Durante tres décadas, Brian Latell fue analista de la CIA y entre 1990 y 1994 fue director de inteligencia de ese organismo para América Latina. Considerado como uno de los mayores expertos del mundo en el régimen comunista cubano, era el encargado de elaborar el perfil del actual Presidente cubano Raúl Castro en su organización. En 2012 publicó el libro "The CIA and Cuba's Intelligence Machine" ("Los secretos de Castro: La CIA y la máquina de inteligencia cubana"), donde narra los intentos de EE.UU. por eliminar a Fidel Castro y cómo el entonces líder cubano sabía de muchos esos planes. Siete años antes escribió el libro "Después de Fidel, la historia secreta del régimen de Castro y quién lo sucederá". En entrevista con T13, Latell analiza las razones y los efectos de la anunciada normalización de relaciones entre Washington y La Habana. 

Usted conoce muy bien la figura de Raúl Castro. ¿Cuál fue el cálculo político que él hizo para buscar el acercamiento en este momento?

Creo que Raúl y la nomenclatura cubana tienen mucho miedo porque Venezuela y su economía están en crisis. Y Maduro, el Presidente venezolano, está muy débil políticamente. Los cubanos están preocupados porque reciben mucho dinero, entre 5 mil y 8 mil millones de dólares, y pueden perder ese apoyo venezolano.

Y por el lado de Barack Obama y la Casa Blanca. ¿Cuál fue el cálculo que hicieron? ¿No hay un riesgo de fortalecer al régimen de Raúl Castro con esta medida?

Obama tomó la iniciativa para demostrar, frente a la oposición política doméstica en Estados Unidos, que todavía es un Presidente fuerte y decisivo y que puede iniciar una nueva política incluso con Cuba, un enemigo desde hace más de 50 años. También creo que Obama va a ganar bastante simpatía y apoyo en muchas partes de América Latina porque la política previa de aislar a Cuba fue muy impopular en esa región. 

¿Hay una estrategia política de Obama de aislar a Venezuela y a sectores más radicales de la izquierda en América Latina con este cambio en las relaciones con La Habana?

Yo creo que sí. Una de las hipótesis es que las relaciones con Cuba ahora tal vez serán mejores que con Venezuela. No tenemos embajador en Caracas y tenemos muy malas relaciones con ellos. Obama dice que va a Panamá en abril a participar en la reunión de todos los presidentes y primeros ministros de América Latina y el Caribe y Raúl Castro va también. Sería posible que los dos encuentren. 

¿Qué grado de independencia tuvo Raúl Castro para tomar esta decisión? ¿La figura de su hermano Fidel fue importante detrás de este paso o no?

No podemos saber porque Fidel está dentro de un silencio muy extraño. No ha dicho nada ni ha escrito una palabra sobre los acontecimientos de la semana pasada. Yo escribí una biografía de Raúl Castro y un libro sobre la psicología de los dos Castro. Raúl es un hombre mucho más moderado, mucho más pragmático que Fidel y yo creo que él está inclinado hacia una mejora de las relaciones con Estados Unidos. Los cubanos necesitan que lleguen inversiones, tecnología y productos norteamericanos. Y ahora probablemente eso va a pasar. 

¿Y cómo ve una posible apertura política en Cuba a partir de este paso?

Todavía no hay casi nada de cambio político en Cuba. Pero está, por ejemplo, Yoani Sánchez, una figura que ya es muy importante, una mujer con coraje. Ella tiene una influencia muy grande fuera de Cuba. Ella y su esposo reunieron a un grupo de casi 30 cubanos de varios sectores de la oposición en su casa. Tal vez el cambio político ahora se va a acelerar. 

¿Cómo cree que Raúl Castro quiere pasar a la historia con este acercamiento? ¿Ya dejó atrás la sombra de su hermano?

Raúl Castro ya es un líder poderoso con su propio nombre. Lleva ocho años como Presidente de Cuba con el apoyo de todos los líderes militares y civiles. Y es un líder completamente distinto a su hermano Fidel en el papel de Presidente. 

Publicidad