Michael Bradley, capitán de la selección de Estados Unidos, sorprendió con un sentido homenaje en esta Copa América Centenario.

En el partido de cuartos de final ante Ecuador, el mediocampista lució en la cinta de capitán los colores del arcoiris, representativos de la comunidad LGBT.

Su emotivo gesto fue un homenaje directo a las víctimas del peor tiroteo en la historia de Estados Unidos, que el pasado domingo dejó 49 fallecidos en un club gay de Orlando.

Este fue el minuto de silencio en honor a las víctimas realizado en el partido

Revisa este video también:
Publicidad