En noviembre de 2011, la sede del semanario satírico Charlie Hebdo había resultado gravemente dañada por un ataque con una molotov, que provocó un incendio y dejó en muy malas condiciones a sus instalaciones, según señala el diario español El País.

 El asalto estuvo vinculado a un número bautizado como "Sharia Hebdo", dedicado al avance islamista en Túnez y Libia. En la portada aparecía un dibujo del profeta Mahoma, nombrado como "redactor jefe" del número. La portada retrataba al profeta prometiendo "100 latigazos a quienes no se mueran de risa".

El número tenía como fin "celebrar la victoria" del partido islamista Ennahda en Túnez y el anuncio por parte del Consejo Nacional de Transición libio de que la sharía sería la principal fuente de la nueva Constitución del país.

Además del ataque, ese mismo día la web fue pirateada y se redirigía hacia unas imágenes de la Meca con la inscripción en inglés: "No god but Allah" (Ningún otro Dios que Alá).

En la foto, se muestran manifestaciones tras el ataque de ese año, con personas llevando la polémica portada.

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