Papa a Chile. “Fui a la Alameda a verlo pasar”.

¿Qué le pareció el gabinete?

Muy sólido y fogueado, representa a la base que eligió a Piñera y terminó hastiado con el gobierno de la Nueva Mayoría.

¿En la designación gabinete se incorporó su propuesta ministerial?

Me parece que sí.

Pero si Ud. dijo que las carteras claves en las que esperaba un liderazgo RN eran Interior, Justicia y Defensa, entre otros, y sólo en el último fue un nombrada una persona de sus filas.

Son los más importantes, porque sus actividades tienen efecto político. Me interesaban a mí, pero eso no es dogma. Pero sí eligieron a personas de nuestras filas para Trabajo, Vivienda y Defensa, entre otros. Estamos bien representados.

En el primer gobierno, desde RN, se criticó la sobre representación de la UDI. ¿Cómo lo ve hoy?

Está bien representada, pero no tiene el carácter hegemónico que muchas veces mostraba en el pasado. Está más aquietada.

Algunos analistas han sostenido, que se trata de un gabinete piñerista más que de Chile Vamos. ¿Está de acuerdo?

No. A diferencia del primer gobierno, este gabinete de Piñera no depende tanto de su personalidad. No son creaciones originales, son personas que tienen un historial político.

¿Eso implica un gran cambio respecto al gobierno del 2010-2014?

Sin duda. Es fundamental contar con un gabinete con personalidad que se atreva a impulsar políticas, porque si todo debe pasar por una sola persona, las cosas se detendrían y la velocidad que imponen las circunstancias actuales es mayor. El gobierno tiene dos años para dejar una impronta y cambiar la situación en que estamos.

¿Qué le pareció la elección en Cancillería?

Ese ministerio está en muy buenas manos, porque Roberto Ampuero tiene la experiencia de haber pertenecido al PC y conoce ese sistema por dentro. Le pasó como a Jonás, que se lo tragó la ballena y la conoció por dentro -en referencia a la historia bíblica-. Es un punto de partida importante, cuando en el plano internacional también hay desafíos desde la izquierda.

¿Qué le parece el nombramiento de Gerardo Varela en Educación?

Varela tiene un diagnóstico claro en educación y entiende que trabaja en un marco que hay que poner en práctica. Tiene que hacerlo efectivo, porque, hasta ahora, los resultados de la famosa Reforma Educacional no se han visto salvo en un espíritu de intervención en la libertad de enseñanza.

Ud. propuso a Mariana Aylwin para esa cartera y, además, adelantó que habría gente de la Concertación en el gabinete. ¿Por qué eso no sucedió?

Propuse abrir el abanico para interesar a gente de buena voluntad en un proceso, que va a ser muy difícil, porque los conflictos políticos en Chile se han acentuado artificialmente. La idea es tratar de poner del mismo lado del gobierno a personas, que, si bien pueden ser de izquierda, no son destructivas como tantas que hoy están en acción.

¿La gente de la Concertación no aceptó?

La cosa se ve muy difícil y la gente con coraje para enfrentar esto no es tanta.

El sello del gobierno

¿Cuál será el sello del gobierno de Piñera?

Ante todo, reconfirmar lo que no se puede poner en duda: el régimen constitucional y el sistema de libertad de enseñanza y, además, reimpulsar las condiciones en que se desarrolla la familia. Hoy, las familias medianamente bien constituidas tienen serias dificultades para alcanzar el fin de mes. La familia debería tener un trato tributario más aliviado. No puede ser que una persona soltera pague los mismos impuestos que una persona casada con hijos. 

Dice que hay que reforzar libertad de enseñanza. En esa línea, ¿cuál es su visión de lo se ha hecho en educación?

Ha existido ignorancia sobre la calidad de la educación y desprecio por el derecho de los padres de buscar una mejor educación para sus hijos, como se lograba con el copago. Además, ha existido una obsesión por apalancar a las universidades estatales en perjuicio de las no estatales libres, muchas de ellas, estupendas. Eso significa encoger la libertad de enseñanza.  

¿También cree que gratuidad ha sido un error de prioridades?

Fui partidario de la gratuidad. El problema es que se está dañando a la educación técnico-profesional. Hay que extenderla a ese sector.

