Fue compañero de Arturo Vidal, Alexis Sánchez, Humberto Suazo y Matías Fernández en el Colo Colo de 2006, pero hoy se encuentra en uno de los principales partidos de su vida. Salvar vidas de pacientes con COVID-19 en la UCI del Hospital de Urgencia Asistencia Pública.

Se trata de César Reyes, quien a sus 31 años, se desempeña como kinesiólogo y es uno de los encargados de los equipos de ventilación mecánica en los pacientes críticos con coronavirus. 

"Estar en la UCI es adrenalínico, más ahora con el COVID-19 que nos obliga día a día a actualizarnos sobre los protocolos, tanto de protección como de estrategias de ventilación. Acá todos los kinesiólogos están preparados para manejar un ventilador mecánico", explica el ex jugador de Colo Colo a Las Últimas Noticias.

Dentro de sus funciones en la unidad de urgencia, Reyes relata que como profesional se encarga del paciente desde que llega a la urgencia. "Le hacemos un torulado nasofaríngeo para tomarle la muestra  y lo evaluamos", señala Reyes quien intera el Servicio de Medicina Física y Rehabilitación del nuevo hospital HUAP. 

"Un paciente que llega respirando un poco apremiado, digamos con una frecuencia de treinta veces por minuto, queda internado (...) Esta enfermedad se puede complicar muy rápido. A los dos días puede estar con ventilación mecánica", advierte. 

Su por Colo Colo partió hace veinte años cuando llegó a la sub 12 del cuadro albo. "Fui 9 goleador en todas las series menores de Colo Colo hasta que debuté como profesional, el 10 de septiembre del 2006 contra Wanderers", recuerda. 

Tras un decepcionante paso por Antofagasta, decidió cambiar las canchas de fútbol por una carrera de la salud al tener la posibilidad de estudiar en la Universidad de las Américas. 

Sin embargo, en su primer año estudiando kinesiología lo invitaron a volver a jugar, pero esta vez en Barnechea.

Fue allí donde se encontró con Mario Salas, quien al ver su buen desempeño en la temporada, le pidió que dejara su carrera para dedicarse como futbolista profesional, pero Reyes dijo que no, que prefería ser kinesiólogo. 

"Creo que fue una buena decisión, ahora sé bien por qué", concluye.

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