Según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos, al menos 34 personas perdieron la vida debido al impacto de cohetes lanzados por las facciones rebeldes sobre los barrios de Alepo controlados por las autoridades sirias, en el oeste de la ciudad, como Al Furqan y Al Masharqa, y el campus universitario.

Asimismo, los bombardeos provocaron más de 200 heridos, algunos de los cuales se encuentran en estado crítico por lo que los muertos podrían aumentar en las próximas horas.

Por otra parte, nueve civiles, entre ellos una niña recién nacida, perecieron en bombardeos aéreos sobre las áreas de la urbe en manos de los insurgentes, en el este. En el barrio de Bustan al Qasr, una persona falleció por el impacto de un misil tierra-tierra.

Por su parte, la agencia oficial de noticias SANA informó de que 30 civiles fallecieron y más de 140 resultaron heridos por el disparo de cohetes sobre barrios residenciales de Alepo por parte de los "grupos terroristas".

Tropas de Assad cortan más vías de suministro

SANA denunció la "violación del régimen de calma" por parte de los rebeldes armados, después de que el Ejército sirio anunciara una tregua de 72 horas el pasado miércoles con motivo de la festividad del Aid al Fitr, con la que culmina el mes sagrado de ramadán.

La Comisión Suprema para las Negociaciones (CSN), la alianza opositora más importante, también se comprometió a respetar el alto el fuego, que expiró anoche. Sin embargo, más que un cese de las hostilidades la tregua ha conllevado un aumento de los ataques. En los últimos dos días, las autoridades han avanzado por la periferia de las dos ciudades principales del país, Damasco y Alepo, para cortar las vías de suministros de la oposición.

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