"Inteligentes y resueltas", así fue como una compañera de colegio describió a las tres adolescentes que se cree viajaron a Siria desde Reino Unido para unirse al grupo extremista Estado Islámico.

Shamima Begum, de 15 años, Kadiza Sultana, de 16, y Amira Abase, de 15, volaron a Estambul, Turquía, el martes sin que nadie supiera nada de sus planes.

Las cámaras de CCTV del aeropuerto de Gatwick, en Londres, captaron a las niñas cuando pasaban por las barreras de seguridad antes de abordar un vuelo de Turkish Airlines hacia Estambul.

La desaparición de las tres estudiantes ha provocado que muchos se pregunten por qué no se hizo más para evitar su partida.

"Enorme sorpresa"

La Policía Metropolitana de Londres entrevistó a las tres niñas en diciembre cuando otra estudiante de su colegio también viajó a Siria.

Dijeron que no consideraron que las jóvenes mostraran un riesgo de salir del país.

"No hubo nada que sugiriera en ese momento que estas niñas estuvieran en riesgo y, de hecho, su desaparición ha sido una enorme sorpresa, igual que para sus propias familias", dijo la fuerza.

Agregó que las tres adolescentes dijeron a sus padres el martes que saldrían de paseo.

El sábado las familias de las tres adolescentes hicieron un llamado emotivo rogándoles que volvieran a casa.

"Ustedes son fuertes, inteligentes, hermosas y estamos esperando que tomen la decisión correcta" dijeron en una declaración emitida por la policía. "Por favor regresen a casa".

"Siria es un lugar peligroso y no queremos que vayas allí" declaró la familia de Shamima Begum. "Entendemos que tú tienes un fuerte deseo de ayudar a quienes crees que están sufriendo en Siria".

"Pero puedes ayudar desde su casa, no tienes que ponerte en peligro".

Contacto

Pero las autoridades temen que quizás sea demasiado tarde y que las jóvenes ya hayan cruzado la frontera de Turquía hacia Siria.

Turquía es un punto clave de entrada para quienes intentan viajar a Siria. Y la policía británica cree que las tres niñas estaban siguiendo el ejemplo de su amiga que huyó en diciembre para unirse a Estado Islámico.

Se cree que las cuatro estudiantes, que asistían a la Academia Bethnal Green, en el este de Londres, fueron atraídas al grupo extremista por otra joven de 20 años, Aqsa Mahmood, que en noviembre de 2013 viajó de su casa en Glasgow, Escocia, hacia Siria para supuestamente casarse con un yihadista de EI.

Las autoridades indicaron que al menos una de las adolescentes que volaron a Turquía la semana pasada mantuvo contacto con Mahmood.

El sábado la familia de Mahmood dijo a través de su abogado que se sentía "llena de horror y enojo" de que Aqsa "haya desempeñado un papel" en el reclutamiento de las niñas con EI.

Pero agregó que los servicios de seguridad "tenían que responder a cuestiones graves".

"Las redes sociales de Aqsa han sido monitoreadas desde que desapareció hace más de un año, y sin embargo, a pesar del supuesto contacto entre las niñas y Aqsa, (los servicios de seguridad) no lograron evitar que salieran hacia Turquía", agregó la familia Mahmood.

Atracción

Los expertos en contraterrorismo calculan que sólo en Reino Unido unas 50 jóvenes han viajado a Siria para unirse al grupo islamista.

Lo que muchos se preguntan es cómo tres niñas descritas en su escuela como "académicamente sobresalientes" se vieron atraídas al extremismo de un movimiento como Estado Islámico.

"El proceso de radicalización de Estado Islámico consiste en propaganda que les dice que son parte de un movimiento humanitario, que ayudarán a construir un califato que ellos describen como una utopía" explica a la BBC Erin Saltman, investigadora del Instituto para Diálogo Estratégico, un think tank basado en Londres.

"Y esta propaganda está dirigida específicamente a las mujeres porque ellas forman parte de la próxima generación en la llamada utopía del califato: ellas son las esposas y las madres de los yihadistas del futuro", agrega.

Según la investigadora, el movimiento extremista está dedicando mucho tiempo y esfuerzo para crear una maquinaria de seducción para que mujeres y jóvenes se unan a su lucha.

Y han logrado que incluso niñas menores de 15 años viajen de países occidentales hacia Siria e Irak.

"Sabemos que parte de la atracción de estas niñas hacia EI es la búsqueda de aventura. Se les dice que ellas forman parte de este trayecto romántico donde serán recibidas por un esposo yihadista que las espera. Para una niña o adelescente esto puede ser algo muy atractivo" dice Erin Saltman.

Pero la realidad que les espera en Siria e Irak, dice la investigadora, es algo totalmente distinto.

"Como mujeres se les restringe a permanecer en sus casas. En la región ha sido establecida la estricta ley islámica de la Sharia y para que una mujjer pueda salir de su casa debe pedir permiso a un hombre. Sabemos también que en la región hay una carencia de servicios básicos, como energía".

"La realidad que les espera es sumamente lúgubre" asgura Erin Saltman.

 

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