¿Qué hará Piñera en ese aspecto después de comprometerse con Manuel José Ossandón a apoyar la gratuidad -a cambio de su respaldo en la elección presidencial-?

Piñera comprendió que había que poner el foco en la educación técnico-profesional y dejar la gratuidad universitaria como está -en el 60%-. Al menos, hasta que se cuente con más recursos.

¿Va a ser difícil para el gobierno hacer ese giro?

Va a ser cuesta arriba, porque no tenemos mayoría en las cámaras y el ambiente es más duro.

Además, dentro de la coalición hay figuras, como el senador electo Felipe Kast, que han sostenido que votarán en contra de la gratuidad…

Tiene ortodoxia económica, pero no social y cultural. Puede ser fuente de fricciones. Por muchos motivos, el trabajo va a ser más difícil.

Papa, DC y FFAA

¿Cuál es su evaluación de la actual DC, partido al que Ud. siempre ha buscado asociarse?

Muchos ahí están colonizados por el marxismo. Desdibujaron al partido, en favor de la Nueva Mayoría, así que, hasta el ex timonel Ignacio Walker perdió la senatorial. (La colectividad) estuvo en mala compañía y tiene que volver a sus orígenes. El Papa hizo críticas a la sociedad chilena y algunas de ellas deberían inspirar a la DC. El bien común es comunitario o no es bien común. El gobierno saliente de comunitario no tuvo nada. Por eso, perdió por capotera.

¿Y qué pasaría si una figura como Yasna Provoste lidera el partido, que una de las opciones?

Ella está cómoda en Nueva Mayoría. Así que sería la sepultura definitiva para la DC.

Ud. recién destacó la visita del Papa, que para muchos analistas se vio empañada por el conflicto con el Obispo Barros. ¿Cuál es su visión al respecto? 

La visita fue un éxito. La Iglesia es jerárquica y no puede aceptar que los nombramientos lo hagan los feligreses. Ha habido un intento de oscurecer su visita, como si el único tema que atañe a la Iglesia fueran los abusos sexuales.

¿A quién se refiere?

A un sector de la opinión pública, que quiere combatir las religiones, sobre todo, la católica, como Carlos Peña, que es demagogo.

Con relación a temas valóricos, como matrimonio igualitario y aborto, siempre han existido dos visiones dentro de RN, que en estos días han vuelto a la palestra.  A esos temas, se han sumado la eutanasia y la pena de muerte. ¿Cómo enfrentan esas diferencias como coalición de gobierno?

Se enfrentan y solucionan argumentado y mostrando la irracionalidad de estas. La DC tuvo mucha libertad en esos temas y mire como está. Además, ahora, los grandes temas, las prioridades son otras como la forma en que financiamos la reforma educacional. Tendrán que hablar con Piñera si quieren hacer olitas en esos temas.

En esos aspectos, ¿Piñera tiene una postura diferente que en su primer gobierno?

Tiene una postura más conservadora. Está contra el aborto y el matrimonio igualitario.

En otro ámbito, ¿está de acuerdo con conmutar las penas de prisión a los militares presos por casos de Derechos Humanos?

Es necesario revalorizar a las Fuerzas Armadas. Eso pasa por reconsiderar las condiciones de los ancianos y personas enfermas presas. Hay muchos juicios motivados políticamente. Además, hay que evitar casos dudosos y perniciosos, como el del ex Comandante en Jefe, Juan Emilio Cheyre, un hombre patriota y decente.

En su anterior administración Piñera cerró el Penal Cordillera. Ahora, en cambio, parece tener otra postura en ese ámbito y está dispuesto a conmutar penas a enfermos terminales, entre otras otras iniciativas que favorezcan a los militares procesados por Derechos Humanos…  

Sí. Creo que hará eso, porque valoriza a las Fuerzas Armadas.

Todo indica, según quienes conocen las tratativas, que eso fue parte de su compromiso con José Antonio Kast a cambio de su apoyo en el balotaje. ¿Qué le pidió Ossandón fuera de la gratuidad?

Un gobierno con una faceta social potenciada y que algunas personas amigas de él participen en el gobierno (le entregó nombres para las subsecretarías).