Condenan a mujer por asesinar al bebé de su mejor amiga en Pensilvania: "No pude controlarlo"
Condenan a mujer por asesinar al bebé de su mejor amiga en Pensilvania: "No pude controlarlo"
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Leon tenía apenas seis semanas cuando murió bajo el cuidado de una persona en quien sus padres confiaban. Nicole Virzi, la mejor amiga de su madre, se había ofrecido a quedarse con él mientras la pareja trasladaba a su hermano gemelo, Ari, a un hospital. Horas después, la mujer llamó a emergencias para informar que el pequeño había sufrido una caída. Sin embargo, las lesiones que presentaba contaban una historia muy distinta.
Más de dos años después de lo ocurrido, Virzi, de 32 años, fue condenada entre 35 y 80 años de prisión por el asesinato del bebé, ocurrido en junio de 2024 en Pittsburgh, Pensilvania, Estados Unidos.
La mujer, oriunda de San Diego y entonces estudiante de doctorado en Psicología Clínica en la Universidad de California, se declaró culpable de homicidio en tercer grado, agresión agravada y dos cargos por poner en riesgo el bienestar de menores.
El acuerdo judicial evitó un juicio en el que podría haber enfrentado la pena de muerte si era declarada culpable de asesinato en primer grado, informó ABC News 4.
La Fiscalía explicó que la decisión se tomó después de consultar a la familia y considerar la protección de la comunidad. Durante la audiencia, la fiscal adjunta Emma Schoedel señaló que los padres del pequeño no querían "soportar el trauma adicional de un juicio".
La sentencia establece que Virzi deberá cumplir al menos 35 años antes de poder solicitar la libertad condicional.

Una visita para conocer a los gemelos que terminó en tragedia
Virzi había viajado hasta Pittsburgh para visitar a su amiga Savannah Roberts y a su pareja, Ethan Katz, quienes acababan de convertirse en padres de gemelos.
Durante el encuentro, la mujer advirtió lesiones inusuales en Ari, uno de los pequeños. La situación preocupó a sus padres, quienes decidieron llevarlo a un hospital para que fuera examinado.
Mientras la pareja se ocupaba de trasladar al niño, Virzi se ofreció a cuidar a Leon, su hermano. Roberts posteriormente aclaró, en un comunicado citado por Los Angeles Times, que nunca había tenido la intención de dejar a sus hijos solos con la mujer.
Fue durante ese periodo cuando ocurrió la agresión que terminó con la vida del bebé.
De acuerdo con ABC News 4, Virzi llamó al 911 y aseguró que Leon había caído desde una silla mecedora mientras ella preparaba su mamadera.
El pequeño fue trasladado a un hospital pediátrico, pero los médicos no pudieron salvarlo. Los primeros exámenes permitieron advertir que las lesiones no correspondían a una caída desde esa altura. El bebé presentaba una fractura grave en el lado izquierdo del cráneo y múltiples hemorragias cerebrales.
La muerte fue clasificada como homicidio por traumatismo contundente en la cabeza, consignó NBC News.
Pero la investigación no se limitó a lo ocurrido con Leon. Los investigadores, además, establecieron que las lesiones que habían llevado a sus padres a trasladar a Ari al hospital también habían sido provocadas por Virzi.
Un médico determinó que los daños encontrados en ambos niños eran "compatibles con haber sido sufridos como consecuencia de maltrato infantil".

"Me invadió algo. No pude controlarlo"
La investigación avanzó hasta que Virzi fue interrogada durante 13 horas por la policía. En esa instancia, la mujer reconoció haber agredido intencionalmente a los dos pequeños.
Según informó ABC News 4, durante el interrogatorio aseguró que desde joven había experimentado "una compulsión incontrolable de hacer daño a los niños".
También admitió que, cuando quedó sola con Leon, lo sacudió y lo dejó caer varias veces con fuerza.
Su relato incluyó un episodio particularmente perturbador: reconoció que colocó al bebé boca abajo sobre el suelo de baldosas del baño. "Me invadió algo. No pude controlarlo. Les cuento esto porque no puedo seguir mintiendo al respecto", declaró ante los investigadores.
Pese a reconocer las agresiones, Virzi sostuvo que no había querido provocar la muerte del pequeño. "No quería que muriera", manifestó.

La vida de la familia después de la muerte de Leon
La muerte del bebé dejó consecuencias que su madre describió en una carta dirigida a la jueza Jill E. Rangos.
Savannah Roberts relató que desde entonces dejó de reconocerse a sí misma y que la experiencia modificó profundamente su manera de enfrentar la vida.
"Las acciones de Nicole me han cambiado radicalmente como persona y me siento irreconocible comparada con la Savannah que solía ser", escribió.
En el mismo documento, aseguró que su autoestima "quedó destrozada" y expresó que nunca se perdonará por no haber protegido a sus hijos.
También contó que necesitó casi un año para recuperar actividades tan cotidianas como ir sola al baño, ducharse o cepillarse los dientes, después de conocer cómo había muerto Leon en el baño de su propia casa.
El temor también alcanzó la relación con el gemelo sobreviviente. Roberts explicó que no ha podido dejar a Ari al cuidado de alguno de sus amigos y que desconoce si algún día podrá volver a hacerlo.
Sobre el pequeño, destacó que ha desarrollado una personalidad cariñosa y atenta con quienes lo rodean, aunque lamenta que cada etapa de su vida debería haber sido vivida junto a su hermano.
