Al comenzar la declaración, el meta aseguró que bebió vodka y ron la noche del accidente. Luego contó que perdió a su hermano en circunstancias similares, por lo que entiende el rencor de la familia de Macarena en su contra.

Entre sus dichos, Herrera aseguró que se sentía en óptimas condiciones para conducir. Lo hacía "a 150 kilómetros por hora, aproximadamente", señaló, pero "al momento del accidente manejaba a 80 kilómetros por hora", aclaró.

"Yo estaba conduciendo de manera normal, vi una sombra salir de la nada. Fue todo muy rápido", agregó el portero.

El arquero fue interrogado por el fiscal del caso y pasadas las 10:00 horas de esta mañana Herrera responde preguntas del abogado querellante.
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