La investigación sobre la muerte del fiscal argentino Alberto Nisman dio este jueves un nuevo giro: Nisman estaba de rodillas cuando recibió el disparo, según las conclusiones de los peritos contratados por la familia.

El informe dice que ese 18 de enero, el fiscal fue puesto frente a la bañera de su apartamento de Buenos Aires, con el torso erguido y la rodilla derecha apoyada en el piso.

El diario La Nación ha desgranado las 93 páginas del informe que habla de un posible "atacante" en la escena del crimen y menciona la detección de "manchas de sangre lavadas" en el baño donde se halló el cuerpo.

Este informe presenta algunas contradicciones con la información publicada hasta ahora desde la oficina de la fiscal encargada de investigar el caso, Viviana Fein, que aún no descarta la hipótesis del suicidio ni la del homicidio.

La autopsia oficial realizada por el Cuerpo Médico Forense, que depende de la Corte Suprema argentina, determinó el informe que se hizo pocas horas después de hallarse el cuerpo, mientras que el de los peritos contratados por la esposa de Nisman, la juez Sandra Arroyo, se elaboró basándose en las fotos y vídeos existentes y visitando el piso del fiscal.

Para resolver estas contradicciones, la fiscal Fein planea convocar a una junta médica con los autores de ambos peritajes y otros especialistas, según La Nación.

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