Lo de Enrique Morales Martin (el verdadero nombre de Ricky Martin) ya es un clásico en nuestro país. Cada vez que viene a Chile causa delirio y sus conciertos son a tablero vuelto, por lo que ocurrió esta noche de martes 25 de octubre en el Movistar Arena no sorprende.

Es que el puertorriqueño transformó al recinto de Santiago en una gran fiesta en donde se mezclaron sus mejores baladas románticas y sus temas más bailables, tanto en español como en inglés.

Cabe recordar que Martin llegó a Chile el lunes 24 en la noche, se hospedó en el hotel Hyatt y en este 2016 ya ha traído dos veces al país su “One World Tour”. El 29 de febrero pasado se presentó en Concepción y el 2 y 3 de marzo en la capital.

Y a pesar de que para esta segunda vez con su “One World Tour” iba a realizar un solo show (el jueves 27 en el Movistar Arena), debido al éxito de ventas tuvo que agendar una segunda presentación, que finalmente resultó ser la primera en esta nueva venida del boricua a estas tierras del fin del mundo.

Un retorno que fue, simplemente, a lo grande. Un escenario con segundo piso, diez pantallas gigantes (dos en los costados y ocho desplegadas desde el escenario hacia lo alto del Movistar Arena) y ocho bailarines fueron solo algunos de los elementos que cautivaron en el gran anfiteatro ubicado en el Parque O´Higgins.

Con “Mr. Put It Down”, y pasadas las 21.10 horas, Ricky partió encendiendo la noche santiaguina. Tras el tema que grabó con Pitbull, siguieron otras canciones en inglés, el idioma que el artista ha explotado fuertemente en los últimos años. “This is good”, “Drop it on me" y "Shake your bon-bon” fueron parte de los temas iniciales del “One World  Tour” que el cantante, de 44 años, trajo nuevamente a Santiago.

A esas alturas, ya la euforia en el público –mayoritariamente femenino-  estaba en su grado máximo. Después de interpretar “Adrenalina”, saludó a los cerca de 15 mil asistentes. Dijo que esta parte de su gira latinoamericana “tenía” que empezar en Santiago porque era un buen “amuleto de la suerte” e invitaba a las personas a olvidarse de todo y a pasarlo bien con su show.

Posterior a estas palabras, vino el tiempo para mostrar el lado más romántico de Ricky, al compás de “Tal vez”. Y con sólo 6 canciones en escena, ya se notaba que Martin es todo un camaleón en materia de look.  A los quince minutos de presentación ya había presentado 4 cambios de vestuario. En total tuvo 11 a lo largo del show y hasta cantó y bailó relajadamente con una tenida que incluía falda.

El espíritu de fiesta volvió de manera posterior a “Tal vez”: el ex integrante de Menudo  dio a paso a “Livin, la vida loca”, “It´s alright” y “She bangs” (en versión lenta).

El segmento romántico en sí llegó de la mano de temas como “Asignatura pendiente”, “Disparo al corazón”, “Tu recuerdo”, “Y todo queda en nada”, “Fuego de noche, nieve de día” y “Vuelve”. En carpeta estaba “Te extraño, te olvido y te amo”, pero no la interpretó.

La última parte de la noche trajo canciones como “Adiós”, “Vente pa´ca” (su último single con Maluma), “Lola Lola”, “María”, “La bomba”, “Por arriba, por abajo”, “Pégate” y “The cup of life” (el tema del Mundial de Francia 98), para cerrar este nuevo paso por Chile todos bailando al ritmo de “La mordidita”.

Cabe destacar que este nuevo show del ex protagonista de “Alcanzar una estrella 2” en Santiago fue distinto al que ofreció con su “One World Tour” en marzo pasado. Esta vez el setlist cambió y más bien siguió la línea de lo que Ricky presentó más recientemente en ciudades como Madrid y Londres, por ejemplo. Así, volvió a sorprender a su fiel fanaticada, esa que espera con ansias que el cantante mantenga ese lazo tan estrecho con nuestro país y se deje caer nuevamente -y pronto-  por estos lados de América. Ojo, el jueves hay nuevo show en el Movistar Arena, pero ya tiene todos los tickets agotados.

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