En un país que cubre un octavo de la superficie inhabitada de la Tierra, 32 selecciones competirán el próximo año por el trofeo más preciado del deporte más popular del planeta: la Copa del Mundo de fútbol.

Un viaje que comenzó hace casi tres años y tendrá su penúltima parada este viernes con el sorteo que definirá la conformación de los ocho grupos del Mundial Rusia 2018.

Mientras la FIFA termina de ultimar los detalles de la ceremonia para el gran evento de este viernes en la sala de conciertos del Palacio Estatal del Kremlin, en Moscú, siguen apareciendo simulaciones para tratar de predecir en qué grupo y cuáles serán los rivales que le pueden tocar a cada país en la primera fase.

Una de las más compartidas ha sido la del estadístico español Alexis Martín Tamayo, conocido en las redes sociales como MisterChip, quien también ha estado trabajando en las probabilidades reales de que cada una de las selecciones participantes se enfrenten a otra.

  • El sorteo de MisterChip

https://twitter.com/2010MisterChip/status/934930949736890368

Pero además de los rivales hay otros elementos a tomar en consideración dependiendo en qué grupo queda tu selección y el lugar que ocupa dentro de la zona.

Por eso en BBC Mundo te ofrecemos una pequeña guía sobre lo bueno, lo malo y lo feo que le puede tocar a tu país.

El sorteo

La FIFA explicó esta semana cómo se desarrollará el sorteo y se irán extrayendo las bolas con los nombres de las selecciones situadas en cada uno de los bombos.

Estos últimos quedaron confeccionados en base a la clasificación que el organismo publicó el pasado mes de octubre, con la excepción de Rusia, que por su condición de anfitrión fue colocada en el puesto 1 del grupo A.

Los otras siete selecciones cabezas de serie también se situarán en el puesto 1 del grupo que les corresponda, mientras que luego de irán sorteando sucesivamente los otros bombos y los puestos para determinar en qué posición jugarán las selecciones.

No podrán haber dos equipos pertenecientes a una misma confederación con excepción a la UEFA, que podrá tener un máximo de dos representantes por zona debido a que cuente con más países clasificados que grupos.

Los kilómetros

Teniendo en cuenta el calendario que tendrán que seguir los equipos en base a su posición en el grupo el peor escenario para un país es quedar en el puesto C3 (grupo C, en tercera posición).

El primer partido lo tendrá que disputar en Saransk, luego viajar a Ekaterimburgo para terminar en la sede más al sur del país en Sochi.

La distancia total dependerá de dónde tenga cada país su base de concentración, pero una selección que esté ubicada cerca de San Petersburgo tendrá que unos 9.850 kilómetros solamente en la fase de grupos.

Estas son otras combinaciones a evitar (distancias aproximadas):

  • A4 - Ekaterimburgo, Rostov, Samara (9.720 km).
  • F3 - Niznhi Nóvgorod, Sochi, Ekaterimburgo (9.440 km).
  • C2 - Kazán, Samara, Sochi (9.330 km).
  • H4 - Saransk, Ekaterimburgo, Volgogrado (9.100 km).

La otra cara de la moneda, siempre teniendo en cuenta que en este ejemplo el centro de entrenamiento está ubicado alrededor de San Petersburgo, es el puesto B3.

El cuadro permitiría a esa selección debutar en la pintoresca ciudad del norte de Rusia, viajar a Moscú y definir su pase en Kaliningrado.

Otras opciones favorables serían (distancias aproximadas):

  • B4 - San Petersburgo, Kazán, Saransk (4.860 km).
  • E3 - Samara, San Petersburgo, Nizhni Nóvgorod (4.910 km).
  • D4 - Kaliningrado, Volgogrado, San Petersburgo (4.930 km).

Nada mal para un país en el que se juega el duelo de liga de primera división más alejado del mundo, entre Jabárovsk y Krasnodar, que requiere un viaje de ida y vuelta de 14.000 kilómetros.

Uso horario

Otro factor es los cambios en las zonas horarias en un país que se expande por 11 usos horarios y en el que una persona en la península de Kamchatka puede estar 10 horas por delante del puntapié inicial en Kaliningrado, lo mismo que un habitante en Fiji.

En total son tres las sedes que se encuentran en un uso horario diferente a Moscú, que está tres horas por delante del meridiano de Greenwich (GMT, por sus siglas en inglés).

Kaliningrado está a una hora por detrás de la capital rusa, Samara una hora por delante y Ekaterimburgo dos antes.

Teniendo que saltar de uno uso a otro puede tener un efecto negativo en los jugadores, especialmente si se tiene que viajar hacia el este donde está comprobado que el jet lag afecta más a las personas.

En este escenario y teniendo en cuenta que no se trate de cambios tan drásticos, las selecciones tratarán de evitar dos puestos en particular:

  • A4 - Ekaterimburgo, Rostov y Samara.
  • H2 - Moscú, Ekaterimburgo, Samara.

Y para los aficionados

El vagón cama en los trenes nocturnos se puede convertir en el mejor aliado de los hinchas que quieran seguir a sus selecciones.

Además de ser abarrotado, caótico y sociable, también permite ahorrarse las cuentas de hotel.

El problema sería si tu país cae en el puesto C3, el peor de los escenarios.

Una vez en Moscú, el itinerario de viaje estipula un recorrido de 3.500 kilómetros en unas 105 horas, eso sin tomar en cuenta posibles retrasos en el trayecto.

  • De Moscú a Sransk: 9 horas.
  • De Saransk a Ekaterimburgo: 23 horas.
  • De Ekaterimburgo a Sochi: 73 horas.

El recorrido más cercano corresponde al puesto H3 -Saransk, Kazán y Samara- con una distancia de 1.121 kilómetros.

A evitar

Teniendo en cuenta que tres selecciones sudamericanas se encuentran en el bombo 2 y ninguna de ellas se pueden enfrentar a Brasil y Argentina, las probabilidades que México quede junto a la Canarinha o la Albiceleste, una estadística que también aplica para España.

Pero en el horizonte también podría aparecer Alemania, la principal favorita al título, o Francia o Bélgica, dos de las candidatas.

Estas últimas también son opciones reales para Perú, Colombia o Uruguay.

Alemania y Brasil son los dos rivales a evitar en el bombo A, mientras Rusia, pese a su condición de anfitriona, es la selección más asequible al tratarse de la país con el peor ranking de los 32 participantes.

En el bombo B el cartel más difícil recae en España, mientras que en el C es Dinamarca la que que aparece como la mejor clasificada, aunque una sorpresa podría ser Irán, que dirigida por el portugués Carlos Queiroz clasificó a Rusia tras superar dos grupos, estar 18 partidos sin perder y 12 sin recibir gol.

El bombo D, por último, se presta para la sorpresa, que podría llegar de la mano de Marruecos, que aseguró su cupo sin conceder un gol en los seis partidos que disputó en la última ronda de clasificación de las eliminatorias africanas, en un grupo con Costa de Marfil, Gabón y Mali.

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