Claudio Bravo asegura que las críticas lo ayudan a mejorar, pero los aficionados del Manchester City todavía están esperando que eso ocurra.

De ser ciertas las palabras del portero chileno, lo lógico es que en este momento ya fuera el mejor guardameta del mundo debido a la inclemente lluvia de críticas y menosprecio que ha recibido desde que llegó al fútbol inglés.

No ha habido fecha en la que su nombre no haya aparecido junto a adjetivos descalificadores, incluso cuando su equipo gana como ocurrió el pasado lunes.

A Bravo lo acusan de ser responsable del gol que anotó el Burnley al no haber despejado con el puño un tiro de esquina, lo que facilitó el descuento marcado por Ben Mee.

El técnico Pep Guardiola consideró que había habido falta en la jugada, pero el consenso de los aficionados y de la prensa es que Bravo "debería haber sido más fuerte" e imponerse en su zona. "El contacto es mínimo", agregan.

Guardiola defiende a capa y espada a Bravo. Y tiene que hacerlo. Fue su gran valedor y una apuesta personal que puso al chileno en el centro de la tormenta al ser señalado como responsable del exilio futbolístico al que fue condenado Joe Hart, uno de los jugadores preferidos de la afición ciudadana de Manchester y titular de la selección inglesa.

"Se que la gente está pendiente de Claudio,", dijo Guardiola en la conferencia de prensa previa al partido de este viernes entre Manchester City y West Ham por la Copa de la Asociación inglesa de fútbol (FA, por sus siglas en inglés).

"Vi a muchos arqueros que tuvieron los mismos problemas de Claudio con estos balones (en referencia a las pelotas aéreas) y cuando salen a pelear por ellos. No sólo es Claudio Bravo".

El técnico reconoce que el portero chileno se tiene que adaptar al juego físico y permisivo característico del fútbol inglés, pero que eso es algo que tiene que hacer él como cualquier otro jugador, sea defensor, mediocampista o delantero.

"Él tiene experiencia en Europa, alrededor del mundo y en Sudamérica donde la intensidad de los partidos es fuerte".

"Él se dio cuenta inmediatamente que con este tipo de balones al área tiene que tener cuidado porque son especiales".

¿Se justifican las críticas?

El escrutinio sobre Bravo comenzó incluso antes de que llegara al fútbol inglés.

De poco sirvieron sus dos títulos con Chile en la Copa América, sus años de gloria con el Barcelona, con el que ganó el trofeo Zamora en la temporada 2014-2015 al ser el portero menos goleado de la Liga, o sus regularidad cuando tuvo que defender el arco de la Real Sociedad.

El aficionado en Inglaterra es egocéntrico y para la mayoría ningún futbolista es lo suficientemente bueno si no ha logrado triunfar en la Liga Premier, mostrar su valía "en un día lluvioso y frío" de cualquier campo embarrado del norte del país.

Hasta al argentino Lionel Messi le colocan esta condicionante cuando se refieren a los mejores jugadores del mundo y lo comparan con Cristiano Ronaldo, quien triunfó con el Manchester United.

Bravo no iba a ser la excepción, más si se toma en cuenta las condiciones en la que llegó y con el fantasma de Hart omnipresente en cada partido.

El problema para el chileno es que en estos casi cinco meses que lleva defendiendo la portería del Manchester City ha hecho poco o nada para acallar las críticas, que comenzaron a aparecer desde su primer partido y desde entonces se han ido multiplicando.

En su debut, el pasado 10 de septiembre en el esperado derbi contra Manchester United, Bravo salió a buscar un balón bombeado al área por Wayne Rooney, pero la pelota se le escapó de las manos y facilitó el tanto del descuento anotado por el sueco Zlatan Ibrahimovic.

City ganó, pero eso no evitó el bombardeo de comentarios sobre Bravo.

"Tal vez no sea genial atajando centros, pero es bueno con los pies", ironizó Gary Lineker en referencia a la razón por la que Guardiola prefirió a Bravo en lugar de Hart.

El director de deportes del periódico Daily Telegraph, Paul Hayward, calificó de "error" la elección de Guardiola, mientras que el columnista Barney Ronay, del The Guardian, dijo que "parece que nunca había jugado al fútbol antes".

Ian Wright, leyenda del Arsenal y de la selección inglesa, fue más directo: "Bravo es terrible".

Con el paso del tiempo la situación fue empeorando, acentuada por la expulsión que sufrió contra el Barcelona por la Liga de Campeones, que facilitó la goleada del equipo catalán sobre el Manchester City.

También ha tenido momentos en los que ha lucido su clase, pero la percepción general es que se trata de un portero bueno, más no excelente, que no justifica en lo absoluto su puesto en lugar de Hart.

No es el primero

Bravo tampoco sale bien parado en la comparativa con los que se consideran los tres mejores porteros de la Premier: Hugo Lloris, Thibaut Courtois y David de Gea.

De ellos tres, Lloris es el que se parece más en el estilo de juego y el francés sale mejor parado al tener mejores números en ocasiones salvadas, balones aéreos, menos goles recibidos, partidos sin goles, números de pases y acierto en pases largos.

Bravo lidera la estadística en los despejes con los puños, aunque eso refleja más nerviosismo e indecisión que seguridad.

Y en referencia al elogio de Guardiola a su juego con los pies, el chileno lleva menos pases largos acertados que Lloris, Courtois y De Gea.

Esto demuestra que las críticas son justificadas, aunque no hay razón para pensar que el capitán de la Roja no pueda revertir la situación.

El mismo De Gea ya vivió una situación parecida cuando llegó a Manchester United en agosto de 2011 y estuvo peleando el puesto con el danés Anders Lindegaard.

Al igual que el chileno, el portero español también tuvo que salir en público a admitir sus errores y su técnico, el escocés Alex Ferguson, salió a defenderlo.

El crecimiento de De Gea desde entonces no ha tenido techo. Se ganó la titularidad, obtuvo el título de la Premier y en los peores años de Manchester United bajo las órdenes de David Moyes y Louis van Gaal, se ha convertido en el gran salvador de los diablos rojos.

Ahora es ídolo indiscutido de Old Trafford y ha sido elegido el mejor jugador del equipo las tres últimas temporadas.

Está de parte de Bravo aprender de lo que pasó al otro lado de la ciudad de Manchester.

Publicidad