Política

La trastienda de la polémica decisión que tomó el Frente Amplio

Beatriz Sánchez contaba con un voto propio si es que hubieran tenido que zanjar su posición en votación. Sin embargo, tras tres reuniones, los 14 referentes del Frente Amplio llegaron al consenso sobre los mínimos y máximos que tendría su declaración ante el balotaje. Todo, para no quebrarse y poder proyectarse.

La trastienda de la polémica decisión que tomó el Frente Amplio

Tres jornadas de reuniones entre los dirigentes del Frente Amplio tuvo el proceso de toma de decisión ante el balotaje tras su periodo de reflexión. La primera fue el martes y abordaron el mecanismo con el que decidirían su postura, luego, el miércoles definirían qué hacer, debate que se extendió hasta el jueves, previo a la conferencia de prensa en la que hicieron un llamado a votar, aunque no respaldaron explícitamente al candidato del oficialismo Alejandro Guillier y afirmaron que un eventual triunfo de Sebastián Piñera sería "un retroceso".

Es que luego de los comicios del 19 de noviembre, la mesa nacional del bloque y su abanderada, Beatriz Sánchez, habían convocado a un debate territorial y participativo para zanjar su posición en la segunda vuelta del 17 de diciembre.

Así, las actas de los territorios fue el primer punto de la tabla, a la que le siguieron las posturas de las 14 agrupaciones que conforman la coalición.

Beatriz Sánchez también intervino en la cita. Incluso se acordó que si tuvieran que votar, la periodista tuviese un voto personal, además de los que cada uno de los referentes tiene. En este marco, y reunidos en la sede de RD el miércoles, la ex abanderada apuntó a lo lamentable que sería que ganara Chile Vamos y Piñera, pero que "la Nueva Mayoría debería hablarle a Chile y no a la dirigencia del Frente Amplio".

La antesala a la definición había estado marcada por el pronuciamiento de cada una de las agrupaciones que conforman el bloque. Éstas se habían dividido entre el emplazamiento programático a Guillier, el rechazo a condicionar su apoyo porque advertían que esto abriría paso a una "negociación" -lo que rechazaron desde el inicio-, y la libertad de acción.

En el plebiscito de Revolución Democrática (RD) había ganado la opción de hacer "un llamado a que Alejandro Guillier recoja las demandas del mundo social como no más AFP, la baja de la dieta parlamentaria, entre otras, para así derrotar a la derecha" y el Movimiento Autonomista (MA) zanjó que si "no es capaz de hacerse cargo de las esperanzas de cambio y transformación que anidaron en la enorme votación obtenida por Beatriz Sánchez, difícilmente puede pretender el apoyo de quienes nos han apoyado".

Pese a esto, dentro de RD habían sectores dispuestos a apoyar a Guillier para derrotar a Piñera, los que se sometieron a la postura mayoritaria que ganó en su plebiscito interno.

Mientras, el Partido Humanista, el Partido Igualdad y el Partido Ecologista Verde (PEV) rechazaron seguir presionando políticamente a la Nueva Mayoría con el fin de que manifestaran más acercamientos programáticos, lo que hasta el miércoles seguía ocurriendo en materias como la condonación de la deuda del Crédito con Aval del Estado, el Seguro Único de Salud y la asamblea constituyente.

Con los antecedentes sobre la mesa, los dirigentes del Frente Amplio analizaron el miércoles que la interpelación en estas áreas había "corrido el cerco" de lo posible en los compromisos del oficialismo, así Guillier había comprometido una convención constituyente, la condonación de la deuda del CAE para el 40% más pobre y uno de sus encargados en el área de salud había rechazado las concesiones hospitalarias, abogando por un seguro único de salud administrado por una institución pública.

Sin embargo, todos coincidieron en que los cambios seguían siendo "insuficientes" y aún eran "ambiguos".

Escaso margen entre sus mínimos y máximos

El fantasma de las recriminaciones que ha recibido Marco Enríquez-Ominami desde que en 2009 evitó apoyar explícitamente a Eduardo Frei Ruiz-Tagle frente a Piñera les recordó en todo momento que "no se nos podía pasar pegarle" al representante de la oposición, confiesan desde el sector. 

De todas formas, observaban que a diferencia de la Concertación y Frei en esos años, el problema de la Nueva Mayoría y Guillier no era solo tener "un mal candidato": el responsable de la debacle era el bloque político, por eso en su declaración responsabilizaron al conglomerado y no se refirieron al periodista directamente.

Finalmente, y pese a que estuvieron reunidos más de seis horas el miércoles pasado en la sede de RD para zanjar la posición colectiva, el bloque aplazó su pronunciamiento para el jueves. Ese día no sólo realizaron la conferencia de prensa en la FECh. Previamente, se reunieron a las 15:00 en la casona de la organización estudiantil con el fin de llegar a "un consenso" entre las catorce agrupaciones y Sánchez.

Los mínimos y máximos de la declaración ya estaban claros y, según varios de los asistentes consultados por T13.cl, para no quebrarse debían moverse entre ellos. Así, insistieron en sus pisos, o sea, su programa, el que destaca el fin del sistema de AFPs, la condonación de la deuda del CAE y el impuesto a los super ricos, entre otras materias que constituían la base de su postura. Por otro lado, el techo que no podían sobrepasar era llegar a condicionar un eventual apoyo a Guillier sobre la base de sus demandas, ya que esto, opinaron algunos, era entrar a "negociar" con la Nueva Mayoría.

En este marco, Beatriz Sánchez encabezó el pronunciamiento colectivo desde la FECh, generando el hito político que más ha marcado hasta la fecha el balotaje.

Consultado por T13.cl, el vocero del bloque, Lucas Cifuentes, detalla que los principales factores que determinaron su postura fueron su rechazo a un potencial gobierno de Piñera, "sostener inequívocamente nuestra independencia y autonomía política respecto al duopolio" "la unidad y la proyección del Frente Amplio como proyecto político propio".

Esto último, explica el sociólogo, "nos obliga a si bien tener un pronunciamiento, también ser responsables con nuestros electores y no llamar a sumarse a un proyecto que vemos que está sumido en el fracaso y la ambigüedad".

Con todo, tras la conferencia, figuras de RD como Javiera Parada y el ex coordinador de la campaña de Sánchez, Sebastián Depolo, manifestaron que votarán por Guillier. Además, el dirigente de Izquierda Autónoma, Andrés Fielbaum, advirtió que "dejamos pasar una oportunidad de oro para hacer avanzar la agenda de reformas que nos definen", interpelando a Guillier "que sólo lo apoyaremos si asume compromisos en pos de derechos sociales universales, no como las reformas de Michelle Bachelet".

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