En marzo de este año, Rafael Garay regresó a Chile tras un mediático proceso de extradición desde Rumania. Luego de eso, el autodenominado economista ha declarado dos veces frente al fiscal jefe de Santiago, José Morales.

Parte de estos testimonios, recogidos en La Tercera, dan cuenta del uso que hizo el ingeniero de los dineros apropiados a través de un complejo sistema de defraudación.

Asimismo, el autodenominado economista comentó que muchos de los afectados lo contactaron por Redes Sociales. Uno de ellos lo hizo vía Twitter y según afirmó, el destino del dinero que le entregó para inversión, lo utilizó para realizar un evento deportivo de "Kudo Brasil versus Chile". "Pensaba recuperar con el borderó que se iba a obtener en Porto Alegre. Esta inversión no tuvo buenos resultados, ya que se decidió hacer la entrada gratuita”, aseguró.

"Gasté para mí en artículos de consumo diversos: alrededor de $500 millones", es una de las  estimaciones que realiza Garay.

El año 2013 comenzó una carrera parlamentaria gracias a  un cupo del PRO en Biobío Costa. "Me contactó Marco Enríquez Ominami y me junté con él en la sede del PRO en Providencia. Fui con Gino Lorenzini y empezamos a conversar sobre el cupo senatorial. Participé como independiente en el cupo del PRO”, relata. 

Respecto de su vinculación con el PRO, asegura que “no recibí financiamiento de Marco Enríquez, ni de ninguna empresa en el modelo que ha sido cuestionado públicamente”, al mismo tiempo que asegura que "Cristián Warner me ofreció que si yo colocaba en la opinión pública el tema de la no regulación de la tasa máxima convencional, un banco iba a colocar a mi campaña $38 millones, me negué en términos rotundos a esta proposición”.

A pesar de lo anterior, el ingeniero confiesa que “usé parte del dinero de las capacitaciones en la campaña senatorial, paralelamente durante ese año, antes y después, comencé a realizar auspicios a deportistas y eventos”.

Otra de las revelaciones que hace Garay respecto de su incursión en la actividad política es que primeramente fue contactado por Andrés Allamand de RN para ir en conjunto con Jaqueline Van Rysselbergue, algo que rechazó de plano según indica.

Depresión y alcoholismo

De acuerdo con su declaración, durante el año 2014, Garay asegura que “estaba en un estado de alcoholismo y además en fase maníaca de la bipolaridad, se suma a esto el componente depresivo suicida, en esta bipolaridad se incluye el exceso de gastos y consumo, yo en este estado que he descrito continué recibiendo dineros del público”.

El año 2016, los seguidores del falso economista y la opinión pública en general se conmovió cuando declaró que era víctima de una grave enfermedad. “Cuando comuniqué esto me inyecté 15 ampollas de insulina que compré por mercado libre. Estas insulinas pretendía que me causaran la muerte, pero solo me ocasionaron mucho sueño”, explicó.

La enfermedad de la que supuestamente era víctima se llama gioblastoma y reconocío que había toma la idea desde la película "Tres días para morir". "El 2016 señalé que tenía este gioblastoma con el sentido de suicidarme y que no se cuestionara la situación misma del suicidio", continúo.

Rafael Garay indicó que cuando salió de Chile llevaba consigo 50 ampollas de morfina para suicidarse, pero que en el transcurso "mi pareja me convenció que no me suicidara y me empecé a preparar para volver a Chile, pensando que podía tener un proceso justo”.

Finalmente, aseguró ante el Ministerio Público que "reconozco los hechos que se me imputan y mi mayor interés es devolver el dinero, sobre todo a las personas que tienen mayor riesgo patrimonial una vez que termine el proceso. Sí quiero resguardar el daño a mí familia y personas cercanas. Mi pareja en Rumania no tienen ninguna vinculación con los hechos. Tampoco mi familia en Chile, ni tampoco las personas que cobraron cheques por mí que no tenían idea lo que ocurría. Yo soy el único responsable de lo que sucedió”.

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