1. Jaime Bassa (FA): El constitucionalista empezó a perfilarse como referente en el FA tras acercarse a Convergencia Social (partido de Boric), pero su elección como vicepresidente lo puso en la primera línea, como figura clave de tratativas políticas. Es él a quien se ve en pasillos concordando con los distintos sectores los procedimientos para votar y los tiempos. Sus interlocutores le atribuyen poca flexibilidad y se le ha cuestionado iniciar el debate de fondo para el segundo aniversario del 18-O, que estuvo marcado por la violencia; exceder sus atribuciones para definir procedimientos; y su polémico apoyo a Boric. Durante su gestión se enfrentó al PC, al igual que otros frenteamplistas.

  • Fue tajante en frenar la aspiración del PC de modificar los 2/3, rayándole la cancha al constituyente Marcos Barraza (PC), cuando este insistía en discutir el tema: lo acusó públicamente de “poner en riesgo el proceso constituyente”.
  • Es favorable a un fuerte rol del Estado en la economía, educación, salud y pensiones (se define anticapitalista), partidario de un cambio constitucional que eche abajo las bases de la Constitución del 80’ (por ejemplo, eliminar el TC).

2. Ricardo Montero (PS): Ex jefe de gabinete de Jorge Burgos (DC) en Interior, y vinculado al sector de Álvaro Elizalde en el PS, el abogado ha sido identificado como un hábil negociador, teniendo un fluido diálogo tanto con el FA como con Chile Vamos. Aquello le permitió ser electo como coordinador de una de las comisiones más relevantes, la de Sistema Político, teniendo apoyos incluso de la derecha.

  • “Queremos una transformación estructural: cambiar el sistema de salud, pensiones y reconocer la vivienda, mejorar la educación. Hoy tenemos un Estado castrado, que tiene susto de ser Estado, y todo el foco de la Constitución está puesto en resguardar intereses privados más que en garantizar intereses sociales”, ha dicho.
  • Promueve atenuar el presidencialismo, pero ve desventajas en un régimen semipresidencial o parlamentario, apuntando a la desconfianza ciudadana en el sistema de partidos.

3. Rodrigo Álvarez (UDI): dada su experiencia política como expresidente de la Cámara y exministro, en las primeras horas entró en diálogos con Jaime Bassa para ir ordenando los procedimientos, cuando la ausencia del reglamento llenaba de polémicas el debate. Pese a ser asociado a la derecha más tradicional, que no llegó al tercio de los representantes y por ende no tiene poder de veto, el vicepresidente de la Convención ha colaborado con el trabajo de la testera, ideando una salida a conflictos como el de las asignaciones.

  • Ha planteado que la Constitución no contenga un modelo económico, sino que solo ciertos principios que garanticen crecimiento, empleo, desarrollo y bienestar, y respuestas para el derecho a la propiedad, la libertad de emprender y derechos sociales, como pensiones, vivienda y salud.
  • Ha defendido la continuidad del TC, pero con cambios: “Es imprescindible, pero hay temas que revisar: su mecanismo de designación, en qué minuto puede conocer diversas materias”.

4. Rosa Catrileo: La abogada mapuche de DD.HH. con estudios en materia de pueblos originarios se ha erigido como la principal interlocutora de los escaños indígenas. Se le reconoce una visión menos radical que sus pares. Aquello, para algunos, le permitió llegar a la coordinación de la comisión de Sistema Político.

  • “No basta un estado plurinacional. Debe ir acompañado de un estatuto de garantía de derechos (para etnias indígenas)”, ha señalado, abogando por áreas de autonomía indígena.
  • Sobre la violencia en La Araucanía ha dicho: “No voy a estar nunca de acuerdo con generar espacios de violencia, pero comprendo los contextos en los que estamos y donde muchas veces hay un cansancio de no hacerse cargo de las demandas”.

5. Marcos Barraza (PC): El exministro de Desarrollo Social de Bachelet proviene directamente del aparato del PC y se ha erigido como el operador clave del partido en la constituyente, donde ha sido un férreo opositor del quorum de los 2/3. Para algunos, Barraza ha jugado el rol de tensionar a ratos el debate y, así, contrarrestar las posturas del PS y FA. A Bassa, de hecho, lo ha emplazado a “mejorar la capacidad de ser consistente con las fuerzas transformadoras”, y junto a los pueblos indígenas protestó en una sesión cuestionando procedimientos de la mesa.

  • Ha dicho que es partidario de atenuar el presidencialismo, aunque también sugiere que con el parlamentarismo se correría el riesgo de fragmentar el sistema político, y defiende la idea de un Congreso unicameral. El senado, que desaparecería con esta norma, quedó empatado en las elecciones de noviembre.

6. Fernando Atria (FA): El constitucionalista, referente para los fundadores del FA desde las movilizaciones estudiantiles del 2011 a través de sus tesis contra el modelo neoliberal, ha optado por un perfil menos político y por influir introduciendo “marcos conceptuales” que han aterrizado discusiones. Por ejemplo, cuando explicó que no procedía sancionar el negacionismo sobre violaciones de DD.HH. durante el 18-O, pues se trataba de hechos que aún estaban abiertos en el tránsito de la historia; o cuando se opuso a los plebiscitos dirimentes indicando que el “poder constituyente es una realidad que ya se manifestó”.

