Fue un hecho inédito. Por primera vez desde el retorno a la democracia un proyecto sobre despenalización del aborto logró sortear su primer trámite legislativo. Luego de un intenso debate en la Cámara, la iniciativa pasará al Senado, donde se augura un debate no menos acalorado.

No son pocos los senadores que han manifestado reparos hacia todas o parte de las tres causales contempladas en el proyecto: peligro de vida de la madre, inviabilidad fetal y violación. Es así como se prevé una votación tanto o más estrecha que en la Cámara Baja.

Todas las miradas apuntan hacia la tercera causal –violación- que en la Cámara se visó con 59 votos a favor y 47 en contra, seis de ellos de la DC. En el caso del Senado, la derecha en bloque rechazará esta causal al igual que los independientes Antonio Horvath y Lily Pérez. 

Si la votación fuera hoy, el escenario sería este: 15 parlamentarios estarían a favor de despenalizar el aborto en caso de violación, mientras que 17 votarían en contra. Otros seis parlamentarios –cinco de ellos DC- han dicho que se formarán su opinión luego de escuchar a organizaciones y expertos.

Nuevamente, la falange tendrá un rol decisivo en el destino de un proyecto del gobierno de Michelle Bachelet.

Diputados aprueban despenalización del aborto y proyecto pasa al Senado

La encrucijada de la DC 

Fue el abogado Patricio Zapata quien en medio de la definición del programa de gobierno de Michelle Bachelet hizo una reserva a nombre de la DC. El constitucionalista buscaba dejar establecido que la falange –por el momento- no suscribía la propuesta de despenalizar la interrupción del embarazo en tres causales.

Este episodio fue recordado por diputados de la colectividad que rechazaron todas o parte de las causales en el primer trámite. Y ahora, de cara al debate en el Senado, este hito podría resultar clave.

La DC está sometida a una prueba de fuego, si se va dejar llevar por la corriente de la Nueva Mayoría o va a ser coherente con su declaración de principios.
Francisco Chahuán (RN)

Una de las principales dudas en senadores DC consultados por este medio apunta a que la despenalización de la causal de violación podría terminar abriendo la puerta hacia el aborto libre.  En cuanto a la interrupción del embarazo frente a inviabilidad, plantean que se debe contar con “absoluta certeza” que el feto no tendrá posibilidades de vida y apuntan a la falta de especialistas en el área.

Uno de los senadores que se define en una “etapa reflexiva” es Manuel Antonio Matta. “Obviamente, hay algunos aspectos positivos, favorables, otros en que tengo dudas. Es un tema que tengo que ver, espero interiorizarme en el debate de comisiones y el pleno del Senado”, detalla. 

Por su parte, el ex presidente DC Ignacio Walker ha dicho que si bien tiene una “disposición favorable” hacia el proyecto, ha sido enfático en que “mi voto lo voy a decidir al momento de sufragar, porque quiero escuchar hasta el último argumento, con el ánimo de persuadir y ser persuadido”.

Desde la oposición detallan que ya han sostenido diálogos con algunos de los senadores DC que tienen dudas o reparos, en miras a conseguir que al menos se caiga la causal de violación. Este escenario llevaría el proyecto a una comisión mixta, y con ello a una nueva negociación. 

Este es un tema que nadie puede exigirnos tratarlos a la carrera, tenemos que tomarnos el tiempo que sea necesario para sacar una ley como corresponde.
Andrés Zaldívar (DC)

El jueves, el senador y actual presidente de la DC, Jorge Pizarro, lanzaba una frase que hoy resulta sintomática del debate que viene en torno a la tercera causal: “No estoy tan seguro de que se apruebe en la Cámara y tampoco que se pueda aprobar en el Senado".

El resto de los partidos miran con atención el debate al interior de la falange. “Yo pienso que ningún DC, al menos en el senado, pensará que es posible generar tal nivel de violencia sobre la mujer, como para provocar una revictimización”, plantea el senador PS Fulvio Rossi.

Mientras que el PPD Guido Girardi dice que un eventual rechazo sería “una tremenda contradicción de la cultura humanista cristiana, que durante toda su vida política ha luchado por las libertades por los derechos de las mujeres”.

