Política

Senador Ossandón (RN): “Piñera sería un salvavidas de piedra para la campaña del Rechazo”

Agencia Uno
Por Paula Valenzuela
El domingo pasado, en una carta, el exalcalde sorprendió manifestando su postura por un Rechazo al texto que redacta la Convención Constitucional. En entrevista con T13.CL, Manuel José Ossandón desentraña su posición y recalca que aún sigue queriendo una nueva Constitución, pero no la que está saliendo de la actual instancia constituyente. “Es un mamarracho”, dice y manifiesta que se debe impulsar un “Rechazo con contenido o con ‘reemplazo’”. “Yo hago un llamado a la exConcertación, a que sean valientes y republicanos y que digan lo que piensan -que es el Rechazo-, que no se queden en sus madrigueras”, afirma.

El senador de RN Manuel José Ossandón fue uno de los tres liderazgos de la centroderecha que el fin de semana pasado se cuadró públicamente tras el Rechazo al texto de nueva Constitución que redacta la Convención Constitucional, y que se zanjará en el plebiscito del próximo 4 de septiembre.

Esta declaración -más la de Felipe Kast y Evelyn Matthei- removieron las aguas en el sector, pues hoy aún existe un acuerdo de que las figuras políticas queden en segunda línea en esta nueva campaña.

Pero, en su estilo, el senador alza la voz y remarca: “Yo personalmente, senador Manuel José Ossandón, no me siento parte de Chile Vamos. Chile Vamos no respeta los acuerdos, por lo tanto, yo tengo la total libertad para poder opinar y decir que estoy por un Rechazo con reemplazo”.

—Usted el fin de semana dijo en una carta a El Mercurio que “tal como en el plebiscito (de entrada) me sumé con fuerza al Apruebo, ahora tengo que decir que no puedo aceptar el reemplazo que nos proponen”. ¿Cómo llegó a esa conclusión?

—Yo siempre he creído que Chile necesita cambios. Una señora en la calle me dijo ‘yo voté Apruebo para que arregláramos la casa, le hiciéramos segundo piso, para que la modernizáramos, no para que la destruyéramos’. Entonces, cuando uno ve que aquí estamos en frente a una Constitución manejada por minorías en el cual hay vencidos y vencedores -no es la casa de todos los chilenos- y que, además, tiene muchas aberraciones, yo creo que lo que hay que hacer es darle contenido al Rechazo. Eso significa reconocer que la Constitución de 1980, la Constitución de Pinochet, está muerta; y que, aprovechando el proyecto constitucional de Bachelet más lo positivo que se pueda rescatar de este proceso constituyente, un grupo de expertos pueda hacerle una nueva propuesta al país de una nueva Constitución.

—¿Qué propuestas de la Convención Constitucional avizora como una destrucción para el país?

—La Constitución es un marco regulatorio, no es una ley que soluciona todos los problemas. Aquí se trasgrede la libertad de acción, no se respeta la vida de los que están por nacer; se ve un manejo abusivo de los recursos naturales, ni dejan espacio a leyes para regular este tema; bueno, y para qué hablar del sistema político. La experiencia de unicameralismo en América Latina ha sido un desastre -ha terminado con dictaduras- y esta nueva Constitución lo busca replicar. Esta Constitución va a permitir que un Presidente, teniendo la mayoría de la Cámara de Diputadas y Diputados, pueda hacer lo que quiera. Ahí uno empieza a observar que son elementos preocupantes que pueden causar solo inestabilidad. Y, ojo, no estoy defendiendo al Senado como corporación, pero sí pienso que el bicameralismo en Chile se debe defender, se necesitan contrapesos políticos. Cuando hay estabilidad, hay progreso; eso es lo que necesitamos, no más inestabilidad. Esta Convención quiere refundar Chile, hay fanatismos, revanchismos... han arrasado a ciertos sectores. Se habla de dos justicias y eso también es inaceptable.

—Usted señala que hay que darle contenido al Rechazo, pero en la izquierda son reacios a confiar en que la derecha, post plebiscito, sí querrá ahora cambios. Se negaron al proyecto constitucional de Michelle Bachelet.

—La derecha nunca quiso hacer un cambio de verdad, eso es cierto, pero no somos todos. En 2013 yo dije que se vendría un golpe social si es que no se hacían los cambios, si es que el sistema no se corregía…

—¿La derecha debe dar señales de apertura al cambio, como, por ejemplo, destacando algunos puntos positivos de la Convención Constitucional?

—Lo ideal sería lograr un acuerdo transversal donde, previo al plebiscito, podamos aprobar una reforma constitucional que le dé contenido al Rechazo. Podría ser un acuerdo como el del 15 de noviembre. Por ejemplo, dejando por escrito que una manera de seguir este proceso constituyente sea a través de un grupo de expertos transversales; que ellos logren una propuesta y que esta luego se plebiscite. Pero esa propuesta tiene que considerar nuestra historia como país, lo bueno del proyecto de Bachelet, lo bueno de esta Constitución. Ahora, decir que en una nueva Constitución por incluir derechos sociales eso se va a cumplir, eso es mentir. Eso no va a suceder. En Australia, por ejemplo, tienen la Constitución con menos derechos sociales del mundo y en el caso de Ecuador, es una de las constituciones que tiene más derechos sociales en el mundo, y claramente en Australia se cumplen más los derechos que en Ecuador. Ahora, yo entiendo perfectamente que la gente que votará Rechazo no está diciendo ‘queremos la Constitución del 80’.

—¿No estaría disponible entonces para una segunda Convención o un Congreso constituyente, como lo ha dicho el presidente de su partido?

