Al medio día de hoy venció el plazo para que fueran presentadas las indicaciones al proyecto de la reforma educacional que pone fin al lucro, el copago y la selección. Tanto el oficialismo como la Alianza presentaron sus propuestas, las que deberán ser analizadas por el Senado de aquí al 20 de enero.

En el caso de la Nueva Mayoría, tanto el ministro Eyzaguirre como los senadores que participaron en las reuniones de trabajo junto a él, destacaron cuatro medidas clave de cara a la discusión de las próximas semanas.

1. Plazos para ser "sin fines de lucro"

Tal como anticipó Eyzaguirre, la idea es que la transición sea de manera gradual: "los colegios relativamente grandes tendrán un plazo de tres años para ajustar su figura jurídica a fundación sin fines de lucro", aclaró. 

Los colegios más pequeños, en tanto, tendrán seis años de plazo para obtener dicha personalidad jurídica.

2. Penas por lucro

Luego de hacer entrega de las indicaciones, el ministro de Educación aseguró que el lucro será penalizado aunque no fue tipificado. Planteó que si se hace uso indebido de los recursos públicos para educación, este tendrá que ser retornado y si esto no se cumple "figuran como apropiación indebida", señaló.

Ignacio Walker, por su parte, se refirió a la polémica que rodeó a esta medida durante la discusión en la cámara de Diputados y planteó que "nadie le ha doblado la mano a nadie", pese a que su partido era opositor a penar con cárcel el lucro.

3. Casos especiales por selección

El fin a la selección fue uno de los principales conflictos que enfrentó la reforma educacional. Por eso el gobierno estableció que, en palabras de Eyzaguirre, “se establecerán algunas circunstancias excepcionalísimas" para colegios con proyectos educativos específicos como los artísticos.

En estos casos los colegios poseerán un 30% de su matrícula disponible para seleccionar alumnos previa autorización del Mineduc.

4. Liceos emblemáticos

En el caso de los liceos emblemáticos los planes del gobierno son que paulatinamente dejen de seleccionar a sus alumnos. La idea es que se les entreguen 5 o más años para ajustarse a los nuevos procesos de admisión reduciendo gradualmente el porcentaje de alumnos seleccionados.

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