Remodelar, ambientar y hacer uso de un espacio de gran valor para la comunidad, que se había quedado dormido en el tiempo y medio muerto hace más de 20 años, ha sido el desafío de los estudiantes de laFacultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad de Chile (FAU), Jose Orrego, Diego Figueroa, Gabriela Alfaro, Daniela Venegas, Pascuala Beckett, Alejandro Masferrer y Agustina Jarpa.

Se trata del proyecto participativo “Pasarelas Verdes”, que busca de manera sustentable y moderna, devolver al histórico Barrio San Borja, ubicado en calle Portugal con Alameda, un espacio en altura que se encuentran en desuso y abandono.

La iniciativa comenzó a gestarse en 2012 y luego en 2013, estos jóvenes –estudiantes de arquitectura- ganaron el “Premio Azul 2013” que entrega la Casa de Bello, el cual promueve la “creatividad” de mociones que presentan los alumnos en esta Escuela. De esta forma, el proyecto adquirió 1 millón 500 mil pesos, para poder financiarse.

Este fondo, que continúa siendo tramitado por la FAU, será utilizado para comprar el mobiliario urbano que permitirá complementar el trabajo de la vegetación del sitio.

Entre mayo y junio de este año se limpiaron las pasarelas, gracias a la colaboración de vecinos y estudiantes voluntarios.

Hoy entre las 18.00 y las 21.00 horas, se realizará la "Primera jornada de plantado participativo comunitario" en este barrio. A la actividad están invitadas todas las personas que quisieran colaborar con la moción, aportando con alguna especie floral o arbórea.

El proyecto ya cuenta con 40 especies para ser instaladas, que fueron entregadas por la Corporación Nacional Forestal (Conaf). Entre ellas, se aprecian pimientos, algarrobos, cipreces y quebrachos.

Por su parte los estudiantes a cargo del proyecto, aportaron 130 especies florales y nueve árboles frutales, que han significado un costo de 80 mil pesos.

La meta es que en 2015 la comunidad de San Borja pueda hacer uso de sus pasarelas. El “Punto Verde”, busca que los vecinos cuenten con un punto de reunión donde podrán realizar reuniones, ferias, talleres, cumpleaños y hasta otros eventos para recaudación de dinero o fiestas importantes.

Esta idea se ha concretado además, luego de haber recogido las observaciones de personas que habitan en los edificios “torres” que conforman el lugar.

Los estudiantes a cargo de la moción, gestionaron y realizaron en septiembre una encuesta a la comunidad, la cual reveló que un 84% de los residentes del barrio, “siente que las pasarelas, terrazas y puentes, deben ser propiedad de todos los vecinos y por tanto, cualquier intervención debe considerar su opinión”. Un 96% además, considera que el espacio abandonado “tiene un gran potencial” para convertirse en un área verde.

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