El eco de lo que ocurrió la noche del 10 de octubre de 2017 en el estadio Rommel Fernández sigue repercutiendo en cada rincón de Panamá.

Nunca antes se celebró tanto un gol, nunca antes un gol tuvo tanta importancia en el país centroamericano.

En un segundo, con el balón al fondo de la red, cambió para siempre la historia del fútbol panameño, que el próximo 18 de junio jugará frente a Bélgica su primer partido en Rusia 2018, el primero de su historia en un mundial de fútbol.

Y también la vida de su autor, Román Torres, el fornido defensor de pelo largo que se convirtió esa noche en una especie de estrella de cine, como él mismo reconoció durante la conversación con el periodista de la BBC Shammon Hafez.

"Ese momento significa mucho para mi y mi familia", recuerda Torres, mirando con los ojos perdidos en la distancia mientras en su mente se repite una y otra vez la jugada.

"Es algo histórico, algo que siempre estará en mi corazón y alma. Nunca olvidaré ese día".

Hay razones de sobra para no hacerlo.

El momento

Transcurrían los últimos minutos del maratónico proceso de clasificación al Mundial de Rusia 2018.

Panamá se enfrentaba a la ya clasificada Costa Rica y buscaba frenéticamente el gol que le aseguraría su primera participación en la fase fina de una Copa del Mundo.



Había logrado igualar el marcador con un gol fantasma y las noticias de la derrota de Estados Unidos con Trinidad y Tobago retumbaban en las gradas.

Se palpitaba la sensación que no iba a haber otra oportunidad cuando el técnico colombiano de la selección panameña, Hernán Darío Gómez, arengó a sus hombres a lanzar una última ofensiva.

En la línea de ataque se encontró Torres, quien persiguió con el alma el balón cabeceado por su compañero Luis Tejada y cuando entró al área le pegó al balón con toda Panamá a sus espaldas para reventar la red.

Hubo una erupción de júbilo en el estadio, con Torres corriendo por toda la pista atlética, sin camiseta.

Fue un verdadero pandemonio el que se desató, hasta el punto que una mujer fue capaz de saltarse los controles de seguridad para encaramarse en la espalda del jugador.

Fueron necesarios varios minutos para restablecer el orden, que el juego se reanudara y certificar la primera clasificación de los Canaleros a una Copa del Mundo.

"Significa mucho para el pueblo panameño", dijo el defensor de 32 años, "lo habíamos intentado durante tanto tiempo".

"Hace cuatro años llorábamos de tristeza después de perder con Estados Unidos, esta vez sólo hay alegría".

La periodista Karol Elizabeth Lara, del periódico Panamá América, describió cómo "todos nos volvimos locos".

"La gente lloraba ya que fue un momento muy emotivo de nuestra historia".

"Nuestra población es de unas cuatro millones de personas y cerca de dos millones salieron a las calles esa noche", recordó Lara.

Fue tal la alegría que el presidente Juan Carlos Varela decretó feriado el día siguiente para que todos, adultos y niños, pudieran celebrar.

Superestrella

Con más de 100 participaciones con su selección, Torres ya era uno de los jugadores con más seguidores en Panamá, pero gracias al gol su imagen se elevó a cotas que él nunca pudo imaginar.

Su figura aparece por todas partes en ciudad de Panamá, desde vallas publicitarias a comerciales por televisión anunciando productos que buscan beneficiarse de su popularidad.

"Desde octubre me he convertido en un actor de películas", se ríe después de numerosos cambios de atuendo y poses para promocionar una línea de ropa con su nombre.

"Todo ha cambiado mucho, todos quieren una foto conmigo", reflexiona sin mostrar ningún tipo de molestia.

"Estoy disfrutando este momento histórico con la selección".

Torres cree que la clasificación a Rusia 2018 no sólo tiene repercusiones positivas en los futbolístico, sino que trascienden mucho más allá del terreno de juego.

"El perfil del país ha crecido y eso para mi es algo muy importante, es muy bueno ver que pase".

"El hecho que estamos yendo al mundo cambiará las vidas de muchas personas ya que somos un ejemplo para los jóvenes".

La periodista Lara considera a Torres un "héroe nacional".

"El boxeador Roberto Durán es el deportista número uno en la historia de Panamá", señaló.

"Torres es tal vez el número dos o tres ya que también tenemos al beisbolista Mariano Rivera, quien jugó con los Yankees de Nueva York".

El defensor sabe que son pocas las probabilidades de superar un grupo en el que además de Bélgica se encuentran Inglaterra y Túnez, pero advierte que estarán preparados para asumir el reto.

"Tenemos que pensar en nosotros mismos", explicó Torres.

"No podemos tener miedo. Sabemos que somos un equipo capaz de enfrentarnos a países más grandes y somos conscientes que tenemos que estar a nuestro mejor nivel".

"Hay mucha gente que dice que Panamá tendrá problemas en el mundial, pero nosotros, los jugadores, no pensamos de esa manera".

"Lo único que estamos pensando es en ir a Rusia y rendir bien", reiteró.

En el fondo, tanto Torres como Lara y el resto de los panameños saben que pase lo que pase el fútbol en Panamá nunca volverá a ser igual, que a partir del 18 de junio ya formará parte de la historia de los mundiales y eso nadie lo podrá cambiar.

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