Estamos hablando de un tema de derechos. Es esencial que todos los senadores entiendan que lo que está en juego es la dignidad de la mujer y reivindicar nombre de Chile a nivel internacional en materia de DD.HH.
Fulvio Rossi (PS)

“Durante el gobierno de Eduardo Frei Montalva se implementaron las políticas más importantes que ha tenido Chile en materia de derechos sexuales y reproductivos, se desarrollaron programas de implantación dispositivos intrauterinos y se reafirmó la política de interrupción del embarazo o aborto terapéutico. Sería totalmente incongruente que un partido con esa trayectoria hoy día estuvieran por legitimar una política de Pinochet que es machista y viola los derechos fundamentales de la mujer y la deja como un ser incapaz de poder tomar sus propias decisiones”, agrega.

El también PPD Felipe Harboe sostiene que “hay ciertos legisladores que anteponen sus legítimas convicciones personales o religiosas ante el interés general. Yo soy de aquellos que, más allá de la convicción personal, legisla para la sociedad. Pero bueno, es legítimo uno u otro punto. Y me da la  impresión que aquellos que son más confesionales dentro de la DC tienen un conflicto entre su confesión religiosa y una legislación general”.

Esperamos que todos tengamos a la vista lo significativo y lo fuertemente respaldado que es este proyecto en Chile, no solamente por las mujeres.
Marcelo Díaz, vocero de Gobierno

A su turno, el senador RN Francisco Chahuán emplaza a la DC a “ser coherente” con sus principios. “La DC está sometida a una prueba de fuego, si se va dejar llevar por la corriente de la Nueva Mayoría  o va a ser coherente con declaración principios. Le hacemos un llamado a ponerse los pantalones para defender principios y entender que la defensa a la vida es un imperativo”.

El DC Andrés Zaldívar se defiende de las críticas y enfatiza que “este debate no se puede hacer sobre la base de descalificar al otro, de decirle que está por la muerte o que está por la vida. Este es un tema de muy profundas convicciones personales”. 

En esta misma línea el senador Pedro Araya plantea que “el tema no se puede discutir a la rápida, pero tampoco que tengamos tres o cuatro años en el senado, tiene que haber un tiempo prudente de discusión y se pueda tomar con cierto grado de reflexión la decisión. Que no sea una discusión a tontas a locas, que permita una reflexión, pero eso tampoco significa eternizar la discusión”.

Voy a votar con la misma libertad que he votado siempre
Carlos Bianchi (independiente)

En medio de un incierto escenario en el Senado, el ministro vocero de Gobierno, Marcelo Díaz, comentó el viernes que enfrentarán el segundo trámite constitucional “haciendo el esfuerzo que hay que hacer siempre, dialogando, conversando. Esperamos que todos tengamos a la vista lo significativo y lo fuertemente respaldado que es este proyecto en Chile, no solamente por las mujeres”. 

Un debate de fondo

El martes la Sala del Senado dará cuenta del despacho de la iniciativa por parte de la Cámara de Diputados. Es en ese contexto que el nuevo titular de la Corporación, el PPD Ricardo Lagos Weber, definirá los pasos que seguirá la iniciativa.

Uno de los escenarios más probables es que –tal como ocurrió en la Cámara- el texto ingrese a la Comisión de Salud y luego pase a la de Constitución. De cara a este proceso, los integrantes de ambas instancias ya alistan indicaciones. No serán pocas. 

Vamos a poner una serie de indicaciones, muchas, para que esto no desemboque finalmente en aborto libre
Jacqueline van Rysselberghe (UDI)

La senadora UDI, Jacqueline van Rysselberghe es detractora del proyecto, pues señala que es inconstitucional, ya que “vulnera la vida del que está por nacer”. 

Con todo, la senadora cree que el proyecto “se va a terminar aprobando y van a terminar abortándose muchos seres humanos. Por lo tanto nosotros queremos que esto sea con el mayor rigor científico, con la menor cantidad posible. Y vamos a poner una serie de indicaciones, muchas, para que esto no desemboque finalmente en aborto libre”.

Las polémicas frases que marcaron el debate de la despenalización del aborto

La integrante de la comisión de Salud detalla que ingresará enmiendas para impedir que médicos generales puedan certificar la inviabilidad fetal.  Del mismo modo, estudia la posibilidad de presentar indicaciones para acotar lo más posible los escenarios en que una mujer pueda recurrir a la causal de violación. 

Por su parte, el senador PS Fulvio Rossi buscará aumentar el plazo de 12 semanas –y de 14 en caso de menores de edad- en que se puede interrumpir un embarazo por caso de violación. “La ley no puede ser una camisa de fuerza y tiene que ponerse en diversas situaciones”, comenta. Junto con esto, quiere revertir la enmienda que estableció la obligación de los médicos de denunciar la violación, pues –a su juicio- vulneraría la confidencialidad de la ficha clínica. 