—Pienso que es una mala idea una segunda Convención Constitucional. El Parlamento, por otro lado, no tiene validación pública suficiente para ser el lugar para redactar una nueva Constitución. Otra cosa es que la reforma constitucional se tramite en el Congreso, en la que se pueda tomar acuerdo en torno al mecanismo.

—¿La Convención definitivamente no podrá enmendar el rumbo?

—La Convención Constitucional fracasó. Lo esencial ya está escrito y eso es refundacional y eso no va a funcionar. La historia republicana de Chile se botó al basurero y eso me parece grave.

—Chile Vamos tenía una estrategia de esperar el texto final para tomar postura, ¿por qué decide adelantarse?

—Yo soy un senador electo que tiene conciencia, y tengo libertad para opinar lo que creo. La mayoría de los parlamentarios de centroizquierda están en contra del texto que hoy está, pero muchos no se atreven, son cobardes, no sé por qué no hablan si aquí está en riesgo el futuro de Chile.

—¿No está de acuerdo entonces con la estrategia de que ustedes deben estar en segunda línea?

—Aquí el punto es otro: hay una necesidad de mostrarle a la gente que estuvo por el Apruebo que quienes soñábamos con una Constitución mejor, esta es mucho peor y que nos traerá puros problemas. Pero que seguimos necesitando una nueva. Los que tienen que hablar entonces sí es la sociedad civil y los que estuvimos por el Apruebo en el plebiscito de entrada. Los que estuvieron por el Rechazo no tienen que aparecer.

—¿Entonces no le parecería bien que otros liderazgos como José Antonio Kast salieran a dar su postura pública en post del Rechazo?

—No, porque eso sería hacerle campaña al Apruebo. Los que estuvimos por el Apruebo no nos hemos negado a los cambios...

—¿Y recoge las críticas internas que hay sobre todo en el Partido Republicano sobre que haya figuras de Chile Vamos que estén saliendo a marcar por el Rechazo? Lo hizo Evelyn Matthei y Felipe Kast...

—Yo personalmente, senador Manuel José Ossandón, no me siento parte de Chile Vamos. Chile Vamos no respeta los acuerdos, por lo tanto, yo tengo la total libertad para poder opinar y decir que estoy por un Rechazo con reemplazo. Evópoli y la UDI, teniendo los votos, le regaló la presidencia del Senado a la izquierda. Ahora, yo sí quiero una nueva Constitución -no quiero la Constitución de Pinochet-, pero no la que nos proponen. Hay que trabajar duro para que la gente entienda que nos estamos jugando el futuro de Chile y que esto no se trata de derechas o de izquierdas. Ahora, yo no he planteado giras, solo he dado mi opinión de forma transparente.

—¿Recibió alguna reprimenda por parte de RN, su colectividad? El presidente de RN, Francisco Chahuán, pedía no ser ansiosos...

—A mí hace mucho rato que no me retan del partido. No tengo idea por qué. Y además he sido muy cuidadoso en mis declaraciones.

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—¿Cree que le ha traído costos habérsela jugado por el Apruebo en el plebiscito de entrada?

—Yo actúo por convicciones; ahora, claramente me castigaron. Pero igual soy lejos el senador con más votos de Chile Vamos pese a que me trataron de destruir con inventos, juicios, etc. Yo siempre he sido fiel a mis convicciones. Y hoy me la juego por el Apruebo del Rechazo para tener una nueva Constitución.

—¿No se arrepiente de haber votado Apruebo?

—No me arrepiento de haber votado Apruebo, porque no podía adivinar el mamarracho que iba a salir de esta Convención. Felipe Harboe, que es alguien de centroizquierda, dijo justamente que este texto es un mamarracho. Y eso es: un mamarracho que está lleno de incoherencias, de pasadas de cuentas.

—¿Cree efectivamente que el Rechazo tiene la ventaja que muestran las encuestas?

—No, no... falta mucho. La gente sabe que la Convención ha sido una chacota -Rojas Vade o el señor votando desde la ducha-, pero aún no entienden cómo les afectaría en su vida diaria esta nueva Constitución. Eso es delicado y hay que explicarlo con palabras simples: no porque se escriban los derechos sociales en la Constitución, eso significa que se solucionarán sus problemas. No porque la Constitución hable de una vivienda digna, quiere decir que el gobierno de turno te va a regalar una casa en el mismo instante.

—¿El Rechazo no está ganado entonces?

—El Rechazo no está ganado, nunca se gana una carrera antes de correrla.

—¿Cree que esta vez será clave la unidad de la derecha para un eventual triunfo del Rechazo? En octubre de 2020 estuvieron divididos...

—La unidad importante -más que la de los partidos políticos- será la de la gente con sentido común, de izquierda o de derecha. Cuando escucho en privado a figuras de centroizquierda hablando a favor del Rechazo veo que el sentido común va a ir aflorando, más allá de derechas o de izquierdas. El Presidente Ricardo Lagos ha dado señales públicas y en el mundo político...

—¿Es clave entonces que expresidentes como Ricardo Lagos o Sebastián Piñera salgan a hablar por el Rechazo?

—Es totalmente distinto un Ricardo Lagos a un Sebastián Piñera. Yo espero que Sebastián Piñera no participe en la campaña, porque sería un salvavidas de piedra. Él acaba de terminar su mandato muy mal evaluado, es muy poco querido por la gente, él tiene que descansar y no meterse en nada. Y el Presidente Lagos es importante que hable porque él estuvo por el Apruebo... toda persona que tenga liderazgo y que se la haya jugado por el Apruebo y que sienta defraudado -como es mi caso- va a ser importante en esta campaña. Yo hago un llamado a la exConcertación, a que sean valientes y republicanos y que digan lo que piensan -que es el Rechazo-, que no se queden en sus madrigueras.