Australia se pronunció mayoritariamente a favor de legalizar los matrimonios entre personas del mismo sexo en una encuesta no vinculante que permitirá que este asunto sea debatido en el Parlamento nacional.

El "Sí" recibió el apoyo del 61,6% de los participantes en la consulta frente al 38,4 % del "No", según los datos de la Oficina Australiana de Estadísticas hechos públicos este miércoles.

Cerca del 80% de los 16 millones de personas que tenían derecho a pronunciarse a través de esta encuesta postal, que se desarrolló durante 8 semanas, participó en la misma.

El primer ministro australiano, Malcolm Turnbull, dijo que el resultado "abrumador" respalda el cambio de ley para permitir que los homosexuales puedan casarse y que intentará llevarse a cabo antes de Navidad.

"(Los australianos) votaron sí por la justicia, sí por el compromiso, sí por el amor. Y ahora nos toca a nosotros en el parlamento de Australia seguir adelante", dijo.

La legalización del matrimonio entre personas del mismo sexo en Australia ha sido uno de los debates políticos más polémicos y encendidos de la historia reciente del país y llevó al gobierno a consultar a los ciudadanos a través de la encuesta postal.

Un caso de gran impacto

El colaborador de la BBC en Australia, Jamie Duncan, asegura que antes de que se llevara a cabo esta consulta hubo un episodio que es considerado como crucial en la percepción que se tienen en el país sobre la homosexualidad.

Se trata del asesinato en 1972 de George Duncan.

Este profesor de derecho de la Universidad de Adelaida, quien era homosexual, murió como consecuencia del impacto de una piedra que se sospecha fue lanzada por agentes de policía.

Casi medio siglo después, el crimen aún no ha sido castigado, según recuerda nuestro colaborador.

Pero sí sirvió como revulsivo para una parte de la sociedad y fue el desencadenante para que Australia Meridional, el estado al que pertenece Adelaida, fuera el primero en despenalizar la homosexualidad en el país.

Asesinado junto al río

George Duncan nació en Londres en 1930, pero se mudó a Australia junto a su familia cuando era niño.

En 1972, y menos de dos meses después de comenzar a trabajar en la Universidad de Adelaida, fue asesinado. Tenía 41 años.

En la Adelaida de 1970, la homosexualidad era ilegal. La orilla sur del río Torrens, en el corazón de la ciudad, se convirtió en un punto de encuentro muy conocido para los gays.

Se encontraba fuera de la vista de las casas de la zona, y los caminos estaban desiertos por la noche.

A las 23:00 horas del 10 de mayo de 1972, un grupo de hombres se enfrentó a Duncan y otro hombre, que fueron arrojados al agua.

El profesor universitario no pudo nadar y se ahogó. El otro hombre sobrevivió al ataque, aunque más tarde se negaría a identificar a los responsables.

Cuando la policía recuperó el cuerpo de Duncan, un equipo de noticias de televisión llegó al lugar. Asombrosamente, la policía volvió a colocar el cadáver en el río y lo arrastró de nuevo para que el momento fuera captado por la cámara.

En los días siguientes, empezaron a circular rumores acerca de que miembros de la brigada antivicio de la policía eran los responsables de la muerte, pero los testigos del caso temían por sus vidas y se negaban a declarar.

Sin responsables identificados

Cuando se abrió una investigación sobre el caso, tres policías fueron suspendidos de sus cargos por su presunta relación con los hechos. Finalmente dimitieron.

Las pesquisas concluyeron que Duncan murió a causa de la violencia ejercida por desconocidos, pero no se logró identificó a los sospechosos.

Al mismo tiempo, en el país se encendía el debate sobre la posibilidad de que policías estuvieran implicados en el caso y sobre la postura que la sociedad australiana mantenía hacia la homosexualidad.

En esta polémica atmósfera política, un legislador presentó un proyecto de ley en el ultraconservador Consejo Legislativo del estado para despenalizar la actividad homosexual consentida entre hombres adultos.

Robert Hill, hijo de aquel legislador y que años más tarde sería ministro del gobierno australiano, dijo que la propuesta fue la reacción de su padre a una ley discriminatoria que en 1972 estaba muy rezagada con respecto a los valores de la comunidad.

"Supongo que sorprendió a algunas personas porque, en muchos sentidos, (mi padre) era un tipo bastante conservador, pero fue progresista en otros, particularmente en la lucha contra la discriminación", dijo Hill a la BBC.

Aunque posteriores enmiendas destruyeron su intención inicial, el proyecto de ley fue aprobado. Y esto le valió al legislador duras críticas.

"Agregó impulso al debate sobre la despenalización. Había comenzado antes a un ritmo bastante bajo, pero cuando la gente supo lo que pasó, la incredulidad se convirtió en ira y la ira general de la población impulsó el debate".

El malestar de la comunidad se extendió por toda Australia y manifestaciones por los derechos de los homosexuales en las grandes ciudades impulsaron la reforma.

El caso dejó al descubierto la hasta entonces poco conocida costumbre de algunos policías de aterrorizar hombres homosexuales en esta zona de Adelaida.

Scotland Yard, que también colaboró en la investigación, entregó su informe final en octubre de 1972. El reporte, sin embargo, nunca fue hecho público y las autoridades del estado decretaron que no se generarían cargos.

Esto alimentó aún más la polémica y convirtió a Duncan en un símbolo para los defensores de los derechos de los homosexuales.

Tras ser rechazado en dos ocasiones, un segundo proyecto de ley de despenalización de las relaciones homosexuales fue aprobado en 1975.

Pero la polémica estaba lejos de terminar.

"Un punto de inflexión"

En 1985, un ex miembro de la brigada antivicio de Adelaida, Mick O'Shea, confesó a un periódico local que había habido un encubrimiento para proteger a los tres policías que, según dijo, mataron a Duncan.

Un año después, los tres fueron acusados ??de homicidio. Solo dos fueron llevados a juicio y quedaron finalmente absueltos.

En 1990, la despenalización de la homosexualidad masculina había sido aprobada en todos los estados y territorios de Australia a excepción de Tasmania, que se aferró a sus normas antihomosexuales hasta que, en 1997, grupos activistas amenazaron con impugnar las leyes.

Rodney Croome, reconocido activista australiano a favor del matrimonio entre personas del mismo sexo, dijo que Duncan es una inspiración para la defensa de los derechos de los gays.

"Es a menudo reconocido (...) como un punto de inflexión, un momento clave que reveló la profundidad de nuestra opresión y la necesidad de nuestra emancipación", le dijo a la BBC.

Preguntado por similitudes entre el debate de los años 70 y el que estos meses se lleva a cabo en Australia, Robert Hill cree que en ambos casos se trata de una lucha por la igualdad.

El del pasado, sin embargo, estuvo marcado por la horrible muerte de Duncan y el hecho de que las relaciones entre hombres fueran consideradas criminales.

"Lo que le sucedió al Dr. Duncan jugó un papel clave al contribuir a la petición de que cambiara la ley", dijo.

La policía de Australia Meridional todavía ofrece una recompensa de US$150.000 por información que conduzca a esclarecer este histórico caso.

El colaborador de la BBC Jamie Duncan y el profesor George Duncan no están relacionados.

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