La Comisión de Evaluación Ambiental de la Región de Coquimbo decidió rechazar el proyecto minero-portuario Dominga, perteneciente a la empresa Andes Iron, que se ubicará en La Higuera, 60 kilómetros al norte de La Serena.

La Resolución de Calificación Ambiental (RCA) se inclinó en contra debido al voto del intendente Claudio Ibáñez, que en caso de empate -como ocurrió- resolvía la situación.

El propuesta despertó un fuerte debate entre quienes lo consideraban un polo de desarrollo económico y los que creían que provocaría un severo daño ambiental en el sector. 

Ambas partes expusieron sus posiciones durante la discusión previa a la toma de decisión.

Las manifestaciones también se realizaron en las afueras de la Intendencia Regional, donde las consignas de ambos grupos se transformaron en el sonido ambiente de la sesión al interior del Salón Prat.

Al exterior del edificio se produjeron momentos tensos, cuando quienes apoyaban la aprobación del proyecto y quienes la rechazaban se enfrentaron a gritos.

La postura de los opositores es que el tránsito en el puerto iba a generar efectos negativos en la fauna marina, lo que afectaría a la pesca artesanal, y la Reserva Nacional Pingüino de Humboldt, Reserva Marina Isla Choros- Damas y en la Reserva Marina Punta de Choros.

Más temprano, las oficinas de la Seremi de Medio Ambiente de la región sufrieron daños menores producto bombas molotov que fueron lanzadas en la madrugada. Carabineros inició una investigación al respecto.

Polémica por Piñera

En las últimas semanas, el proyecto Dominga adquirió una nueva relevancia luego que se conocieran las vinculaciones de Sebastián Piñera con Andes Iron y lo relacionaron con la determinación que tomó en 2010, cuando el entonces presidente le pidió a la empresa Suez Energy cambiar la ya aprobada ubicación de la central termoeléctrica Barrancones, también en La Higuera.

El ex mandatario dijo que vendió su participación en la empresa antes que se solicitarán los permisos ante el Servicio de Evaluación Ambiental.

El proyecto

La Minera Dominga, cuya tramitación se inició hace tres años y medio a la empresa Andes Iron, pretendía dedicarse a la extracción de hierro y concentrado de cobre, e involucraba una inversión de US$ 2.500 millones.

La producción anual se estimaba en 12 millones de toneladas del primero y 150 mil toneladas del subproducto.

Andes Iron aseguraba que el proyecto generaría 9.800 puestos de trabajo durante su construcción y casi 1.500 cuando esté operativo. Su vida útil se calculaba en 26,5 años.

La ubicación del puerto se consideraba para Totoralillo, mientras que el depósito de relaves espesados estaría en El Negrillo.

Se esperaba que las obras se iniciaran en el segundo semestre y que se extenderían por dos años y medio.

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