Una auditoría realizada por la consultora Ingelog a pedido del Ministerio de Transporte concluyó que la calidad del servicio es “deficiente”.

Según consigna La Tercera, la consultora realizó 53 mil observaciones en terreno a siete empresas entre el 2013 y el 2016, periodo de puesta en marcha de nuevos contratos con el sistema de transporte.

El objetivo fue detectar si se cumplen las 14 exigencias de calidad de atención a los pasajeros durante los viajes, siendo las principales fallas los frenazos bruscos, una mala aproximación a las paradas establecidas y falta de información sobre los recorridos.

Además, se destaca que de 4.930 buses que debían detenerse en esos paraderos establecidos, un 52% no lo hizo, pese a tener la capacidad suficiente para transportar más pasajeros.

Según se detalla, la norma exige cumplir con un puntaje mínimo de 0,85 puntos sobre 1, pero se obtuvo un promedio de 0,75 puntos en el total de los estándares.

Respecto al estado de los buses el factor peor evaluado fue el mal cierre de puertas, lo que puede ser explicado por un forzamiento de ellas para un ingreso inadecuado. 

Publicidad