  • Ha abogado por que el derecho de propiedad siga existiendo pero no “en el modo absoluto de hoy”; vale decir, que el litio y el cobre puedan ser dados en concesión, pero “en condiciones que reconozcan que el valor económico de esos bienes es del pueblo”.

7. Marcela Cubillos (Ind. UDI): La ex ministra y exdiputada, miembro de la comisión de Sistema Político, tiene una amplia ascendencia entre los convencionales de derecha, en lo relacionado con la defensa de las ideas afines al sector, como la libertad de enseñanza o el derecho de propiedad, y consagrar las libertades en la Carta Fundamental.

  • Es partidaria de que a la Presidencia se postule como dupla, creando el cargo de vicepresidente y que esa dupla sea paritaria. Se inclina por normativas tendientes a equilibrar el poder del Ejecutivo y el Congreso, sin entrar en un sistema parlamentario. Su radio de influencia lo ha expandido a otros ámbitos, como el medioambiental, donde impulsó una propuesta que obliga al Estado a adoptar medidas para terminar con las zonas de sacrificio.

8. Cristián Monckeberg (RN): El exministro y expresidente de RN es líder del ala más centrista de su partido junto a Mario Desbordes, y por lo mismo ha sido en la Convención el principal impulsor de que la derecha entre a un diálogo con la izquierda (junto a Hernán Larraín Matte, de Evópoli), pues estima que de lo contrario no lograrán incidir. Para ello ha hecho puentes con el FA y convencionales de la centroizquierda. “Algunos que apuestan porque el plebiscito de salida sea la solución, pensando en un rechazo. No lo comparto. No es la solución negarse a todo permanentemente”, ha afirmado.

  • Defiende cambiar a un sistema semipresidencial o semiparlamentario, para que existan “fusibles, alternativas, para cuando no haya mayorías parlamentarias que apoyen al Gobierno”.

9. Amaya Alvez (FA): La constitucionalista se posicionó rápido dentro del FA, lo que permitió erigirse como presidenta de la comisión de Reglamento. Su manejo fue valorado por Chile Vamos. Alvez emplazó a su propio sector político a hacer un “trabajo colaborativo”, cuando el PC tensionaba por los 2/3. Aquello la perfiló incluso para suceder a Elisa Loncon (aunque la necesidad de un nombre más potente favoreció a Beatriz Sánchez).

  • Es férrea partidaria de la defensa de los recursos naturales en la nueva Constitución, y ha transmitido dentro del FA la idea de que en el modelo actual hay un “derecho colonizante” en materia de modelo de desarrollo.

10. Alondra Carrillo (Independiente): La dirigente feminista surgida de la coordinadora 8-M se ha erigido como la articuladora de los grupos más radicales electos en listas de movimientos sociales, dada la desintegración y dispersión de la ex Lista del Pueblo tras los escándalos de Rodrigo Rojas Vade y el caso de las firmas del precandidato Diego Ancalao. Con frecuencia se le ha visto realizando la vocería de esos sectores, y es a ella a quien se dirigen grupos más moderados de la izquierda cuando buscan sondear la sensibilidad de los movimientos sociales.

  • “Es fundamental poner fin al negocio de las AFP y terminar con el sistema de capitalización individual”, ha planteado. Ha demandado paridad de género en organismos del Estado, y normas de paridad de género y cupos reservados para la comunidad LGBTIQ+ y pueblos originarios en el Congreso.

11. César Valenzuela (PS): Ex líder de la Revolución Pingüina en 2006, entró en el aparato partidario PS, donde escaló en la facción de Camilo Escalona. Se erigió así en líder natural de los constituyentes PS, en un rol más en las sombras que el de Ricardo Montero. Por ejemplo, ha sido puente con el PC en momentos en que la relación del FA ha estado friccionada.

  • “No basta con una reforma a las policías, sino que debemos superar a Carabineros. Establecer el derecho a la seguridad y tener la garantía de que todos los ciudadanos vamos a acceder de igual forma a las acciones de protección del Estado”, ha dicho.

12. Bernardo Fontaine (Ind. RN): Adquirió connotación pública al formar un movimiento para promover cambios para acotar la reforma tributaria de Bachelet, y hoy es el único economista de la Comisión de Medio Ambiente y Modelo Económico. Se trata de una plaza clave, considerando que la mayoría de sus integrantes forman parte de los llamados “eco constituyentes”, proclives a endurecer las normativas medioambientales y anteponerlas al despliegue de la actividad económica: pese a ello, en la izquierda reconocen que ha logrado realizar aportes dada su expertise.

  • Es partidario de que el crecimiento económico camine de la mano del cuidado el medioambiente, sin descuidar el despegue económico ni el empleo en el país.
Publicidad