No se equivoquen: el informe del martes del diario The New York Timessobre Hillary Clinton y su uso exclusivo de una cuenta de correo privada durante su periodo como secretaria de Estado podría convertirse en un elemento importante de la carrera presidencial de 2016.

Todo esto parte del hecho de que Clinton es la candidata preferida de los demócratas para intentar suceder al presidente Barack Obama. Es la única, en realidad, pues no hay alternativas realistas actualmente.

Si sus opciones electorales se desploman, su partido se desploma con ella.

El artículo de The New York Times destaca cómo Clinton no utilizó una cuenta gubernamental cuando lideraba la diplomacia estadounidense y pudo haber violado requisitos federales que obligan a preservar la correspondencia oficial para que pueda ser estudiada en el futuro.

Un vocero de Clinton, Nick Merrill, dijo que la cuenta estaba dentro de la "letra y el espíritu de las reglas" y que su equipo entregó más de 55.000 e-mails al Departamento de Estado.

El problema es que, en la política, seguir la letra de la ley no es suficiente.

La "insularidad" de Hillary Clinton

La revelación es particularmente dañina para Clinton porque toca dos percepciones sobre ella y su marido, el expresidente Bill Clinton: que son demasiado reservados y no creen que las reglas normales aplican para ellos.

Matt Berman, de la revista estadounidense National Journal, lo describió como un afrodisiaco para sus opositores políticos.

"Como la historia soporta ideas preconcebidas sobre los niveles de transparencia de los Clinton y, de manera más específica, sobre la insularidad de Hillary Clinton, podría darles a sus opositores munición bien potente", escribe.

Analistas conservadores han explicado que las revelaciones sobre su cuenta de correo se producen como resultado de la investigación sobre el ataque de 2012 en el consulado estadounidense de Bengasi, en Libia, que mató al embajador Christopher Stevens.

El gobierno ha sido ampliamente criticado por su respuesta al atentado y en su momento Clinton asumió su responsabilidad por el incidente.

Ed Morrissey, del blog conservador Hot Air, señala el que podría ser el aspecto más dañino de esta historia: las preocupaciones sobre la seguridad y los temas legales que surgen si las comunicaciones diplomáticas se realizan a través de e-mails privados.

"Si sus comunicaciones incluían material clasificado o sensible, Hillary puede haber roto más leyes que sólo aquellas que se refieren al archivo de registros oficiales", escribe.

"Esto podría ser inmenso, y no sólo en relación con las elecciones de 2016".

Fomentando especulación

Los opositores conservadores de Clinton también se unieron rápidamente al debate.

"¿Qué estaba tratando de esconder Hillary Clinton?", preguntó Michael Short, portavoz del Comité Nacional Republicano.

Y Jeb Bush, el exgobernador de Florida y probable candidato republicano a la presidencia, escribió en Twitter que "la transparencia importa".

"Los e-mails desclasificados de Hillary Clinton deberían ser revelados".

Este año, Bush le entregó a la prensa cientos de miles de sus correos electrónicos, incluyendo algunos que contenían información privada y en ocasiones vergonzosa sobre sus correspondientes.

Sin embargo, más interesante que los esperados ataques conservadores será si ella recibe críticas de miembros de su propio partido.

La reacción de la izquierda ha sido, hasta el momento, de incredulidad. ¿Cómo pudo haber sido tan negligente Clinton? ¿Por qué nadie en el Departamento de Estado o el resto del gobierno le dijo que esto era una mala idea?

Si sus comunicaciones incluían material clasificado o sensible, Hillary puede haber roto más leyes que sólo aquellas que se refieren al archivo de registros oficiales. Esto podría ser inmenso, y no sólo en relación con las elecciones de 2016
Ed Morrissey, Hot Air

Max Fisher, del portal Vox, señala que cuando Clinton asumió el Departamento de Estado en 2009, varios funcionarios de alto nivel de la era Bush -incluyendo el asesor de la Casa Blanca Karl Rove- estaban recibiendo críticas por realizar actividades oficiales en sus cuentas de e-mail personales utilizando computadores ofrecidos por el Partido Republicano.

"Simplemente no hay forma de que Clinton no supiera del escándalo nacional que los funcionarios de Bush habían creado haciendo lo mismo, cuando ella decidió utilizar su dirección personal como secretaria de Estado", escribe.

¿Cuándo anunciará su candidatura?

El bloguero John Cole dice que Clinton cometió otro "error no forzado" que pone en duda la competencia de su naciente campaña.

"No sólo no es seguro y una violación del protocolo, pero como nunca entregará todos sus e-mails personales, ahora está fomentando la especulación de que está reteniendo e-mails", escribe. "Pura idiotez".

Hasta el momento, la fortaleza de la campaña a la sombra de Clinton ha disuadido de manera efectiva a cualquier contendiente a la nominación, incluso cuando se trata de las decisiones más preliminares.

Si esta historia, combinada con otras no muy positivas, como las preguntas sobre donaciones extranjeras a su fundación sin ánimo de lucro, comienzan a afectar su popularidad, ese escenario podría cambiar rápidamente.

El propio Cole pide que otros candidatos "se presenten y la desafíen".

Los eventos recientes pueden poner la atención sobre la noticia, reportada por The Wall Street Journal el lunes, que Clinton está adelantando la fecha en que planea anunciar su candidatura de julio a abril.

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