La memoria de trabajo es un sistema cognitivo que se encarga de almacenar temporalmente y manipular la información necesaria para realizar tareas cognitivas complejas, como el razonamiento, la comprensión del lenguaje, la resolución de problemas y la toma de decisiones.

Cuando la memoria de trabajo no funciona correctamente, puede causar dificultades significativas en varias áreas cognitivas y conductuales, como en la realización de algunas funciones cognitivas.

Según contó María Luján Naury, neuropsicóloga e integrante del departamento de Neuropsicología del Instituto de Neurología Cognitiva (INECO) de Argentina, al portal Infobae “dichas funciones son indispensables para que las personas logren desenvolverse en los diversos ámbitos de la vida diaria y en su entorno, dado que son esenciales para planificar los días, tomar decisiones, resolver problemas, inhibir ciertas conductas o ser flexibles frente a situaciones novedosas”.

Asimismo, agregó que “un bajo rendimiento en la memoria de trabajo podría manifestarse como dificultades para mantener la concentración, recordar información presentada unos minutos antes y olvidar la tarea que estaba realizando”. 

¿Cómo fortalecer la memoria de trabajo?

En esa línea, la especialista entregó cuatro ejercicios para entrenar la memoria de trabajo:

  • Ordenar y categorizar mentalmente diferentes conceptos.
  • Realizar cálculos mentales, del tipo que se suelen utilizar en el día a día, sin el apoyo de la calculadora.
  • Llevar a cabo ejercicios como crucigramas o sudokus.
  • Realizar actividad física, como por ejemplo, clases de baile, que son un desafío útil para aprender nuevas secuencias de movimientos y recordarlos. 

Por último, mencionó que “entrenar la memoria de trabajo es importante dado que mejora el rendimiento en diversas áreas de la vida, desde el ámbito académico y laboral hasta las relaciones interpersonales, y puede tener beneficios duraderos para la salud cerebral a lo largo del tiempo”.

 

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