Una de las cualidades de las semillas de la chía y su aceite es el potencial antienvejecimiento, su contribución a mejorar la salud y prevenir enfermedades crónicas entre las personas, entre otras cualidades.  

Entre los aportes que tienen la semilla de la chía y sus aceites se encuentran las propiedades antiinflamatorias, hepatoprotectoras, antioxidantes, anticancerígenas y antivirales, los cuales contribuyen a mantener nuestro organismo en un estado de bienestar y buscan proteger nuestras células de posibles daños. 

La acumulación de los excesos de radicales libres en nuestro cuerpo (como la exposición a la contaminación ambiental, el humo del tabaco y ciertos alimentos), puede desencadenar estrés oxidativo, inflamación, envejecimiento celular prematuro y enfermedades crónicas, como problemas cardiovasculares. 

Ante esto, entran en juego los antioxidantes, moléculas que incluyen vitaminas, minerales, enzimas y compuestos vegetales, los cuales ayudan a neutralizar los radicales libres y prevenir el estrés oxidativo. Esto se puede encontrar en la semilla de la chía y su aceite. 

"La chía ha ganado un amplio reconocimiento en el ámbito científico por sus propiedades nutricionales. Es fuente rica en proteínas vegetales, fibra, ácidos grasos esenciales, minerales como calcio, magnesio, potasio, hierro, y compuestos antioxidantes como polifenoles y tocoferoles", sostuvo Carolina Chica, gerente de Nutrición, Investigación y Desarrollo de Benexia. 

"En esta última línea, investigaciones recientes han revelado que las semillas de chía poseen un potencial antioxidante excepcional incluso mayor a otras fuentes, convirtiéndolas en un verdadero superalimento", complementó. 

Además de la prevención, los compuestos en las semillas de chía cuentan con una amplia gama de beneficios terapéuticos. 

Debido a diversos compuestos fenólicos (como kaempferol, ácido cafeico, miricetina, entre otros), la semilla de la chía puede producir efectos hepato y cardio-protectores, antienvejecimiento y anticancerígenos significativos. 

"Los resultados de dichos trabajos sugieren que la semilla de chía y sus extractos, como el aceite o la harina, se presentan como una valiosa fuente de antioxidantes. Es por esto que su inclusión en la alimentación diaria se recomienda como una estrategia efectiva para la prevención del envejecimiento celular y de enfermedades crónicas asociadas con este", cerró la experta. 

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