En tanto, el senador RN Francisco Chahuán detalla que pedirá reponer la denominada “objeción de conciencia institucional”. Consultado sobre esta posibilidad, el PPD Guido Girardi dijo que se podría aceptar en casos excepcionales, como el del hospital de la UC. Sin embargo, plantea que estos centros debieran contar con un convenio de “derivación inmediata” de pacientes que acudan a ellos.

Un tema en que senadores de diversas bancadas coinciden es que se debe reforzar el plan de acompañamiento ingresado durante el trámite en la Cámara, que apunta a entregar apoyo biopsicosocial a mujeres que se vean enfrentadas a alguna de las tres causales, independientemente si deciden interrumpir o mantener el embarazo.

La serie de cambios ya anunciados, junto a las diferencias que genera el texto en la DC hacen prever que se tratará de un trámite extenso. Los más optimistas hablan de al menos cinco meses. Desde el gobierno, evitan dar fechas. 

TC: Un As bajo la manga 

Pese a que en la Alianza buscan convencer a los senadores DC de rechazar al menos la causal de violación, son conscientes de que cuentan con un comodín que podría dejar todo en fojas cero: El Tribunal Constitucional. Un escenario que se vuelve factible luego que en la tramitación en la Cámara Baja diputados de la UDI hicieran una reserva de constitucionalidad.

En el oficialismo comentan que hasta mediados de 2015 existía una suerte de “empate” entre los miembros del tribunal constitucional cercanos a la Nueva Mayoría y la oposición. Este equilibrio –agregan- se habría roto luego que a fines de agosto la Corte Suprema designara al abogado José Ignacio Vásquez, cercano a la oposición, en reemplazo de Francisco Fernández, ligado al PS.

Una ventaja que habría quedado en evidencia en el fallo que declaró inconstitucional la glosa que fijaba la gratuidad universitaria contenida en la ley de presupuesto y que obligó al gobierno a redactar una ley corta para implementar la política con nuevos parámetros. 

Por otro lado desde la Nueva Mayoría recuerdan que fue esta instancia la que en 2008 prohibió la entrega de la píldora del día después en el sistema público y la que en 2011 rechazó un requerimiento de dos matrimonios homosexuales para validar sus uniones en nuestro país. 

Las votaciones en el TC sabemos que si bien tienen algún fundamento de derecho, también tienen convicciones ideológicas y se ha visto en algunas votaciones
Felipe Harboe (PPD)

Fue en este último fallo que la magistrada Marisol Peña manifestó que “la familia constituida por la unión matrimonial estable entre un hombre y una mujer no sólo contribuye al logro de las demás funciones del matrimonio –vivir juntos y auxiliarse mutuamente-, sino que resulta decisiva para la supervivencia y proyección de la sociedad a través del tiempo, perspectiva que, sin duda, debe ser tenida en cuenta por el legislador al regular los efectos del matrimonio”. 

Otro elemento no menor es que dentro de sus diez magistrados se encuentra el ex diputado y ex militante UDI, Cristián Letelier, cercano al ala más conservadora de la colectividad. 

¿Qué dicen los parlamentarios frente a la constitucionalidad de la despenalización del aborto? La senadora UDI Jacqueline van Rysselberghe plantea que “este proyecto en gran parte es inconstitucional, porque lo que se está diciendo es que el feto no es ser humano. En cualquier parte la concepción es calificada como vida, y no puede ser sino vida humana. Al ser una vida humana y ser un ser humano vivo más allá de su forma, de su etapa de desarrollo de sus características debiera ser sujeto de derechos”.

En tanto, el PPD Felipe Harboe es enfático en que “no hay ninguna inconstitucionalidad en el proyecto, en lo que dice relación con el derecho a la vida, ni con la constitución material en el texto ni con la constitución que involucra los tratados internacionales de defensa de los DD.HH”

“Ahora bien, las votaciones en el TC sabemos que si bien tienen algún fundamento de derecho, también tienen convicciones ideológicas y se ha visto en algunas votaciones. Por lo tanto, lo que puede ocurrir, eventualmente, que nuevamente estén intentando torcerle la mano a las mayorías ciudadanas expresadas en el parlamento”, señala.

Si bien Harboe enfatiza la importancia de la existencia del TC y su rol en el control de la constitucionalidad, pide que en el marco del debate sobre la Nueva Constitución se pueda acotar su alcance, con tal de “evitar que se transforme, en la práctica, en una tercera instancia legislativa”. 

Publicidad