José Luis Sierra llegó a acuerdo por dos años con Colo Colo. Para ello, Blanco y Negro debió pagar una cláusula de salida cercana a 600 mil dólares a Unión Española.

Pero, la llegada del "Coto" no es casual, ya que su perfil cumple con las necesidades que Colo Colo requiere tras la abrupta salida de Héctor Tapia en la banca alba. Su pasado, trayectoria como DT y personalidad son algunas de sus cualidades.

Pasado colocolino

"Coto" Sierra no desconoce lo que pesa jugar en el cuadro Popular tras defender la camiseta de Colo Colo desde 1996 al 2001 (con un breve paso en 1999 en el Tigres de México). En Macul consiguió tres torneos nacionales (1996, 1997 y 1998) y una Copa Chile (1996). 

Es más, su ayudante técnico Pedro Reyes también estuvo en el camarín del Monumental, ya que jugó allí entre 1993 y 1998.

Regular campaña en Unión Española

Sierra asumió el 2009 como técnico y hasta el pasado Clausura se mantuvo al mando, donde obtuvo un regular rendimiento con los hispanos. En este tiempo consiguió dos copas: El torneo de Primera División 2013 y la Supercopa 2013. Además, un subcampeonato. Perdió la final del Clausura 2012 ante Huachipato.

Clasificó tres veces a la Copa Libertadores (2011, 2013 y 2014). En las dos últimas avanzó a octavos de final siendo eliminado por Boca Juniors y Arsenal de Sarandí, respectivamente. Como dato en la versión del 2014 le ganó al campeón de aquella edición del certamen: 1-0 a San Lorenzo en el estadio Santa Laura en la fecha 6 del Grupo 2.

Perfil indicado para el camarín

Al ser un técnico con trayectoria en el medio nacional, conoce las virtudes y defectos del plantel albo. Aquello será vital para dominar bien al camarín albo acéfalo tras la salida de Héctor Tapia.

Su perfil directo y mesurado ayudará a ser el líder que necesita Colo Colo para encarar este nuevo proceso. Además, en cuanto a la táctica, Coto posee un estilo definido y no irá a improvisar a Pedreros.

Ahora podrá contar con armas que no tuvo en Unión Española: Mejores jugadores y planteles estables. Cabe recordar, que con los rojos prácticamente cada año debía armar una nueva plantilla tras la venta o éxodo de futbolistas.

 

 

 

 

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