El presidente estadounidense Joe Biden está inmerso en un tira y afloja con el poder judicial por el programa migratorio "Quédate en México", reimplementado recientemente, estiman expertos.

Esta semana una corte de apelaciones denegó un recurso del gobierno de Biden en el que pedía rescindir este plan introducido por su predecesor republicano Donald Trump y que obliga a los solicitantes de asilo a esperar la resolución de sus casos en el país vecino.

En cuanto llegó a la Casa Blanca Biden suspendió los Protocolos de Protección al Migrante (conocidos como "Quédate en México" o MPP) pero un juez de un tribunal del estado de Texas (sur) ordenó que se restablecieran "de buena fe".

El 6 de diciembre Estados Unidos reactivó parcialmente el programa, de acuerdo con México, para cumplir esta orden, mientras seguía adelante con un recurso interpuesto ante el tribunal de apelación, que esta semana dio la razón a la corte de distrito. 

"Sostenemos que la decisión de rescisión viola tanto la Ley de Procedimiento Administrativo como los estatutos de inmigración", afirma la sentencia.

"Es una complicación en la política migratoria para la administración Biden", afirma a la AFP Manuel Orozco, analista de temas migratorios del Diálogo Interamericano.

Durante la campaña presidencial Biden prometió regularizar a 11 millones de indocumentados, pero por el momento no se ha concretado.

"En Estados Unidos el balance de poder en el tema migratorio es muy estrecho. La ley la puede aprobar el Congreso, pero queda a expensas de interpretación judicial en los tribunales. Y el ejecutivo puede tomar decisiones por decreto y andarse por la periferia de la ley; este es el problema", explica Orozco.

"Es el último ejemplo del tira y afloja" en política migratoria, asegura a la AFP Michelle Mittelstadt, directora de comunicación del Instituto de Políticas Migratorias (MPI).

"Los estados y las organizaciones de defensa que critican las acciones de un presidente en particular se dirigen cada vez más a los tribunales para descarrilar lo que ven como un uso demasiado amplio del poder ejecutivo. Los estados de tendencia conservadora lo hicieron  durante las administraciones de (Barack) Obama y ahora Biden, y los de tendencia liberal y los grupos de defensa hicieron lo propio durante la de Trump", añade.

La Casa Blanca considera el programa Quédate en México "ineficaz e inhumano" pero afirma que seguirá cumpliendo de buena fe "la orden judicial que dicta la implementación de la sentencia".

Ahora el gobierno puede recurrir a un tribunal de apelaciones en pleno o ante la Corte Suprema donde seis de los nueve magistrados son conservadores.

El flujo de migrantes por México, en su mayoría centroamericanos, ha aumentado bajo la presidencia de Biden debido a sus promesas de una política migratoria "justa y humana". Las autoridades mexicanas han detectado a más de 190.000 migrantes entre enero y septiembre, tres veces más que en 2020.

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