Cada vez te cobran por más cosas cuando viajas en avión.

Además del boleto, las aerolíneas han inventado tarifas adicionales por elegir asiento, sentarse en la ventana, por no sentarse en la ventana, por un sándwich, una bebida e incluso por comprar el pasaje por teléfono.

Sin embargo, en medio de tantos costos extra (no olvidemos los US$3 por unos audífonos), al fin hay buenas noticias para los pasajeros.

Los precios bajos del combustible para aviones y el veloz crecimiento de la industria aérea, que multiplica la competencia, han hecho que los precios por viajar bajen significativamente.

Reportes de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA), la Oficina de Estadísticas Laborales del gobierno de Estados Unidos y sitios especializados que monitorean la evolución de los precios de un pasaje aéreo así lo señalan.

Para poner un ejemplo, viajar de Nueva York a Londres costó US$3.160 en promedio durante 2015. En 2016, el precio se redujo a US$2.006, según el sitio de venta de boletos y servicios turísticos Kayak.

De acuerdo a las mediciones estadounidenses, la variación en el precio de los pasajes de avión en todo el mundo entre 2006 y el cierre de 2016 es de -9,4%, algo inédito en estos 10 años.

El fenómeno podría ser aún más amplio según un informe que la IATA envió a BBC Mundo en el que señala que el promedio de retorno la tarifa aérea en 2017 será de US$353, un 64% inferior al de 1996 si se ajusta con los niveles de inflación.

Además, según el mismo reporte, los costos de carga aérea en 2017 serán 69% más bajos que los niveles de 1996.

La IATA además destaca que en 20 años jamás existieron tantas ciudades conectadas por rutas aéreas y tan bajos costos reales del transporte aéreo.

Aerolíneas de bajo costo

Se estima que el actual descenso de los precios producirá que la cantidad de viajes realizados hasta fin de año sea un 7,2% superior al del año pasado.

De acuerdo a un estudio del portal de vuelos Expedia, "los precios promedio de los boletos aéreos continúan bajando en todo el mundo, convirtiéndose en un momento estelar para volar".

El reporte, titulado "Nuevas alturas para los viajes aéreos", indica que los precios de clase económica han alcanzado su punto más bajo en años.

¿La explicación?

Las aerolíneas de bajo costo que se multiplican en el mundo tienen contra las cuerdas a las compañías más grandes en la disputa del mercado de los boletos de menor valor.

En otras palabras, las gigantes del transporte comercial aéreo deben bajar todavía más los precios de sus pasajes más baratos para competir con la oferta regular de aerolíneas como Spirit y Frontier, en el caso de Estados Unidos, o WOW y Norwegian, en Europa.

Por ello, compañías como American, United, Delta anunciaron a finales de 2016 tarifas más bajas.

No es novedad que a una importante porción de los consumidores les importa más el precio del boleto que contar con espacio extra para las piernas o wifi en vuelo.

Pese a ello, las compañías gigantes no dejaron de registrar fuertes ganancias -con incrementos de hasta el 8% en comparación con años anteriores- gracias a los bajos costos de combustible.

Cómo aprovechar el fenómeno

Expertos apuntan que el descenso de los costos del combustible es una buena noticia para las aerolíneas, que tienen dinero extra, sin embargo, añaden que lo que elijan hacer con ese capital no necesariamente significa bajos precios para el consumidor.

La mayoría de los sitios especializados en la venta de pasajes coincide en señalar que para aprovechar lo mejor posible la caída de los precios hay que guiarse por la oferta de las aerolíneas de bajo costo.

Volar nunca podrá ser considerado del todo barato, sin embargo conseguir un vuelo con valor agregado (wifi, espacio extra para las piernas o entretenimiento en la cabina, por ejemplo) al precio de una aerolínea de bajo costo es un ejemplo de buena compra.

Encontrar y aprovechar un pasaje en oferta en una de las compañías aéreas medianas que se multiplican también puede considerarse un triunfo pues pueden cobrarte menos de la mitad en frecuencias costosas como Miami-Madrid.

¿Cuánto durará esta temporada de precios más o menos favorables?

Algunos sitios especializados apuntan que las grandes aerolíneas ya comenzaron a combatir este fenómeno elevando algunas tarifas.

Explican que intentan imponer una disciplina de precios para garantizar que el negocio siga siendo "rentable".

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