Hay una infección propagada por mosquitos que se volvió un peligro en América Latina y alrededor del mundo, que afecta a millones de personas y mata a miles por año. ¿Zika? No, se trata del dengue.

Transmitido por el Aedes Aegypti, el mismo mosquito portador del virus zika, la chikungunya y la fiebre amarilla y que ha puesto en alerta al planeta, el dengue sigue siendo un riesgo mayor para las personas, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).

"El zika no es más peligroso que el dengue. El dengue es mucho más peligroso para los humanos que el virus zika", dijo Tarik Jasarevic, portavoz de la OMS en Ginebra, en declaraciones telefónicas a BBC Mundo.

Citó en particular el riesgo complicaciones que pueden ser causadas por el dengue grave, como hemorragias.

La advertencia surge apenas dos días después de que la propia OMS declarase una emergencia global ante el avance del zika y su posible vínculo con microcefalia y otros trastornos neurológicos reportados en varios países.

"Hay una fuerte sugerencia de que el virus zika está causando esos trastornos, lo que no pasa en caso del dengue", sostuvo Jasarevic al ser consultado sobre por qué la OMS no ha hecho un alerta similar respecto al dengue.

También señaló que "hay muy poca cosa que se sabe sobre el zika, mientras que con dengue hay mucha investigación".

Síntomas y riesgos

El dengue tiene como vector principal al Aedes Aegypti, cuya incidencia ha crecido de forma significativa en Latinoamérica y alrededor del planeta.

Es endémico en toda América Latina, excepto en Chile y Uruguay, según la Organización Panamericana de la Salud, OPS.

Aproximadamente la mitad de la población mundial corre riesgo de contraer dengue, señaló la OMS el año pasado.

Los síntomas son similares a los de la gripe, con fiebre elevada, jaqueca intensa especialmente detrás de los ojos, así como dolores en otras partes del cuerpo, nauseas y vómitos.

Pero el dengue puede evolucionar a una forma más grave -el dengue hemorrágico- y poner en riesgo la vida provocando extravasación de plasma (escape de líquidos al espacio extravascular), problemas respiratorios, fallas orgánicas u otro tipo de complicaciones.

Cerca de medio millón de personas se enferman anualmente del dengue grave, y unas 12.500 (2,5%) mueren, de acuerdo a los datos que publicó la agencia de la ONU en mayo.

Sólo en Brasil, que ahora está en el centro de la crisis por el zika, se registraron 1,6 millones de casos probables de dengue el año pasado, un aumento de 178% respecto a 2014, indicó un balance oficial.

La infección mató a 863 personas en el país durante 2015, o sea, 82,5% más que el año previo, informó un boletín del ministerio brasileño de Salud el mes pasado.

Ana Bispo, viróloga y jefa del laboratorio de flavivirus del Instituto Oswaldo Cruz, en Río de Janeiro, dijo que "el dengue es una enfermedad mucho más grave" que el zika y la chikungunya.

"Si no hubiera una atención adecuada, el dengue puede llevar a la muerte; el zika no", señaló Bispo a BBC Mundo.

"Carga pesada"

En los últimos meses, el zika también se propagó por las Américas y en particular por Brasil, aunque se desconocen las cifras exactas.

Se estima que ocho de cada diez infectados con el virus lo superan sin síntomas, que si se manifiestan suelen ser similares pero más leves que los del dengue.

Incluso algunos que sí padecieron el zika cuestionan la alarma generalizada por el virus.

"No es para tanto", afirmó Micaela Sosa, una uruguaya de 37 años radicada en Río de Janeiro, donde contrajo el virus el mes pasado.

Micaela tuvo durante cuatro días manchas rojas en la piel, fiebre de hasta 39 grados, fuerte dolor de cabeza y musculares.

Pero lo que más preocupa a los expertos es el posible impacto del zika en mujeres embarazadas y la posibilidad de que el virus pase al feto, ocasionándole daños cerebrales u otros trastornos sin cura.

Microcefalia

Bispo, una de las principales investigadoras del zika en Brasil, indicó que la aparente relación entre el virus y casos de malformación congénita debe estudiarse, lo que a su juicio justifica la emergencia declarada por la OMS.

Brasil anunció el martes que tuvo 4.783 casos sospechosos de microcefalia (bebés nacidos con la cabeza menor a lo normal) notificados desde octubre hasta la fecha.

De ese total, hasta el momento hubo 404 casos revisados con "confirmación de microcefalia y/o otras alteraciones del sistema nervioso central, siendo 17 con relación al virus zika", indicó el ministerio brasileño de Salud.

Antes de la llegada del zika, se reportaban unos 150 casos anuales de microcefalia en Brasil.

Los investigadores creen que la única explicación para semejante incremento es el avance del virus, que es capaz de atravesar la placenta.

El ministerio brasileño de Salud informó que existen 15 casos investigados y confirmados de muertes por "microcefalia y/o alteración del sistema nervioso central" después del parto o durante la gestación.

En cinco de estos casos se identificó el virus zika en el tejido fetal. Otros 56 casos están siendo analizados.

Pero el vínculo entre la microcefalia y el zika sigue sin estar demostrado científicamente, y la OMS pidió coordinar esfuerzos internacionales para investigarlo.

"Hay tanto que no se sabe... Hay una propagación potencial a varios países. La microcefalia es una condición que está poniendo una carga pesada en familias y sociedades. Este fenómeno está causando realmente gran ansiedad en salud pública y obviamente se necesita saber más", sostuvo el portavoz Jasarevic.

"Mira el trabajo científico hecho con dengue y zika y verás una gran diferencia", agregó para insistir en que sobre el segundo virus hay menos información. "Muchos esfuerzos se han hecho para tener una vacuna para el dengue".

Los investigadores creen que esos esfuerzos serán de gran ayuda en la nueva carrera por desarrollar una vacuna contra el zika.

Pero advierten que falta tiempo para eso y temen que el virus terminará volviéndose endémico —como ya ha ocurrido con el dengue en países de América Latina y otras regiones del planeta.

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