El uruguayo Luis Suárez lo tenía calculado.

Dada la poca distancia en la que se encontraba el balón de la portería, el delantero del Barcelona había decidido cobrar su tiro libre a ras de suelo confiando en que la barrera de cinco jugador del Inter de Milán saltaría para tratar de bloquear la pelota, que en la mayoría de las veces suele ir por el aire.

Se trata de una manera cada vez más popular de patear las faltas en el fútbol y que deslumbró tanto a aficionados como propios futbolistas desde que el brasileño Ronaldinho la patentara como suya con el conjunto azulgrana en 2004.

Seguro que hubo otros jugadores en la historia que tuvieron la misma ocurrencia, pero ninguno tuvo la exposición y proyección internacional que recibió cada falta que cobró de esa manera el astro brasileño.

El argentino Lionel Messi fue quien tomó el relevo y a partir de ahí ya son varios los jugadores que le tratan de agregar el factor sorpresa a sus cobros en los tiros libres.

Eso ha hecho que los equipos implementen una variedad de recursos para evitar encajar goles de esa manera, siendo la más popular la presencia de un jugador arrodillado detrás de la barrera.

Pero este miércoles ante el inminente disparo de Suárez el croata Marcelo Brozovic sorprendió a todos los presentes en el estadio Camp Nou y televidentes con una ingeniosa y pícara forma de bloquear el balón.

El mediocampista del Inter esperó pacientemente al lado de la barrera de su equipo y cuando Suárez comenzó su carrera de impulso para patear la pelota Brozovic se lanzó al suelo y acostado bloqueó la trayectoria de la pelota con su espalda.

La acción fue vista desde la grada por Messi, quien no pudo ocultar su asombro por la ingeniosa forma en la que Brozovic le había quitado a Suárez un gol que el uruguayo ya se disponía a celebrar.

Pese a su esfuerzo, el jugador croata no pudo evitar que el Barcelona se llevara una cómoda victoria 2-0 y encaminara su clasificación a los octavos de final de la Liga de Campeones.

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