Pensar que un gato tiene siete vidas puede ser un fatal error.  En Chile, 1 de cada 5 hogares está habitada por un gato siendo los departamentos los espacios más comunes entre los felinos ¿Los riesgos? El síndrome del “gato volador”. 

Según explica la médico veterinario, Cecilia Bravo Brach, esta enfermedad corresponde a un traumatismo que se refleja cuando un felino presenta fascinación por los saltos y alturas: “La manifestación máxima de esto ocurre con los gatos que se caen desde lugares de altura”, dice la profesional y complementa que un síntoma para identificar este comportamiento es cuando un gato “persigue polillas o pájaros”. 

La doctora, en conversación con T13.cl, dice haber rescatado a un felino luego de haber caído desde un séptimo piso y recomienda el uso de mallas de seguridad: “Atendí una gata que cayó desde un séptimo piso. Se salvó gracias a unos arbustos bien frondosos que habían justo donde cayó.  La gata quedó con las manos dañadas porque se intentó agarrar de lo que encontró cuando estaba cayendo”. 

¿Por qué los gatos caen siempre de pié?

Los perros y gatos cuentan con el llamado reflejo de enderezamiento, que les permite reaccionar rápidamente a las caídas.  

“Se produce por un estímulo a nivel del sistema vestibular. Éste es constituyente del sistema neurológico y se ubica en el oído interno. Su misión es indicar en qué posición se encuentra la cabeza. Esto se ayuda mucho con los ojos. Estos indica el posicionamiento del animal y su función es hacer que el gato, independiente de la posición en que se desplace, gire y caiga sobre sus cuatro patas”, dice Bravo.  
Sobre lo mismo, la profesional dice que la cola ayuda a entregar mayor estabilidad, sin embargo, un felino sin cola “igual puede hacer el reflejo de enderezamiento”. 

“El reflejo de enderezamiento aparece desde el día 24 de vida del gatito, pero su maduración es alrededor del día 40. Entonces un gatito muy pequeño no cuenta con este reflejo.  Una persona si lanza un gatito inmaduro -que tenga menos de 40  días- este puede sufrir fracturas en una de sus patitas, o cualquier daño”, advierte. 

Este reflejo no evita que un gato se caiga, pero le permite una mayor capacidad de reacción. Si la distancia es más larga, el animal tiene mayor tiempo para ajustarse, mientras que en un espacio menor no tiene el tiempo suficiente.

 

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